Laura Grani
Durante cuatro días, Madrid cambia de acento y mira al Pacífico. Del 11 al 14 de diciembre, la capital acoge la primera Ruta del Pisco, una iniciativa impulsada por la Embajada del Perú que reúne a 36 bares, coctelerías y restaurantes con un objetivo claro: acercar al público madrileño uno de los grandes destilados de América Latina desde una mirada contemporánea y urbana.

La ruta no es solo una sucesión de cócteles. Es una invitación a entender el pisco como expresión cultural, histórica y gastronómica. Un destilado con siglos de recorrido que hoy dialoga con barras creativas, cocinas nikkei, espacios de autor y locales de espíritu viajero. Madrid, siempre permeable a nuevas escenas líquidas, se convierte así en el escenario perfecto para esta celebración.
Un destilado con identidad propia
Hablar de pisco es hablar de Perú. Elaborado exclusivamente a partir de uvas pisqueras y producido desde finales del siglo XVI en regiones como Ica, Lima, Arequipa, Moquegua o Tacna, el pisco cuenta con denominación de origen reconocida internacionalmente y un fuerte vínculo con el territorio que lo vio nacer.

Durante la ruta, cada establecimiento presenta creaciones originales que muestran la versatilidad del pisco: desde interpretaciones frescas y cítricas hasta combinaciones más gastronómicas, pensadas para armonizar con platos salados o postres. Las marcas participantes —entre ellas 1615, Demonio de los Andes, Hermano, Pisco Madre y Sarcay— permiten recorrer distintas expresiones del destilado, demostrando que el pisco no se encasilla en un solo estilo ni en un único momento de consumo.
El proyecto nace con vocación de continuidad y aspira a consolidarse como una cita anual, reforzando el papel del pisco como embajador cultural y como ingrediente cada vez más presente en la coctelería internacional.
Una ruta que conecta barras, cocinas y barrios
La Ruta del Pisco dibuja un mapa diverso de Madrid: desde coctelerías de culto hasta restaurantes peruanos, nikkei y propuestas gastronómicas híbridas. El recorrido invita a moverse por barrios, estilos y atmósferas distintas, con el pisco como hilo conductor.

Más allá del formato, la iniciativa confirma algo evidente: la escena madrileña está preparada para acoger destilados con relato, origen y personalidad. Y el pisco, con su identidad clara y su capacidad de adaptación, encaja de forma natural en esa conversación.
Alginos de los estaurantes y coctelerías participantes:
1862 Dry Bar, Acholao, Akiro Hand Roll Bar, Angelita Madrid, Chifa, Dantte, Devil Cut, Eclipse Coctelería, Ekö Bistro, Funambulista, Gabos NY, Gil’s Cocktail Bar, Hoku, La Analógica, La Estrella, Lima Limón, Lima Nikkei, Mateo Honten, Mikuna, Momus, Noname Bar, Oroya, Osaka, Ponja Nikkei, Quinto Elemento, Quispe, Regañadientes, Relatives, Salmon Guru, Shift Public House, Sonqo, SSSpresso, Tarantella, Trafalgar Coctelería, Viva Madrid, Zoku Madrid.
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