El pasado sábado se conmemoraba el día mundial contra la LGTBI fobia. A mí me tocó celebrarlo por todo lo alto, preparando una denuncia para una amistad no binaria que ha recibido una lluvia de comentarios vejatorios por aparecer en un video de la Escuela Oficial de Idiomas de Drassanes en Barcelona… En un plano más general, parece un buen momento para hacer balance de la situación de los DDHH de las personas LGTBI en el mundo, poniendo el acento su persecución.
La lista de países que imponen la pena de muerte a las personas por mantener relaciones homosexuales se ha reducido considerablemente en las últimas dos décadas. En la actualidad, únicamente dos Estados: Irán y, desde el retorno al poder de los talibanes, Afganistán aplican esta condena.
“El pasado sábado se conmemoraba el día mundial contra la LGTBI fobia.”
A esta penosa lista hemos de sumar una entidad subestatal, el Estado nigeriano de Bauchi. Como ocurre en algunos Estados descentralizados, como México o Estados Unidos, cada Estado de Nigeria dispone de sus propias leyes penales, incluyendo, claro, la libertad para decidir si castigan las relaciones entre personas del mismo sexo y cómo.
Aunque no se trata de gobiernos reconocidos internacionalmente, las guerrillas hutíes que controlan el oeste de Yemen y los grupos paramilitares que dominan la mayor parte de Somalia –excepto las regiones septentrionales de Somalilandia y Puntlandia– también castigan la homosexualidad con la muerte.
“La lista de países que imponen la pena de muerte a las personas por mantener relaciones homosexuales se ha reducido a Irán y Afganistán”
La República de Chechenia, integrante de la Federación Rusa de mayoría musulmana, ocupa un puesto peculiar en este macabro grupo. El antiguo gobierno independentista checheno ilegalizó la homosexualidad en 1996, castigándola con bastonazos o azotes, la primera vez y con la muerte en caso de reincidencia. Después de que Chechenia quedara de nuevo bajo control ruso, en el 2000, la homosexualidad volvió a ser oficialmente legal. Esto no impidió que entre 2017 y 2019, se llevara a cabo una brutal purga de homosexuales.
Aunque una parte de la violencia se ejerció por turbas galvanizadas, el envolvimiento de las autoridades queda fuera de toda duda. La incitación a la agresión contra los homosexuales por parte del Presidente y sus ministros fue tan directa como expresa. Por no mencionar, la creación de campos de concentración y ejecuciones con presencia y/o participación policial-militar. La peculiaridad del caso checheno estriba en que su gobierno ha actuado de facto, sin modificar sus leyes. Oficialmente, la homosexualidad nunca ha dejado de ser legal en el territorio caucásico…, si bien, esto ha servido de poco para proteger a los gays chechenos.
“las guerrillas hutíes que controlan el oeste de Yemen y los grupos paramilitares que dominan la mayor parte de Somalia también castigan la homosexualidad con la muerte”
Como siguiente categoría, encontramos una serie de países donde también se prevé la pena capital para las relaciones homosexuales. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, la presión internacional ha convencido a sus gobiernos de no aplicarla. En su lugar, las sentencias por relaciones homosexuales se conmutan por largos periodos de prisión.
Integran este grupo: Yemen, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Qatar, Brunéi, Uganda y Mauritania. Lo mismo ocurre en el resto de Estados septentrionales de Nigeria, de mayoría musulmana.
“encontramos una serie de países donde también se prevé la pena capital para las relaciones homosexuales, pero no la aplican”
Brunéi y Uganda merecen una mención especial, pues la homofobia de sus gobiernos raya el ridículo. En los últimos tres años, han endurecido las leyes que persiguen la homosexualidad sobre el papel, pero no han osado pagar el precio de llevarlas a la práctica. En pocas palabras, han implantado una pena de muerte, para no aplicarla.
