Es complicado etiquetar a Juan Manuel Samaniego, tanto al escritor como a la persona, pues es multidisciplinar tanto en su formación como en su experiencia de vida, lo que seguramente lo ha convertido en el escritor que es hoy en día.
Se describe a sí mismo como «un fiel explorador de la composición rebelde y trasgresora, como un leal pupilo del verso libre donde la métrica no acierta a ser lo más significativo, solo el mensaje lo es». Y es que para este autor el mensaje y sacarlo de las propias entrañas es su buque insignia. Como muchos escritores, tiene un interior rico y curioso que utiliza para dar rienda suelta a su imaginación, aunque en Juan Manuel ficción y realidad conviven a partes iguales.

Ha escrito artículos científicos, revisiones bibliográficas y presentaciones gráficas, logrando publicar en la prestigiosa revista científica de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias. De aquí a la poesía, el cuento infantil y la novela histórica. En esta última faceta es donde Bookólicos se encuentra con él y su novela Las tribulaciones de Torda: donde historia y ficción se cortejan y desafían en una trepidante sucesión de eventos, aventuras, traiciones y desatinos en el Siglo de Oro Español, siguiendo los pasos de un soldado de los tercios.

Por más que lo adjetivemos no conseguiremos transmitir la esencia de este autor como merece, así que lo mejor es entrar en detalles de la charla que hemos mantenido con él para que podáis conocerle:

Eres un escritor todoterreno que se atreve con registros tan diferentes como la novela histórica, la poesía o la literatura infantil. ¿Qué crees que te define como autor?
Dicen que en la variedad está el buen gusto. Ante todo, me considero una persona con una mente entrometida, a la que no le da miedo aventurarse en géneros diferentes. Para poner en práctica esta declaración de intenciones de autor no pongo límites a la hora de afrontar nuevos retos, por muy dispares que sean. Soy capaz de trasladarme con las primeras luces del alba al siglo XVII, para cruzar espada con el demonio en las tierras baldías de Flandes, y cerrar el día huyendo de la Policía en un poblado marginal de Carabanchel, bajo los arreboles de un atardecer especialmente hermoso de 1983.
Nado como pez en el agua en esta dualidad de criterio artístico.

Siempre se pregunta a los autores si hay algo de sus vidas en las obras que escriben, pero en tu caso esto es un hecho. ¿Cómo planteas tus obras en este sentido?
Soy un autor de brújula. Yo necesito componer desde el alma, desde lo que siento, desde lo que sufro, preparando huesos y derrotes (como diría Tristán, el protagonista de mi obra, Torda).
Este es el motivo por el cual mis obras hay que saber leerlas entre líneas. Cada renglón tiene un mensaje y una intención dirigida. Eso es algo de lo que el lector debe percatarse y adueñarse.
Cuando comienzo una obra desconozco cómo se van a desarrollar los hechos y menos todavía puedo elucubrar el cierre de esta. Pero estoy en paz, porque tengo la certeza de que, desde este aparente caos, el grueso de la composición irá adquiriendo forma por sí mismo. Puede que esto signifique un exceso de confianza por mi parte, pero es que pienso que cuando uno se relaja las cosas salen de una forma natural. Escribir, no es más que eso, componer de forma innata y con libertad. En palabras de mi querida Cristina Medrano, de la editorial Cuatro Hojas, que yo fuese capaz de sacar una historia con sentido de un conjunto de retales era una cualidad que admiraba.
Nada más sencillo porque, tal y como yo lo veo, nada es trivial. Un error muy común es que tendemos a banalizar la existencia de los seres humanos corrientes y, sin embargo, en cada uno de ellos hay una potencial y ejemplarizante historia de vida que rescatar.
Yo simplemente escucho a la gente. Soy un medio para un fin determinado.

En tu novela Torda abordas el Siglo de Oro español y las hazañas de un soldado de los tercios. ¿Qué supuso para ti el proceso de documentación de esta obra? ¿Qué recomiendas a otros autores que deseen introducirse en este tipo de ficciones históricas?
La esfera de un antiguo reloj de bolsillo de mi abuelo que todavía conservo dice: Time is money. Un mensaje de hace décadas que, sin embargo, hogaño nos viene al pelo para entender que abordar un proyecto de este calibre significa simple y llanamente tiempo y ganas.
Admito que yo doy mucho valor a los testimonios orales. El análisis de una declaración puede que no sea tan aséptico como la verdad que revela un fósil que se desentierra tras miles de años y que es datado con la precisión del isótopo radioactivo del carbono-14, pero por contra y como norma general, las visiones personalísimas de los sucesos son una fuente muy rica de confidencias y secretos.
Aunque evidentemente, sin una fabulosa máquina que nos retrocediera en el tiempo, esto no fue posible para Torda. Sí hay que hacer constar que el minucioso proceso documental del que fue objeto fue tan prolijo que dio para la elaboración de un detallado ensayo que habría de convertirse en el riguroso compañero historiográfico de fatigas de Torda.
De repente, de esta osada forma, el plan inicial adquiere un cariz más ambicioso. Se presenta la saga Torda: el conjunto de las dos obras.

