Dicen que, a veces, no hay que ver una película hasta el final para saber cómo acaba. Han pasado más de dos semanas después de las elecciones presidenciales del 12 de octubre en Camerún. Aún no hay resultados oficiales, pero sólo un resultado es posible: la reelección del nonagenario Paul Biya.
Después de acceder a la independencia, Camerún nunca se consolidó como democracia. Desde hace décadas las elecciones son poco más que un ceremonial, vaya, un trámite, con un resultado decidido de antemano.
«Han pasado más de dos semanas después de las elecciones presidenciales del 12 de octubre en Camerún. Aún no hay resultados oficiales »
¿Quién es el Presidente reelecto? A sus 92, Paul Biya está considerado el mandatario más longevo del planeta. Entró en el gobierno del primer Presidente de Camerún, Ahmadou Ahidjo, quien ocupó la Jefatura del Estado desde su independencia de Francia, hasta 1982, cuando distintos problemas de salud le forzaron a dejar la presidencia.
En 1975, Biya ya se había convertido en el primer ministro de Ahidjo y sonaba como su sucesor natural. Así fue. En 1982, se convirtió den Presidente y bueno, ahí sigue…
«¿Quién es el Presidente reelecto? A sus 92, Paul Biya está considerado el mandatario más longevo del planeta.»
Pese a renunciar a la Jefatura del Estado, Ahidjo retuvo la presidencia partido Unión Camerunesa. Este partido independentista moderado había pactado la independencia con París, frente a otras facciones partidarias de lucha armada, como la Unión de los Pueblos de Camerún.
Las tensiones en Biya y Ahidjo no tardaron en escalar, ya que, aunque su salud le impedía seguir como Presidente, este último no quería renunciar a una buena cuota de influencia. Por el contrario, Biya esperaba concentrar todo el poder, el del Estado y el del partido en su persona –más o menos, como su predecesor había hecho.
«En 1975, Biya ya se había convertido en el primer ministro de Ahidjo y sonaba como su sucesor natural.»
Temiendo por su vida, en 1983, Ahidjo se exilia a Francia. Biya empieza entonces una purga radical, con desapariciones y asesinatos incluidos. Apenas un año después de su exilio, Ahidjo es juzgado in absentia y condenado a la pena capital. La muerte le llegó, no obstante, de forma natural, en 1989, durante un viaje por Senegal, cuando su mala salud cardíaca ya no dio más de sí.
A estas alturas, nadie se va a sorprender si explicamos que Biya no ha sido líder democrático ¿verdad? Su partido siempre obtiene aplastantes victorias electorales en todas las elecciones: municipales, legislativas y por supuesto presidenciales.
«nadie se va a sorprender si explicamos que Biya no ha sido líder democrático ¿verdad?»
En una intentona precaria de dar una imagen democrática, permiten a la oposición tener un puñado de escaños en el parlamento. Rebautizado como Movimiento Democrático del Pueblo Camerunés, el partido Presidente tiene 152 escaños de los 180 totales y 94 de los 100 senadores.
Ahora bien, ¿qué tipo de gobernante autoritario ha sido Biya? La verdad es que se trata de un tipo peculiar, difícil de clasificar. A diferencia de muchos dictadores, disfruta poco de ciertos oropeles del poder. No me refiero al lujo. El lujo le encanta. En 2009, unas vacaciones privadas de unos pocos días por Francia con su familia costaron más de 40.000 dólares sólo en gastos de magníficos hoteles. Más de 43 habitaciones entre las mejores suites se rentaron.
«Su partido siempre obtiene aplastantes victorias electorales en todas las elecciones: municipales, legislativas y por supuesto presidenciales.»
Sin embargo, Biya tiene poco apetito por los baños de masas, los actos públicos estridentes, en general, y, hasta cierto punto, por el culto a la personalidad que tanto entusiasma a otros gobernantes autoritarios. De hecho, desde mediados de los noventa, el Presidente rara vez aparece en público. Su círculo íntimo es cada vez más exclusivo y sus relaciones sociales escasas.
Sabemos que tiene problemas de salud. Cada vez son más frecuentes sus visitas a la Clínica Intercontinental de Ginebra, una de las más caras del mundo y también de las más herméticas. No en vano, muchos dictadores se dejan caer por sus habitaciones para un chequeo de tanto en cuando, o para recibir tratamiento de espaldas a sus opiniones públicas. En el caso de Biya, sus visitas a las Ginebra han incluido periodos de semanas y hasta de meses en los últimos años. Incluso ha enmendado la normativa constitucional camerunesa para poder ausentarse del país periodos largos.
