Yolanda Cruz Ayala, autora de la recién lanzada novela «Sin latido», nos sumerge en un intrigante mundo de misterio y suspense. Desde el origen de la idea hasta las primeras impresiones de los lectores, Ayala nos ofrece una visión profunda de su proceso creativo y los temas que aborda en su obra. En esta entrevista exclusiva, la autora nos lleva detrás de escena para explorar el desarrollo de la trama, la complejidad de los personajes y la cuidadosa investigación que asegura la precisión y el realismo en su narrativa. Además, comparte sus reflexiones sobre la búsqueda de la verdad, la dinámica entre los personajes y sus futuros proyectos literarios.
«Sin latido» es tu nueva novela y toda historia comienza de una idea inicial. ¿En qué momento se te ocurre?
Siempre lo digo: la verdad es que soy una lectora ávida de thrillers. Me encanta leer este género y tenía muchas ganas de escribir una novela policiaca, algo que nunca había hecho antes. Esta es mi primera novela policiaca. La idea surge porque siempre me hago preguntas. Por ejemplo, ¿qué pasaría si apareciera una chica muerta, pero no se supiera qué le ha sucedido? Así surge la historia de Celeste Blanch, la protagonista de mi novela.
Todo comienza con la aparición de una chica muerta. No se sabe si fue suicidio, homicidio o un accidente, y a partir de ahí se inicia una investigación policial. Una de las protagonistas, Olivia, es psicóloga. Por una serie de circunstancias, ella cree que puede tener información clave, si no para resolver el caso, al menos para aportar algo significativo. Sin embargo, Olivia no quiere compartir esta información con la policía porque teme que personas cercanas, amigos en común, puedan estar involucrados en la muerte de Celeste. Así que empieza a investigar por su cuenta, profundizando cada vez más en el caso.
¿Cómo están siendo las primeras impresiones?
Acaba de salir la novela, pero las primeras impresiones que estoy recibiendo, incluso de personas que la han leído en muy poco tiempo, son muy positivas. Me están llegando comentarios muy bonitos que destacan lo enganchadora que es la historia. Para mí, eso es lo más importante en un libro: que enganche al lector y lo mantenga interesado hasta el final.
Además, muchos lectores han expresado que el final les sorprendió, lo cual me alegra mucho. Lograr sorprender al lector y mantener la intriga sin revelar demasiado pronto qué está pasando es algo que me satisface enormemente.
El personaje de Olivia acarrea una mochila de su pasado. ¿Esto lo haces «adrede» para que el lector simpatice más con su historia?
Sí, realmente, porque ella es psicóloga y sabe muy bien lo que quiere y lo que tiene que hacer. Sin embargo, en ese momento se encuentra en un estado emocional distinto al habitual debido a algunos asuntos del pasado que no ha terminado de resolver. Es en ese estado emocional cuando surge todo esto.
Esto hace que Olivia también dude. Ella duda de lo que está haciendo, si está bien o mal. Pero al final, se deja llevar por el corazón, por lo que siente, y actúa de esa manera.
¿Cómo describirías el proceso de investigación que llevaste a cabo para asegurarte de que los elementos policiales y psicológicos de la trama fueran precisos y realistas?
He tenido suerte en cuanto a la investigación. Hemos pasado muchísimas horas hablando, y a veces le hacía preguntas por WhatsApp. Él, en cuanto podía, me enviaba audios, algunos muy largos, llenos de información que me ha sido de gran utilidad y que tengo archivada. Mi intención era que el trabajo policial en la novela fuera muy riguroso. Quiero que mi novela sea lo más realista posible, dentro de lo que cabe en una novela de ficción.
Tengo un gran respeto y admiración por el trabajo de la policía. He tenido la suerte de contar con el apoyo de Pablo, un amigo policía. En cuanto al aspecto psicológico, también he tenido que documentarme mucho. A veces el tema del suicidio es un poco tabú. Al investigar, descubrí que incluso mujeres embarazadas, como es el caso de Celeste, pueden tener una mayor incidencia de suicidios de lo que se suele pensar. Me sorprendió mucho saber esto, porque siempre pensamos que una mujer embarazada está en un estado ideal, pero no siempre es así.