Todos sabemos que, salvo excepciones, el oficio de escritor no aporta gran rentabilidad. ¿Cuál es tu motivación como autor?
Evidentemente a nadie le amarga un dulce, pero las ventas nunca deben ser la motivación principal por la que aventurarse en este oficio, porque siendo sincero y hablando de venturas, lo más probable es que al final de esta carrera se acabe como un aventurero sin fortuna.
Sacar a la luz una nueva obra, en la mayoría de los casos, es un proyecto a pérdidas (al menos en las primeras ediciones), pero lo que hay que tener en cuenta es que el proceso desde que se plasma la primera gota de tinta en cualquier servilleta de papel hasta que se termina la última anotación, es toda una experiencia existencial que compensa. Me voy a permitir la licencia de decir que, salvando las distancias, el crear personajes de la nada es un poco como jugar a ser Dios. Darles identidad y sentido es simplemente maravilloso. Además, ellos con su mágico libre albedrío, son los que se dirigen a mí y guían seductoramente mi mano en la narración. Esa es la asombrosa ciencia oculta que me estimula.
El camino recorrido es el fin es sí mismo.

¿Qué tipo de gratificación te mantiene fiel a tus letras y tus publicaciones?
Para contestar esta pregunta, recupero un par de los bonitos comentarios de mis lectores: «Bella obra, oxigena este mundo tan superfluo. Interesante relato de largo aliento». ¿Qué se puede decir ante esto? Estas letras son el combustible de alto octanaje que alimenta mi sistema arterial y venoso. La matriz que se hace comienzo, amor, vida, niña, mujer, anciana y final.
Pero hay más ejemplos, como cuando acudo a devolver un libro prestado a una biblioteca pública y observo las señales alrededor: el hueco que ha dejado una de mis novelas entre las obras escogidas, o ese niño de apenas tres años que a escondidas ha estado pintarrajeando a la golondrina de uno de mis cuentos. Sobran las palabras; sencillamente es un universo conmovedor en el que yo desempeño el papel de una pequeña estrella errante que desafía el orden heliocéntrico de los astros.
Y esa escena no quiero perdérmela por nada del mundo.

Como autor autopublicado, ¿qué ventajas y desventajas encuentras en este tipo de publicaciones? ¿Crees que si no se hubiera democratizado el sector editorial tus obras podrían estar a disposición del público?
Para un escritor no consagrado las ventajas por la democratización del sector en apariencia son evidentes, pues el autor que ha sido vetado de las editoriales tradicionales puede sortear este escollo con la alternativa de una autopublicación que, además, le brinda la oportunidad de poder difundir su obra casi sin límite, gracias al apoyo de las nuevas tecnologías de la información. Un claro ejemplo de nuevas oportunidades viene de la mano de plataformas digitales de calidad como Bookólicos. No obstante, tampoco es oro todo lo que reluce. Una vía de lanzamiento tan asequible al público en general implica una feroz competencia entre los aspirantes. Por otro lado, la intromisión de la inteligencia artificial (tan en boga en nuestra época) en la composición de textos, todavía es una asignatura pendiente de abordar formalmente. Con todo y en honor a la verdad, yo aconsejaría a todos los escritores noveles que se decanten por la autopublicación profesional, ya que ahorrarán en disgustos y engalanarán su trabajo.
Recuerden que las meteduras de pata ocurren hasta en las mejores familias y dos pares de ojos ven mejor que uno.

¿Cómo te ves a ti mismo como autor dentro de unos años? ¿Qué planea tu mente creativa?
De nuevo y en colaboración con la editorial Cuatro Hojas, estamos ultimando los preparativos de la siguiente novela —que esperamos tener lista para la próxima feria del libro de Mérida— de título Estraperlo. Está basada en unos hechos reales novelados que se desarrollan en un contexto de ciencia ficción y conflicto bélico, donde el protagonista narra su experiencia de resistencia y lucha en un mundo devastado. Y como no hay dos sin tres, también ronda en mi cabeza la idea de atacar más adelante con una segunda ronda de Torda. En definitiva, el futuro de mi obra va ligado inexorablemente al de su creador. Para finalizar, he de revelar que algo que también ansío es descubrir las tierras lejanas del Nuevo Mundo, tal como hicieron los conquistadores allá por 1492. Quizás mi predilección por saltar el charco se la deba a la influencia de parte de mi familia política que reside en el estado norteamericano de Carolina del Norte y en la Ciudad de México del país vecino. Además, los avances publicitarios de mi obra siempre han recibido un especial cariño por parte de nuestros hermanos hispanoamericanos y esto es de agradecer a los dulces autores que han sido punta de lanza de una poesía excelsa y sosegada, ergo, danzo con sus letras, como una de esas bailarinas de mascarón de proa que antaño arribaron por aquellos remotos lares. Todo se andará.

Por si esta entrevista no os ha parecido lo suficientemente fascinante y queréis probar el cáliz de la prosa de este autor, os dejamos enlace a su novela histórica en formato digital:

https://www.bookolicos.com/descubre/las-tribulaciones-de-torda