“Ando más perdido que un submarinista en una zarzuela” podría tratarse de un dicho popular de no ser por el más reciente Proyecto Zarza.

Un año más, esta iniciativa de zarzuela por y para jóvenes ha apostado por la innovación y la imaginación sin perder nunca de vista la esencia del género.

Con El año pasado por agua, que en marzo cumplía 135 años, se trae al escenario un tema que ya hace más de un siglo preocupaba: el cambio climático. Aunque entonces era más percibido como un tiempo sin precedentes, las cuantiosas lluvias que caracterizaron el año calaron tanto que terminaron convertidas en esta revista que ha sido escogida para acercar la Zarzuela a los más jóvenes.

Un año más, hablamos con Sylvia Parejo que repite por cuarta vez en el Zarza y reconoce que “cada año una es experiencia nueva, porque no deja de ser el mismo proyecto, pero con una nueva directora al frente, con una propuesta diferente, un texto diferente, entonces para mí siempre es una nueva aventura”.

Una de las formas de modernización de la obra consiste en su puesta en escena, que tiene lugar en una inundada Puerta del Sol, donde un, aparentemente, descolocado submarinista anda buscando el famoso carrillón. Pese a lo serio de la temática, no faltan los toques de humor que arrancan las carcajadas de un público que viene sin estar muy seguro de lo que va a ver y es que el humor es uno de los puntos fuertes de esta adaptación.

Como explica Parejo “todos hemos trabajado desde la comedia del arte, caricaturizando a los personajes, yendo a la forma, para que se vea muy claro” y añade que “Marta (Eguilior, directora de escena) ha sabido respetar mucho la propuesta que cada uno llevaba y sacarles aún más provecho” durante el proceso de creación de los distintos personajes.

Además, no faltan gags de lo más actuales con referencias a memes, e incluso la incorporación de un breve fragmento de un popular tema de reggeton que contribuyen a crear puentes con lo que Parejo se refiere como nuestro ADN. “Aunque tú no hayas escuchado zarzuela en tu vida, de golpe te resulta familiar y es porque está en nuestro ADN, porque nuestros abuelos, bisabuelos han cantado alguna vez estas canciones”.

Esta conexión inesperada entre el público más joven y la zarzuela se traduce en la sala como un borboteo poco usual en los teatros. “Hay veces que sí que cuesta hacer este voto de silencio súper importante para poder trabajar, y más en un teatro en el que no hay micrófonos, pero creo que es por la energía y la emoción que les produce estar allí con todos sus compañeros, viviendo esa experiencia” explica la actriz, sin embargo, matiza que durante los posteriores coloquios que caracterizan al Proyecto Zarza “se interesan por nuestro trabajo, por la obra, por cuánto tiempo hemos estado ensayando, qué hemos estudiado para llegar hasta aquí, etc. Hay muchísima gente que nos ve como una referencia”.

Las preguntas realizadas durante estos espacios de conversación no se centran solo en la parte más vistosa del espectáculo, como pueden ser los intérpretes, sino que también indagan sobre las cuestiones técnicas del teatro como son el vestuario, la utilería o la escenografía. Para Parejo, este tipo de preguntas no solo denotan interés, sino que “de alguna manera visibilizamos también que nuestro trabajo tiene mucha preparación y es muy de fondo”.

Otra de las peculiaridades de El año pasado por agua, debido a su formato de revista, es la de combinar una gran variedad de números musicales que, en este caso, incluyen música regional como el sol chico vasco, el pasacalles o el flamenco, que facilitan la conexión con el público más allá de la zarzuela. “Para nosotros ha sido un gusto” comenta Sylvia, “porque hemos tocado muchísimos estilos y lo hemos pasado muy bien, la verdad”. Sin embargo, este mismo formato aporta un grado de dificultad mayor, como comenta parejo “en otros Proyectos Zarza había más historia o más texto, por lo que teníamos más tiempo para respirar y para cambiarnos, pero este año salimos casi todos en escena todo el rato” y alaba el compromiso y la profesionalidad de todos sus compañeros para poder sacar adelante el espectáculo.

Junto a Sylvia Parejo, completan el elenco Claudia Bravo, Anna Castells, Andro Crespo, Albert Díaz, Cielo Ferrández, Raquel Martín, Soraya Méncid, Aarón Montes, Pepe Nufrio,  Nuria Pérez, David Pérez Bayona, Raquel Del Pino, Laura Pont, Adrián Quiñones, Marcelo Solís, Sigor Schwaderer y Nacho Zorrilla.

Esperemos que este Zarza no solo cumpla con su misión de reconectar la Zarzuela con la juventud, sino que ayude también a concienciar sobre la crisis climática en la que nos vemos sumidos para que un submarinista en la Puerta del Sol quede como una graciosa anécdota y no una realidad.