Anna Grigorievna Snítkina, mucho más que la taquígrafa de Dostoievski
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Una historia de lealtad, traición y lucha en el corazón de...
Una historia de lealtad, traición y lucha en el corazón de la Europa medieval
Sol Calero transforma las tazas de illy en un manifiesto visual...
Jesús Reyes
En plena ebullición creativa de Frieze New York 2025, illycaffè presentó una de las colaboraciones más singulares de esta temporada: una nueva edición...
Cinco culturas, dos cocineros y una ciudad: Madrid se va de...
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Madrid es mestiza, golosa, castiza… y muy curiosa. Por eso, cuando dos cocineros locales deciden rendir homenaje a las cocinas foráneas más influyentes...
Diez rutas para descubrir Bizkaia con sabor a txakoli
Laura Grani
¿Puede un vino mostrarte un territorio? La Ruta del Txakoli de Bizkaia lo demuestra con hechos (y copas): diez recorridos temáticos para descubrir...
Armenia: Primer Ministro vs Patriarca
La semana pasada Armenia asistió a un episodio sin precedentes en su historia. El Primer Ministro, Nikol Pashinián, acusó al Patriarca Supremo, Karekin II, de mantener una aventura con la mujer de su tío y de haber engendrado, al menos, un hijo.
La VI Velada de los Sentidos en Godeval: vino, Martirio y...
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Una copa de godello al atardecer, un menú cuidado hasta el último detalle, la voz inconfundible de Martirio entre los viñedos y una...
Ibiza acogerá la nueva edición de Estrellas contra el Cáncer, una...
Laura Grani
En un mundo donde a menudo corremos sin pausa, los proyectos que nos invitan a detenernos, mirar a los ojos y recordar qué...
Trump o el riesgo de la demonización
La demonización de Trump o de cualquier político implica, en sí, un agravio, además de un peligro potencial. Por supuesto, el agravio es la banalización del autoritarismo, ofensiva tanto para el atacado, como para las víctimas del verdadero autoritarismo. En cuanto al peligro potencial, es aquello de mentir gritando: «¡Qué viene el lobo! ¡Qué viene el lobo!». Cuando el lobo viene, ya nadie escucha el aviso. Con el inquilino de la Casa Blanca parece que nos adentramos en esta penosa fase.









