Memorias, heridas y resilencias en la nueva novela de Marta Perea.
Leí y reseñé el anterior libro de Marta Perea, Silencios de mujer, y ya entonces intuí que la autora prometía. No me equivoqué, puesto quecon Entre Marqueses y Sombras, segunda obra de la escritora, se consolida como una voz narrativa comprometida y sensible.
La autora, que ha crecido tanto en el terreno creativo como en el editorial, ha dado el salto desde la autoedición hasta la tradicional, un logro al que todos los autores aspiran y pocos alcanzan. Dicho crecimiento se reafirma en las opiniones vertidas por los lectores en plataformas o en sus redes sociales.
Entre marqueses y sombras es un magnifico recorrido por el siglo XX a través de cuatro generaciones de mujeres. Un camino como el de cualquiera de nosotros, o de nuestras familias. Un encuentro donde los sentimientos luchan por sobrevivir, los personajes pelean contra la frustración y el amor se vive en todas sus vertientes.
La saga comienza a finales del XIX con Felisa, una mujer humilde enclavada en una época difícil. Continúa con Santomera, su hija y protagonista indiscutible de la novela, que recibe este nombre en homenaje a un pueblo murciano. Después vendrá Lola, la tercera generación, quien vivirá los años que le tocaron a su manera. Por último, descubriremos a María, una magistrada de nuestro tiempo, con ganas de revolver el pasado y con el ánimo de poner las cosas en su sitio. Cada una de ellas aporta el coraje y la lucha en el contexto que les tocó vivir.
Su aparición no sigue un formato cronológico, si no que saltamos entre ellas, de manera que la autora nos permite conocer los contrastes de cada época. A mi juicio, esta forma de escribir, que por cierto me parece muy difícil, enriquece la historia, además de requerir mucho más esfuerzo creativo.
Marta Perea es una persona comprometida con los derechos reales de la mujer, aspecto que reflejan sus personajes femeninos y, también los masculinos. Y lo hace bien porque ella no cae en fanatismos, ni postureos, ella habla de justicia. De este modo, la novela aparece ante los ojos del lector con el rigor que aporta una elaborada documentación, así como con el realismo de lo que pudo suceder y con el sentimiento de quienes pudieron vivirlo.
La novela se centra sobre todo en Santomera y en María. Abuela y nieta mantienen una relación muy estrecha, aunque la primera guarda secretos inconfesables. María descubrirá un cofre donde se guarda un documento silenciado por la dignidad, el pudor y el tiempo. Para ello, cruzaremos una vida plagada de lucha entre, como dice el título, marqueses y sombras. Una existencia de momentos dulces, como los vividos junto a Tomás, quien nos demuestra que se puede dar amor sin recibir nada a cambio. Pero también, episodios crueles que marcarán para siempre.
Puedo parecer algo misteriosa, pero esta novela es así y lo entenderéis después de leerla. No hay que olvidar que la vida se compone de luces que iluminan lo visible y de sombras, que ocultan lo que realmente sucede.
Si te apetece conocer una historia que enlaza heridas del pasado con preguntas del presente, esta es tu novela.










