Improvisar: Hacer algo de pronto, sin estudio ni preparación.

Así define la RAE la improvisación, pero ¿realmente la improvisación no tiene estudio detrás? Eso y otras muchas cosas le preguntamos al equipo de Jamming! que llevan más de 20 años en el escenario sin guion.

Lolo Diego, Paula Galimberti y Juanma Díez forman esta compañía que tiene su residencia en el Teatro Maravillas de Madrid desde 2015. Con un extenso currículum a sus espaldas, pueden enorgullecerse de ser la única compañía de Improvisación del mundo en la programación oficial del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro.

La improvisación, según cuenta el equipo, nace del estudio y del extenso conocimiento de cada uno de los estilings que manejan. “Para poder hacer Tarantining tenemos que ver y analizar todo el contenido que hace para poder replicarlo con calidad” explica Galimberti. Y es que, no solo improvisan a raíz de los titulings que les ofrece el público, si no que, en su gran mayoría, se suscriben a un estilo distinto de interpretación. “El telenoveling es uno de los preferidos del público” comenta Diego. Así, están versados en las obras y cualidades de artistas como Shakespeare o Lorca, así como del cine asiático, el policiaco pasando por el estilo del reggaetón, entre muchos otros.

De este modo, cada función es única gracias, tanto a la interacción del público que es invitado a subir al escenario, como a la compenetración y afinidad de los protagonistas. “Lo más importante es la escucha” explica Galimberti con respecto a cómo sacar adelante con éxito un número improvisado.

Sin embargo, aunque la participación de los espectadores enriquece al espectáculo “nosotros llevamos todo el peso de la improvisación” comenta Diego y añade que “no obligamos a nadie a participar”.

La cocreación es la protagonista de estos shows que pretenden, por encima de todo, propiciar un espacio de diversión, respetuoso, alegre, sanador y original. Al fin y al cabo, la risa está considera como una de las mejores terapias.

Las sessions suponen, de este modo, un oasis en el que todo es posible y donde la única obligación es la divertirse, pues ver cómo se van creando las escenas ofrece al espectador un tipo especial de satisfacción al ser parte de un momento irrepetible. “Una vez una señora mayor se subió con nosotros al escenario y le dijimos que actuase como si tuviese una bicicleta” recuerda Diego entre risas “nosotros seguimos con la escena y veíamos que no se bajaba del escenario y justo antes de terminar, se acercó y nos dejó la bicicleta”.

La prueba de que el público adora Jamming! es cómo después de cada función, se paran con todo el equipo antes de salir del teatro para trasladarles la enhorabuena y comentarles qué es lo que más gracia les ha hecho o con qué han disfrutado más.

Pero Jamming! es mucho más que sus sessions, también cuentan con invitados especiales entre los que han pasado Fernando Tejero, Cecilia Freire, Marta Hazas y Quequé, entre muchos otros. Además, los últimos viernes del mes llevan a cabo La Golfa, su sesión más gamberra, musical y participativa que cuenta con una banda en directo y artistas invitados. Carmen Ruiz fue la última cómica que se unió a la sesión el pasado 28 de octubre.

Finalmente, para todos aquellos que se sientan atraídos por la improvisación teatral, Jamming! cuenta con su propia escuela en la se ponen en práctica un montón de

herramientas que por un lado sirven para el actor y la actriz y por otro lado para la vida.

Así, la filosofía Jamming! es sencilla: Ríe y deja reir