Jesús Reyes

Zaragoza se viste de morado, incienso y emoción del 11 al 20 de abril para celebrar su Semana Santa, y lo hace a lo grande. Con 53 procesiones, más de 16.000 cofrades y 4.000 tambores y bombos marcando el ritmo, la ciudad se transforma en un espectáculo que combina devoción, patrimonio y una energía contagiosa. Declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional y con 700 años de historia a sus espaldas, esta cita no solo emociona a los creyentes: también conquista a los curiosos, a los viajeros y, cómo no, a los que buscan buenos planes con sabor local.

Porque si algo tiene Zaragoza es esa mezcla entre solemnidad y disfrute. La Procesión del Santo Entierro, la más larga y antigua de España, es uno de los grandes hitos, con el imponente paso del Cristo de la Cama cruzando la Plaza del Pilar mientras miles de ojos se humedecen (y móviles se alzan, todo sea dicho). Este año, la imagen protagoniza también el cartel oficial de la Semana Santa, obra del fotógrafo Jorge Sesé, con el lema “Desde siempre”, que resume a la perfección el espíritu de la ciudad: tradición sin fecha de caducidad.

Pero no todo son pasos y túnicas. La Semana Santa zaragozana viene acompañada de una agenda paralela de lo más apetecible, con visitas guiadas por iglesias emblemáticas, paseos “instagrameables”, recorridos culturales, el bus turístico y su versión familiar, el megabus. Todo pensado para descubrir la ciudad desde todos los ángulos. Y sí, también desde el paladar.

Del 12 al 21 de abril, la ciudad acoge una nueva edición de Gastropasión, las jornadas gastronómicas que recuperan las recetas de cuaresma y las reinterpretan con producto local. Más de 30 restaurantes se suman con menús especiales y propuestas que van del bacalao al ternasco, todo bien acompañado de vinos aragoneses, claro. Porque si algo no podía faltar este año es brindar con garnacha, y Zaragoza lo sabe.

Y es que, por si no lo sabías, la ciudad ostenta el título de Capital Mundial de la Garnacha 2025, y ha querido que su Semana Santa también huela (y sepa) a vino. Por eso, en colaboración con las tres Denominaciones de Origen aragonesas —Cariñena, Calatayud y Campo de Borja—, se han organizado una serie de rutas enoturísticas para maridar patrimonio y vino. Una oportunidad perfecta para escaparse, copa en mano, por el paisaje aragonés entre procesión y procesión.

Para no perderse entre tanta actividad, la app sSantaZgz te permite seguir todas las procesiones en tiempo real, con recorridos, horarios e incidencias al momento. Y si eres más de mapa en papel, Zaragoza Turismo ha editado 20.000 folletos y reforzado su red de oficinas para que nadie se quede sin plan.

En resumen: Zaragoza en Semana Santa es tambor y silencio, historia y vino, fe y torrija. Un viaje que se vive con los cinco sentidos… y que este año, además, se brinda con garnacha.

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