El festival boutique de moda acogió la noche de ayer a Rosario Flores, que presentó su último disco «Te lo digo todo y no te digo na» ante 3.000 personas en la Plaza de España de Sevilla. 

 

Rosario Flores montó una fiesta con un público totalmente entregado. Tras la cancelación de su concierto el 23 de septiembre por razones climatológicas, la hija de Lola Flores prometió a través de su perfil de Instagram una noche inolvidable y así fue. El concierto comenzaba a las 22 horas cuando subió al escenario la banda, coristas y bailaores de Rosario. El taconeo sobre la tabla de madera hizo temblar incluso los cimientos de la obra arquitectónica de Aníbal González.

La canción encargada de inaugurar la noche fue el single «Te lo digo todo y no te digo na». Vestida con una chaqueta azul y un sombrero a juego, Rosario rugió el tema que le da nombre a su disco. Antes de cantar «Mariposas blancas», la artista mencionaba lo que iba a deparar la noche, «Menos mal que la vida me ha traído esta noche aquí, es un honor trabajar en este monumento tan precioso, vamos a pasarlo bien y os voy a cantar un poco de todo». Fue lo que pasó, porque volvimos a 2013 cuando entonó «Yo me niego» y «Gloria a ti». En esta última, se fundió en una magistral coreografía flamenca junto a sus bailaores durante el puente del tema y brindó por «la vida».

Tras el brindis, llegó la rumba y el movimiento de las caderas con «Al Son Del Tambor». Rosario no paró de agradecer en todo momento a la audiencia y mencionó que «veía a todas las personas que estaban allí sentadas bailando las canciones», además de verles «los ojitos y la sonrisa». Un solo de guitarra flamenca introducía «Como Quieres Que Te Quiera». Flores añadió que «cumplía uno de sus sueños» cantando ante Sevilla: «No le voy a pedir nada a la vida, solo más salud para que os siga cantando y bailando hasta que me vaya de este mundo». Estas palabras fueron la carta de presentación de uno de sus himnos, «¡Qué bonito!». Este tema tan emocionante arrancó al público a levantarse de sus asientos, que estaban en todo momento siguiendo las medidas de seguridad oportunas y llevando sus correspondientes mascarillas.

En el ecuador del concierto llegó «De ley» que impulsó que llegaran las «mariposas de la noche» cuando Rosario y una de sus coristas entonaron el mítico «Nuevo Para Los Dos». Como nos adelantó al principio, la noche estaba llena de sorpresas y contó con una invitada muy especial, llamada Maui de Utrera. El dúo entonó el «Tango de mi abuela». Los tintes de comedia no faltaron en la cita y es que Maui destacó que la próxima vez que la invitase al escenario «iba a tener que apuntarse al gimnasio».

Parecía que el concierto llegaba a su fin pero Rosario Flores no pudo despedirse de Sevilla sin antes hacer un homenaje a su querido hermano Antonio. Siguiendo sus palabras, «Mi hermano Antonio era un poeta maravilloso, para los tiempos que corren no hay nada mejor que esta canción, esto es ‘No dudaría’«.

La cantante aseguró que le encantaba «como la llamaba su Sevilla» por eso, la marcha continuó con «Muchas flores». El protagonismo lo robó el pequeño Curro, que bailaba desde abajo del escenario y Rosario no se pudo resistir a subirlo con ella. En este momento, se unieron a la verbena el artista Antonio Farru y su hija Soleá.

Rosario Flores eclipsó por completo a Sevilla, hizo volar todas sus mariposas blancas, hacia los corazones de aquellas 3.000 personas. Las mismas que cuentan los días para poder verla de nuevo en un escenario.

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