Laura Grani

Cuando La Morena desembarcó en Madrid fuerte de su éxito en Cádiz, su misión estaba clara: traer los aires atlánticos de la despensa gaditana y fusionarlos con las técnicas del Sudeste Asiático y América Latina. Ahora, tras dos años de éxitos que incluyen la recomendación de la Guía Michelin, la creatividad del chef Brayan Sevilla ha dado un nuevo giro con una carta renovada que promete continuar conquistando a quienes buscan experiencias gastronómicas fuera de lo común.

Un viaje de sabores que despierta todos los sentidos 

En La Morena, cada plato es una invitación a viajar sin salir de la mesa. La nueva carta sigue siendo fiel a su esencia: combinar la riqueza del producto gaditano con técnicas internacionales en platos que sorprenden por su complejidad y frescura. Pero no te preocupes, aquí no hay espacio para la seriedad: la diversión también es un ingrediente esencial.

Entre los clásicos que han vuelto por aclamación popular, destaca el mítico Samm de cazón en adobo cítrico. Este bocado crujiente, con toques ácidos y esa textura melosa del cazón, es el equivalente gastronómico de un abrazo de mar. Le sigue el Steak tartar con emulsión de Dijon y chipotle, que no es el típico tartar de carne, sino una combinación perfecta entre lo suave y lo picante, coronado con una base crujiente de hojaldre que aporta el toque final.

Pero si lo tuyo son las novedades, ¡agárrate! El Ceviche Thai con lombarda y picada mediterránea es un torbellino de frescura que mezcla cítricos, toques crocantes y la suavidad de los ingredientes marinos. Y ojo con las Gyozas de costilla de cerdo con BBQ coreana: su relleno jugoso, combinado con la intensidad ligeramente dulce y ahumada de la barbacoa, hacen de este plato una verdadera bomba de sabor.

El atún rojo salvaje de Cádiz sigue reinando como uno de los pilares fundamentales de la carta. Esta temporada, lo encontrarás en versiones que juegan con diferentes técnicas, como el delicioso Osobuco de atún rojo en salsa teriyaki y arroz de sushi, donde lo tradicional japonés se encuentra con la excelencia gaditana. Por si fuera poco, el Rodaballo en tempura con emulsión thai es uno de esos platos que te hará repetir en tu próxima visita. La tempura crujiente y ligera contrasta a la perfección con el toque especiado de la emulsión.

Los carnívoros también tienen su festín asegurado. El Kubak de rabo de toro con jugo de carne es pura intensidad, con una textura melosa que se deshace en la boca, mientras que la ternera glaseada con boniatos asados y zanahorias baby equilibra lo dulce y lo salado de manera magistral.

Para cerrar, los postres no se quedan atrás. El Pan y chocolate con perlitas de aceite combina lo cremoso con lo crujiente, y su contraste entre dulzura y toques salados lo convierte en una delicia imprescindible. Si prefieres algo más ligero pero igualmente sabroso, el Helado de avellanas es el broche de oro que dejará tu paladar agradecido.

Coctelería, sobremesas y tardes para recordar 

Pero la experiencia en La Morena no se detiene en la cocina. Su coctelería es una extensión del concepto gastronómico: creativa, vibrante y llena de referencias internacionales. Desde reinterpretaciones de clásicos hasta cócteles de autor pensados para maridar con los platos o disfrutarlos en la sobremesa, hay una opción para cada momento del día.

En su planta superior, el ambiente íntimo invita a prolongar la velada entre copas, ya sea en una cita romántica o una reunión con amigos. La terraza es perfecta para disfrutar de un vermut al sol, o simplemente para dejarte llevar por la magia del tardeo mientras pruebas alguna de sus opciones de coctelería o vinos de pequeños productores, con especial atención a los Vinos de Madrid.

Ya sea para disfrutar de una comida larga, un menú degustación o una copa entre risas, La Morena sigue demostrando que la fusión de sabores y culturas es su mejor arma para enamorar.

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