Laura Grani

El pasado 20 de noviembre, Madrid fue testigo de un acontecimiento vinícola sin precedentes con la celebración del primer Salón de los Vinos del Tiempo. Ubicado en la prestigiosa sede del COAM (Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid), este evento exclusivo ofreció una selección inigualable de añadas antiguas y vinos añejos, capturando la atención y sorprendendo los paladares de sumilleres, restauradores y expertos del sector. Porque hay vino que saben envejecer y bodegas que saben elaborarlos.

Diferenciándose de los convencionalismos que suelen regir eventos vinícolas, Vinos del Tiempo se erigió como un evento único al celebrar la madurez de los vinos. La primera edición de este salón, concebido por el Sindicato del Gusto, una asociación de profesionales de la comunicación y divulgación de la cultura del vino con el periodista Federico Oldenburg y la comunicadora Carmen Fuentes a la cabeza, rompió con la «dictadura de la juventud» impuesta por las tendencias actuales de consumo, poniendo de relieve la nobleza que adquieren los vinos con el paso del tiempo.

El evento contó con la participación de 15 bodegas representando diversas regiones de España, quienes presentaron un total de 67 vinos. La calidad y diversidad de estas añadas antiguas dejaron atónitos a los asistentes, consolidando el éxito de este salón pionero en su categoría.

Vinos antiguos, sorbos de historia viva

Las bodegas, siguiendo la premisa de longevidad establecida por la organización, exhibieron vinos blancos añejados por un mínimo de 10 años, tintos envejecidos al menos 20 años, y generosos de categoría VOS y VORS (con 20 y 30 años de crianza media). Los participantes tuvieron la oportunidad de degustar auténticas joyas vinícolas, como tres tintos de Rioja de la añada de 1964, una «vertical» de albariños de Selección de Añada de Pazo de Señorans desde 2005 hasta 2010, y los singulares vinos de añada de Jerez de Williams & Humbert, entre otros. El espacio albergaba mesas de bodegas históricas como Marqués de Riscal, Bodegas Riojanas, González Byass, Izadi, Osborne, Protos, Torres o Bodegas Franco-Españolas entre otras.

Las bodegas participantes abarcaron diversas regiones vinícolas, incluyendo un destacado número de elaboradores de Rioja, Jerez, Cataluña, Rías Baixas y Ribera del Duero. Este encuentro vinícola singular reavivó el interés por los vinos más venerables, aquellos que son objeto de culto entre los amantes más exigentes y que están recuperando su lugar en las cartas de los mejores restaurantes, así como en las cavas privadas de los coleccionistas y las enotecas más selectas.

El mérito del Salón de los Vinos del Tiempo, radica en su capacidad para ofrecer una nueva perspectiva que enaltece la dimensión del vino español, recordándonos que sin historia no hay futuro.

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