La verdad es un tema central en la novela, pero ¿crees que siempre es posible alcanzarla, o hay ocasiones en las que la verdad puede ser subjetiva o incluso inalcanzable?
Creo que la verdad no es objetiva; para mí, la verdad es clara y directa: o has hecho algo o no lo has hecho, o algo sucedió por una razón específica. Todos los personajes de la novela buscan la verdad. La policía, por supuesto, intenta descubrir qué hay detrás de la muerte de Celeste porque es su trabajo y deben averiguarlo. Para el resto de los personajes, la verdad también es crucial.
Celeste está atormentada por hechos del pasado que no la dejan avanzar y necesita saber la verdad. No importa si es buena o mala, lo importante es conocerla.
La relación entre Olivia y el inspector a cargo de la investigación parece ser crucial en la historia. ¿Qué nos puedes contar sobre cómo desarrollaste esta dinámica entre los personajes?
Antes de conocerse personalmente, solo se habían visto en un par de ocasiones y me parece simpático cómo se presentan de manera casual. Pero luego, cuando Olivia está prestando declaración, lo ve llegar y se da cuenta de que el hombre con el que había intercambiado saludos y con el que incluso podría salir a tomar una copa es el inspector al mando. Esto le causa una gran impresión y la sobrecarga emocionalmente.
Por un lado, quiere confiar en él porque es un hombre muy íntegro. Me encanta el personaje de Rodrigo, el inspector, es una persona muy equilibrada y es bastante importante para toda la novela. De hecho, es el protagonista masculino más relevante.
Creo que los lectores deberán descubrir qué ocurre entre ellos al final. Si continúan su relación, si no, si llegan a conocerse mejor o peor, si discuten, porque es complicado.
De todos los personajes, ¿con cuál te quedarías?
Pues creo que con Rodrigo, ¿eh? Ya te digo, me gusta mucho porque es una persona muy equilibrada. Creo que todos, en algún momento de nuestra vida, podemos dejarnos llevar por el impulso. En el caso de Olivia, esto es normal. Ella sospecha que personas cercanas a ella, como amigos o incluso su propio hermano, podrían estar involucrados en la muerte de Celeste, y se deja llevar un poco por sus emociones y sentimientos.
Esto es algo que nos puede pasar a todos, pero el papel de Rodrigo es muy difícil. Él está en medio de esa línea que divide la vida personal de la vida laboral y debe asegurarse de que una no interfiera con la otra. Está caminando en ese equilibrio delicado. Sí, me gusta muchísimo su personaje.
La Línea de la Concepción es una de las grandes protagonistas de la novela. Todos los escenarios están cargados de significado narrativo. ¿Por qué esta localización?
La Línea es el lugar donde nací, en Gibraltar, pero he vivido siempre en La Línea. Mis anteriores novelas transcurren en Nueva York, París o Madrid. Llegó el momento de preguntarme, ¿por qué tengo que ambientar mis historias tan lejos si aquí tengo un enclave maravilloso y precioso? Quiero resaltar La Línea porque creo que necesita ser conocida por lo que es: una ciudad bonita, amable y cariñosa. Los linenses son gente encantadora, y no lo digo solo porque me considere una linense, sino porque quiero rendir homenaje a la ciudad que tanto quiero.
¿Qué elementos tienes más en cuenta para lanzar la novela de thriller, misterio perfecta?
Ha sido un proceso un poco complicado. Una vez que tienes una trama en tu cabeza y la desarrollas con un buen final, todo debe ser cuidadosamente estructurado. Creo que he logrado mantener un ritmo narrativo alto que no decae en ningún momento. Es necesario conjugar la investigación policial, el misterio y los conflictos internos de cada personaje.
Se abordan varios temas simultáneamente, no es solo una voz narrativa. La voz de Celeste también está muy presente porque quiero que el lector se pregunte qué pudo haber sucedido al conocer la vida de Celeste Blanch. Esto hace que el lector se involucre en descubrir qué le pudo haber pasado.
La novela tiene elementos de suspense y misterio que mantienen a los lectores en vilo. ¿Cómo abordas el equilibrio entre revelar la información necesaria para mantener el interés del lector y retener suficiente misterio para sorprenderlos al final?
