Laura Grani

La creatividad y la cocina bien entendida vuelven a poner a Zaragoza en el foco gastronómico nacional. El responsable: David Lorente Blasco, chef del restaurante Nola Gras, que ha sido seleccionado para representar a Aragón en la final del II Campeonato Nacional desTAPA las LEGUMBRES Tierra de Sabor, que se celebrará el próximo 28 de abril en Valladolid.

Quienes han visitado alguna vez Nola Gras ya saben que lo suyo es mucho más que cocina callejera con técnica: es actitud, es sabor, es una declaración de principios desde la libertad creativa. Detrás del proyecto están Lorente y Álex Viñals, cofundador del Grupo Nola, dos nombres que suenan con fuerza en Zaragoza por haber conseguido algo tan difícil como enamorar al público con propuestas diferentes, descaradas y sabrosas, pero siempre cuidadas al detalle.

Su nueva creación, “Ramensillo”, vuelve a demostrar que hay vida —y mucha— más allá del plato de cuchara. Con esta tapa, David Lorente lleva la legumbre al terreno de la fusión, conectando la tradición aragonesa con el universo nipón. ¿El resultado? Un ramen con garbanzo de Pedrosillo en forma de fideos instantáneos, caldo de cocido miso con jamón de Teruel, huevas de trucha pirenaica, borraja en brunoise, yema a baja temperatura y un toque picante de aceite de chiles gochugaru. Técnica, producto y narrativa se dan la mano en una tapa que reinterpreta sabores de siempre con mirada contemporánea.

Esta no es la primera vez que Nola Gras pisa el podio del campeonato. En la primera edición, Lorente se alzó con el tercer puesto gracias a “Wafflebeans”, una propuesta en forma de trampantojo que convirtió las judías en un gofre con base de callos crujientes, hummus de judías de El Barco de Ávila, yema de huevo y espuma mantecosa. Una creación que no dejó indiferente al jurado, presidido entonces por Alberto Chicote, que destacó el alto nivel técnico y conceptual de las tapas finalistas.

La final de este año reunirá a 17 chefs de todo el país, cada uno en representación de su comunidad autónoma, con un objetivo claro: demostrar que las legumbres, más allá de su papel tradicional, pueden ser también protagonistas de la alta cocina, incluso en formato tapa.

Desde fuera, pero con admiración sincera, celebramos que proyectos como Nola Gras sigan agitando la escena con valentía, humor y talento. Porque cuando la innovación se alía con el producto, ocurren cosas como esta: que Zaragoza tiene su «ramen» propio.

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