Describir a Sergio tan solo como escritor se hace harto complicado. En Bookólicos le conocemos bien desde el principio de nuestro proyecto, por eso sabemos lo difícil que es separar a la persona del autor. Sergio escribe tal y como vive las experiencias de la vida: con energía, pasión y buenas intenciones. Es alguien siempre dispuesto a ayudar y a compartir una buena charla. Parece no costarle trabajo darse a los demás y quizá, solo quizá, es por eso que escribe sobre el amor; ese gigante del mundo de la literatura al que muchos autores han intentado capturar en sus páginas.

La literatura de Sergio Santiago Monreal es fresca y huidiza a la vez, como los sentimientos humanos cuando uno cree que puede mejorar el mundo, cual muchacho que aún no ha descubierto las garras de la sociedad en la piel; con ojos inocentes que se duelen también, pero siempre llenos de esperanza. Es un autor valiente que no teme asomarse al abismo de su zona de confort para seguir creciendo y que atesora el aprendizaje.
Ha participado en diferentes antologías de la Editorial Diversidad Literaria y de la Editorial Cuatro Hojas, consiguiendo el reconocimiento de sus compañeros; siendo galardonado con diversos diplomas por su destreza trazando letras y seleccionado en tres ocasiones por la Editorial Cursiva por sus microrrelatos de tan sólo quince palabras.
Es asiduo a encuentros literarios y presentaciones de libros tanto en Guadalajara como en Madrid: en el ciclo Los lunes te leo que organizan la librería LUA y la Fundación Ibercaja y en los eventos impartidos en la RAE, con su carácter de Amigo o Benefactor, en aras al enriquecimiento que le producen estos encuentros literarios.
Conozcámosle un poquito más.
- ¿Dónde y cuándo nace el escritor que hay en ti?
En Guadalajara (mi ciudad natal) cuando tenía diecisiete años cursando la asignatura literatura universal en segundo de bachiller, el profesor creó un grupo de escritura entre el alumnado y me instó a presentar mis escritos en certámenes literarios, ya que según él yo albergaba un talento poético especial, pero mi carácter díscolo me impulsó a no hacerle caso en ese momento. La vida me fue llevando por otros derroteros. Fue tras veinte años cuando decidí recuperar mi pasión por la escritura. Simplemente, creo que intenté disfrutar de mi adolescencia dejando aparcada mi literatura, considero que cada cosa tiene su momento, y con tan corta edad no concebía desnudar mi alma, era muy pudoroso.
- ¿Qué te llevó a elegir la poesía como medio de expresión?
Fue la poesía la que me eligió a mí. Al empezar a leerla quedé cautivado por las rimas y composiciones poéticas de grandes autores, en especial los de la Generación del 98. Al trabajar la poesía escrita descubrí una forma culta y bella de expresarme y plasmar mis sentimientos.
- En Melancolía infinita, tu primera obra publicada, te centras en uno de los grandes temas universales: el amor. ¿Cómo se vive esto desde el punto de vista de un escritor?
El amor, y en este caso su búsqueda, dan equilibrio y sentido a mi escritura, siendo para mí fuente incansable de inspiración. El amor es una herramienta literaria poderosa que te ayuda a plasmar lo que sientes, cuando realmente lo sientes; se convierte en algo más sencillo y las letras fluyen cuando el que escribe es el corazón. Así descansa un poco el alma. Es como una brújula para la pluma, el amor puede ser una musa certera e indomable para alcanzar unos resultados inusitados y fructíferos, de esos en los que sabes que lo has dado todo porque al escribir lo has sentido; se fusiona casi sin querer con la belleza, inclusive, puede tener musicalidad. ¡El amor es capaz de sacar lo mejor de un escritor!
- ¿Crees que los jóvenes del siglo XXI están interesados en leer y crear poesía?
Creo que habrá de todo, jóvenes que sí estén interesados y jóvenes que les interesen más otros géneros. Pero sí que creo que la mayoría de jóvenes están interesados en la música, y música y poesía se complementan muy bien.
- ¿Qué consejo te hubiera gustado haber recibido cuando empezaste a escribir y no tuviste?
Me hubiera gustado que me aconsejaran para que disfrutase de la escritura y que escribiese lo que a mí realmente me guste. No es que antes no disfrutase de la escritura, pero al querer pulir mis escritos o tocar otros géneros, los obstáculos a los que me enfrenté eran mayores. No rehúyo ningún tipo de temática y considero que es bueno salir de tu zona de confort en aras de un mayor aprendizaje, pero cuando te centras demasiado en perfeccionar o en querer agradar, te olvidas de lo más importante: la diversión por tu pasión. Llega un momento en que tienes que dejar a un lado la preocupación de si escribes bien o mal, es algo que no te compete y sí que tienes que centrarte más en estar cómodo con lo que escribes
- ¿Qué nuevos proyectos tienes entre manos?
Tengo ya terminada otra pequeña antología poética, una obra de teatro que no dejará indiferente a nadie con su lectura; estoy especialmente ilusionado y motivado con este proyecto en concreto. Me gustaría sacar y compartir al dramaturgo que llevo dentro. Por último (y no menos importante) tengo en mente recopilar otra antología de relatos con tintes de humor, dando también importancia a mi lado narrativo. Trasladar y poder plasmar letras para desencadenar sonrisas es algo que me motiva.
- ¿Cómo te imaginas, como escritor, dentro de unos años?
Intento disfrutar y vivir el presente, pero si tengo que imaginarme como escritor dentro de unos años me gustaría seguir escribiendo, aprendiendo, evolucionando; pero sobre todo seguir disfrutando de la escritura y seguir trabajando y cultivando mi literatura.
Suponemos que, después de degustarle, inevitablemente habrá crecido en vuestro interior una sana curiosidad por conocer qué escribe y, más importante aún, cómo escribe este autor.
Podéis encontrar su primera obra en los siguientes enlaces:
En formato digital
https://www.bookolicos.com/descubre/melancolia-infinita
En papel
https://editorialcuatrohojas.com/tienda/melancolia-infinita/










