Laura Grani
Madrid está lleno de terrazas con encanto, pero pocas combinan vistas espectaculares, una carta sorprendente y una relación calidad-precio que invita a repetir. Inhala Terraza es una de esas joyas que lo tiene todo. Ubicada en la séptima planta del Inhala Hotel Garden (anteriormente Hotel Santo Domingo), este espacio ha encontrado el equilibrio perfecto entre gastronomía, coctelería y un entorno que respira naturaleza gracias a su impresionante jardín colgante, uno de los más grandes de Europa con más de 2.500 plantas y una cascada de 20 metros de altura.
Un refugio gastronómico en las alturas
Desde el primer momento, Inhala Terraza invita a desconectar del bullicio de la ciudad. Su jardín colgante, que recorre varias plantas del hotel, no solo es un espectáculo visual, sino también un pulmón verde que refresca el ambiente y da personalidad a este refugio en el cielo de Madrid.

La terraza cuenta con diferentes espacios adaptados a cada momento: una zona principal climatizada con techo móvil, una terraza superior al aire libre con vistas de 360º y el exclusivo Salón Cielo, un rincón con vistas privilegiadas al Palacio Real donde se pueden disfrutar almuerzos en verano.
Una propuesta gastronómica que conquista
La cocina de Inhala Terraza apuesta por ingredientes frescos y de proximidad, con una filosofía de aprovechamiento que garantiza platos llenos de sabor sin artificios. Además de su variada carta, el restaurante ofrece un menú degustación por 39 € (bebida no incluida), una opción ideal para quienes desean probar lo mejor de su cocina con una excelente relación calidad-precio.

El recorrido gastronómico comienza con una ensalada de pato, donde el magret y el jamón de pato se combinan con lascas de foie, huevito de codorniz y una vinagreta de mango que realza cada bocado. Le sigue un plato de setas de temporada, acompañadas de huevo poché y una delicada velouté de trufa que potencia su sabor.
Para los principales, el arroz cremoso de bacalao, infusionado con espinacas, destaca por su textura sedosa y su sabor equilibrado, mientras que el medallón de vacuno a baja temperatura se acompaña de patatas paja, pimientos de Padrón y una salsa de cerveza negra que redondea la experiencia. Y para cerrar con un toque dulce, la tarta de tres quesos combina queso fresco, parmesano y queso cremoso en un postre irresistible.
¿Prefieres elegir a tu ritmo? La carta de Inhala Terraza es un auténtico festival de tentaciones que deleitará tus sentidos. Comienza con unas croquetas de merluza y gambas, crujientes por fuera y cremosas por dentro, una explosión de sabor marino en cada bocado. Las gyozas de pollo y anguila ahumada con jalapeño aportan un toque picante y atrevido que despierta el paladar de manera sorprendente.
Para los amantes de la carne, el canelón de ragú de ternera es una opción reconfortante y llena de sabor, mientras que el lomo bajo madurado con patatas trufadas se presenta como un clásico renovado que satisface a los paladares más exigentes.

Si buscas algo más ligero pero igualmente delicioso, la ensaladilla de langostinos es una opción fresca y sabrosa que no puedes dejar de probar. Y para los que prefieren sabores del mar, la suprema de bacalao destaca por su textura suave y su sabor delicado, una verdadera delicia.
Cócteles con vistas
Los cócteles también juegan un papel protagonista en la experiencia. Desde combinaciones frescas y afrutadas hasta opciones más intensas, aquí cada copa está bien ejecutada y servida con el equilibrio justo, sin excesos de hielo ni decoraciones innecesarias.

Un plan redondo a buen precio
Con un precio medio de 30 euros a la carta, un menú del día por 28 euros y un menú degustación por 39 euros, Inhala Terraza demuestra que se puede disfrutar de una experiencia gastronómica de altura sin pagar un sobreprecio por las vistas. Su ubicación privilegiada junto a la Gran Vía, su ambiente versátil y su apuesta por una cocina honesta la convierten en el lugar perfecto para una comida relajada, una cena especial o un cóctel mientras Madrid se ilumina bajo la noche.
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