Nos queda mencionar una larga de países que, aunque no prevén, ni siquiera nominalmente, la pena de muerte contra los homosexuales, sí les aplican severas penas de prisión: Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Senegal, Gambia, Guinea, Liberia, Ghana, Togo, los Estados cristianos del sur de Nigeria, Chad, Camerún, Sudán, Etiopía, Eritrea, Somalia, Kenia, Tanzania, Malawi, Zambia, Zimbabue, Comoras, Gaza, Líbano, Siria, Irak, Kuwait, Malvinas, Malasia, Uzbekistán, Malasia y Papúa Nueva Guinea.
“una larga de países que, aunque no prevén, ni siquiera nominalmente, la pena de muerte contra los homosexuales, sí les aplican severas penas de prisión”
Seguidamente, debemos mencionar una serie de países donde las relaciones homosexuales se castigan con pena de prisión según la letra del código penal, pero en la práctica, estas condenas son tan bajas que nadie ingresa en la cárcel por este motivo. Las penas se suelen suspender, o bien, sustituirse por una multa. Hablamos de Jamaica, Santa Lucía, Trinidad y Tobago, San Vicente y Granadinas, Guayana, Sierra Leona, Sudán del Sur, Eswatini, Omán, Pakistán, Sri Lanka, Bangladesh, Myanmar, Tonga, Samoa, Kiribati, las Islas Salomón y Tuvalu.
En último lugar, encontramos a Rusia, Georgia, Kirguistán y Hungría –pese la legalidad en la última de las uniones civiles. Estos países no penalizan la homosexualidad, pero sí se restringe la reivindicación pública de los derechos LGTBI en distinta intensidad.
“países donde las relaciones homosexuales se castigan con pena de prisión, pero en la práctica, estas condenas son tan bajas que nadie ingresa en la cárcel”
En el ámbito de la transexualidad, los occidentales debemos entender que no todas las culturas ven al colectivo LGTBI como un todo homogéneo. Pese a que en las tradiciones hindú y persa arraiga una censura severa hacia las relaciones homosexuales, los transexuales y travestidos se han visto con simpatía históricamente. Invitar a un travesti o transexual a una boda hindú aún se considera un talismán de buena suerte para la felicidad y fertilidad maritales.
Por increíble que parezca, países como Siria, Líbano, Sri Lanka o Irán, pese a perseguir la homosexualidad, permiten la reasignación de género, con cirugía. Pakistán y la India –donde la homosexualidad era ilegal hasta 2018– ni siquiera exigen de cirugía, para el trámite.
“En el ámbito de la transexualidad, los occidentales debemos entender que no todas las culturas ven al colectivo LGTBI como un todo homogéneo”
Esta paradoja se extiende a países donde la homosexualidad no es ilegal, pero tampoco goza de derechos civiles, como Kazajistán, Turquía, China, Bosnia Herzegovina, Indonesia o Rumanía, pero donde sí es posible la reasignación de género mediante cirugía. Inclusive, hay países donde no existe el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo o la unión civil, pero sí se admite el cambio de sexo sin cirugía, como Ucrania, Bielorrusia, Serbia o Macedonia.
Por desgracia, fuera de estas excepciones, los países que mantienen alguna prohibición sobre la homosexualidad, también prohíben reconocer la reasignación de género. Incluso vemos varias entidades subestatales que, pese a permitir el matrimonio homosexual o la unión civil, también prohíben la reasignación de género como Texas, Arkansas, Florida, varios Estados de México.
“países como Siria, Líbano, Sri Lanka o Irán, pese a perseguir la homosexualidad, permiten la reasignación de género, con cirugía”
Además, no son pocos los países donde, siendo legal la homosexualidad, pero sin derechos civiles reconocidos, sí existen prohibiciones expresas de reasignar el género, como en Honduras, El Salvador, Paraguay, Venezuela, Bulgaria, Albania o la República Democrática del Congo, entre otros