«Sin embargo, Biya tiene poco apetito por los baños de masas»
A nivel personal, Biya se educó como católico. Influenciado por los círculos franceses que frecuentaba antes de la independencia, parece que se habría hecho iniciar como masón y, posteriormente, habría ingresado en la Orden Rosacruz –un movimiento místico que, supuestamente, busca el retorno a un cristianismo originario.
A nivel político, Biya se ha vinculado estrechamente con Israel. Junto a Eritrea, Camerún es el único país africano que no reconoce a Palestina como Estado. De hecho, en la Asamblea General de Naciones Unidas siempre ha votado en contra de resoluciones opuestas al Estado Hebreo. Tel Aviv proporciona mucho material, adiestramiento e inteligencia –información– para combatir a los grupos yihadistas radicales en el norte de Camerún y, en general, a cualquier disidencia interna.
«Biya se ha vinculado estrechamente con Israel. Junto a Eritrea, Camerún es el único país africano que no reconoce a Palestina como Estado»
Su época de mayor prestigio internacional ocurrió durante una disputa territorial con Nigeria. Ambos vecinos habían heredado un conflicto de las artificiosas fronteras coloniales, por la península de Bakassi, rica en gas y petróleo.
A pesar de formar parte de la colonia de Camerún, Nigeria argumentaba que este territorio formaba parte del antiguo Estado nativo de Atakpa, cuyos grupos tribales se integraron en Nigeria. Una demanda ante de la Corte Internacional de Justicia, algunos enfrentamientos armados menores, una sentencia favorable a Camerún y un acuerdo firmado en Nueva York después, Biya retuvo la península de Bakassi.
«Su época de mayor prestigio internacional ocurrió durante una disputa territorial con Nigeria: la península de Bakassi»
A nivel interno, Camerún no ha experimentado una gran prosperidad bajo el largo gobierno de Biya. Cierto, el país arrastra graves carencias de la era colonial, en materia de infraestructuras. Sin embargo, poco o nada ha hecho el longevo dictador para resolver esto, mientras su familia y allegados se han enriquecido.
Biya también ha impulsado una brutal política francófona. El inglés, muy hablado en ciertas partes del país, el llamado Camerún británico, que estuvo bajo soberanía londinense, así como las lenguas nativas han sido defenestradas de la esfera pública, la justicia y, en gran medida, el sistema educativo reglado –apenas existente en muchas zonas del país.
«Biya también ha impulsado una brutal política francófona»
No hay ningún vínculo sentimental con la antigua metrópoli, detrás de esta política. La estrategia subyacente es la homogeneización de los cameruneses, anulando cualquier lealtad hacia grupos políticos o culturales preexistentes a la colonización y, por tanto, a la independencia.
El rasgo más lamentable del gobierno de Biya, sin embargo, no es la corrupción, sino el elevado número de torturas y secuestros perpetrados por agentes de la autoridad. Camerún es desde hace décadas un estado policial. El arresto de personas desafectas con el gobierno está la orden del día, como hemos visto en las últimas presidenciales.
«El rasgo más lamentable del gobierno de Biya, sin embargo, no es la corrupción, sino el elevado número de torturas y secuestros perpetrados por agentes de la autoridad»
No sólo con el terror, se pervierte el sistema político por otros medios. Mediante triquiñuelas legales se excluye de las elecciones a candidatos opositores que supongan un peligro para el gobierno. Esto le ocurrió al líder opositor Maurice Kamto, que no se pudo presentar a estas últimas elecciones.
¿Entonces por qué tardan tanto en dar los resultados? Uno de los candidatos que sí pudo presentarse con el Presidente, Isaa Tchiroma, asegura que él ha ganado las elecciones. Ha sido ministro en anteriores gobiernos de Biya y, a diferencia de Kamto, no se le identifica como un opositor comprometido. La causa parece ser otra.
«¿Entonces por qué tardan tanto en dar los resultados?»
Todo apunta a que Biya y su gobierno se preparan para una ola de desafecto popular, en especial, en las zonas anglófonas del país. Como muestran los recientes ejemplos de Nepal, Bangladesh o Madagascar, en muchos países alrededor del globo, las protestas populares están adquiriendo unas dimensiones capaces de tumbar gobiernos.
En la propia África subsahariana, estamos atestiguando robustas protestas importantes en Togo y otros países relativamente cercanos a Camerún, contra gobiernos autocráticos. La estrategia de dilatar la entrega del resultado electoral no parece que vaya a ser muy efectiva. Incluso puede acabar resultado contraproducente. Pero a ella se aferran ahora, con ambas manos, las autoridades camerunesas.