Es bastante complicado porque, fíjate, si solo hubiera desarrollado la investigación policial, simplemente seguiríamos los pasos de la policía. Me parece muy interesante su trabajo y, como te digo, lo he tratado con todo el rigor posible. Pero es complicado porque, al mismo tiempo, el lector va conociendo la vida de Celeste, su pasado, sus traumas.
Es difícil presentar la vida de la víctima sin revelar demasiados detalles que deben ser descubiertos al final. Mantener ese equilibrio es un poco arriesgado.
También se habla del poder y la manipulación. ¿Qué reflexión personal haces sobre esto en relación a la sociedad contemporánea en la que vivimos?
Sobre todo, me quedo con el final, aunque no te lo voy a revelar. Un pensamiento de Rodrigo es que, al final, toda esa lucha por averiguar la verdad, aunque se descubra la verdad, sigue habiendo una víctima. Entonces, no importa cuáles sean las causas de la muerte de Celeste. ¿Algo ha fallado? ¿Algo ha fallado en la sociedad, ya sea suicidio, homicidio o accidente? Está claro que algo no ha funcionado. Y esta reflexión me parece bastante interesante.
¿Es importante para ti que los lectores tengan margen de reflexión y no sea solo una mera lectura?
Sí, porque cuando escribo una novela, imagino que a todos los escritores les pasa lo mismo. Quiero que mi historia me enganche y atrape, pero también estar leyendo y haciéndome preguntas. ¿Qué le pudo haber pasado a Celeste? ¿Por qué la policía está investigando a este personaje y no a aquel? ¿Por qué actúa de esta manera o de otra?
Siempre parto de la premisa de que no sé nada, como si fuera una lectora más. Esa forma de involucrarse en la historia no solo implica leer y conocer una trama, sino también hacerse preguntas. Como lectora, me gusta encontrarme con un libro que me despierte esa curiosidad, y eso es precisamente lo que he intentado hacer con «Sin latido».
Después de sumergirte en una historia con tantos entresijos y compleja por su trama, ¿ha dejado algún vacío en ti?
Sí, muchísimo. He dedicado tanto tiempo a desarrollar a los personajes que ya tengo un montón de páginas escritas sobre ellos. No sé a dónde me llevarán, pero cuando puse el punto final a «Sin latido», me di cuenta de que aún hay mucho material por explorar. Es una novela policial y, desafortunadamente, existen numerosos casos sin resolver, tanto de homicidios como de otros crímenes, que sorprendentemente aún no tienen explicación.
Antes de escribir, suelo investigar muchos casos reales, y hay casos sin resolver que me llaman especialmente la atención. Esos casos son los que me inspiran, los que me hacen reflexionar. Como dices, me quedé con ganas de explorar más, y algo ha empezado a surgir a partir de ahí.
¿Tienes ya en pensamiento un nuevo libro?
Sí, bueno, con estos personajes, me gustaría seguir explorándolos. No sé si luego se publicará o no, pero creo que cuando disfrutas escribiendo, sigues adelante independientemente de lo que suceda con la novela después. Como mencionaste, me quedé con ganas de saber más sobre ellos. No solo sobre los personajes principales, sino también sobre todos los involucrados en el caso policial.
Hay muchos casos que están ahí, esperando ser resueltos, como acabo de decir. Esos casos son una fuente inagotable de inspiración y exploración para mí.
Mis anteriores novelas no tienen nada que ver con el thriller ni con el misterio, así que también me atrae el thriller histórico. Tengo algunas ideas y cosas escritas. Creo que los autores siempre estamos escribiendo algo y pensando en nuevas historias. Tengo una idea que se desarrolla en el Londres histórico, entrelazado con el Londres actual, lo cual me parece muy fascinante. La investigación me parece un terreno muy fértil para explorar y desarrollar tramas intrigantes.
¿Te gustaría llevar a la gran pantalla «Sin latido»?
Me encantaría. De hecho, durante el tiempo en que escribía este libro, un productor bastante conocido en España mostró interés en él. Sin embargo, justo antes de la pandemia, ya sabes, en esa época difícil que nos tocó vivir, las cosas no prosperaron. Entonces, me enfoqué en buscar un buen editor, un buen grupo editorial, y tuve la suerte de encontrarlo con N de Novela y Planeta. Estoy encantada de ver mi libro publicado con ellos.










