Laura Grani

Todos los italianos que vivimos en España, en algún momento de nuestra vida, hemos sido preguntados por nuestros restaurantes italianos favoritos, y todos tenemos nuestro listado a la mano, porque, como en todo el mundo, hay restaurantes italianos y restaurantes para italianos, y nos resulta de lo más fácil detectarlos.

Ubicado en Madrid y con el encanto de las tabernas venecianas, «El Bacaro de Fabio» se erige como un rincón auténticamente italiano donde la pasión por la cocina se fusiona con la calidez del ambiente. La historia de su propietario, Fabio Gasparini, un italiano de profesión informática, es también peculiar, ya que hace 15 años decidió traer el auténtico sabor de Venecia a Madrid.

La esencia de un bacaro veneciano en Madrid

Con dos restaurantes en la región, La Latina y Pozuelo de Alarcón, «El Bacaro de Fabio» ofrece a sus comensales una experiencia culinaria que los transporta directamente a las tascas venecianas llamadas bacaros. Fabio, junto a su socio Aarón Guerrero del grupo Mimosa, ha creado un espacio acogedor donde la autenticidad de las recetas caseras y tradicionales italianas se combina con la pasión por la buena comida.

En este rincón gastronómico, la estrella indiscutible es la auténtica carbonara, una de las mejores de Madrid, elaborada por Fabio con yema de huevo, queso pecorino y guanciale… la nata, mejor ni mencionarla. Además, la carta incluye unas cuantas pastas icónicas y ejecutadas a la perfección. Un sinfín de clásicos como spaghetti a la amatriciana o cacio e pepe, paccheri al ragú, ravioli di brasato (carne estofada) o de ricotta de búfala y espinacas recubiertos de salsa parmigiana, tagliatelle nata, salmón y vodka o la inmortal lasagna.

Pero el menú no se detiene aquí; ofrece una variedad de platos clásicos que incluyen una parmigiana de berenjenas espectacular, un vitello tonnato terminado al horno con la salsa institucional, a base de mahonesa, atún, alcaparras y anchoas, que conseguiría la aprobación de cualquier mamma o las pinsas, una deliciosa evolución de la pizza, con masa preparada con una mezcla única de harina de arroz, trigo y soja, fermentada con paciencia y cariño para resultar deliciosamente esponjosa y ligera dentro, cuanto crujiente fuera. Desde la Capricciosa a la Marinara, pasando por la Puttanesca o la de Mortadella y Burrata, el Bacaro ofrece más de 15 variedades de pinsa para satisfacer cualquier gusto y estado de ánimo.

La burrata con tomates y pesto, el carpaccio de ternera madurada, las venecianas sardinas al saor (agridulces) son otras de las joyas de la carta. Y para realzar la experiencia sensorial, nada mejor que unos cócteles auténticamente venecianos como el Spritz, el Negroni y el Bellini.

Un grand tour por toda italia

El ambiente es tan importante como la comida en El Bacaro de Fabio. Las paredes del restaurante en La Latina despliegan la simpatía de Fabio, quien ofrece una suculenta tabla de embutidos y quesos italianos para acompañar con vinos cuidadosamente seleccionados, y panes italianos que, junto con las pinsas, dan vida a un alegre recorrido entre lo mejor de la riqueza gastronómica italiana.

El viaje culinario culmina con postres que son pequeñas obras de arte, como el tiramisú casero, la panna cotta con miel de trufa y galletas, y la tarta de quesos. Cada bocado es una explosión de sabores que transporta a los comensales a las calles y canales de Venecia, cerrando el cuento veneciano construido con excelente gastronomía.

En El Bacaro de Fabio, cada visita es una celebración de la pasión por la cocina italiana, donde la tradición se combina con la creatividad para el disfrute de todos.

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