Laura Grani
En el barrio de Chamartín, ha nacido un lugar único que celebra la creatividad, la cultura y el buen vivir: Rusticana. Este espacio con alma ha sido concebido por el querido enólogo Manuel Herrera y su mujer, la talentosa artista Irene Pérez (Irenissim), quienes han unido sus pasiones para crear un rincón donde cada detalle invita a disfrutar de lo excepcional.
Manuel Herrera: Una Vida Dedicada al Vino
Conocido por su trayectoria impecable y su personalidad cercana, Manuel Herrera es una figura destacada en el mundo del vino. Su dedicación y pasión han dejado huella en proyectos como Finca Herrera, y ahora, con su nueva apuesta, Viña Española, continúa demostrando su compromiso con la excelencia. Rusticana no solo refleja su amor por el vino, sino también su habilidad para crear experiencias únicas en torno a él.

En Rusticana encontrarás una selección que cautiva tanto a expertos como a curiosos. Desde etiquetas exclusivas como el emblemático blanco Bailarina, hasta vinos cuidadosamente seleccionados de pequeños productores y amigos del sector, cada botella cuenta una historia. La elección es una auténtica declaración de amor al vino, marcada por la calidad y la autenticidad.
Un Espacio que Alimenta Todos los Sentidos
Rusticana es mucho más que un escaparate para el vino. La selección gourmet que ofrece es una oda a la gastronomía de calidad. Entre sus estanterías encontrarás productos únicos: quesos artesanales, aceites premium, conservas elaboradas con mimo, chacinas excepcionales y otros tesoros gastronómicos que deleitan incluso al paladar más exigente.

Para quienes buscan una experiencia más íntima, Rusticana dispone de un espacio privado perfecto para comidas y cenas. Este reservado está disponible únicamente mediante reserva previa, lo que garantiza exclusividad y una atención completamente personalizada. Es el lugar ideal para disfrutar de los productos gourmet acompañados de un maridaje perfecto, guiado por la experiencia y el cariño de su equipo.
Arte y Magia en Cada Rincón
La magia de Rusticana no termina en el vino y la gastronomía. Irene Pérez, conocida como Irenissim, ha convertido este espacio en una galería en constante evolución. Sus esculturas, pinturas, collages y piezas recicladas reinventadas llenan cada rincón de creatividad y carácter. Pero el arte no es solo para admirar: casi todo está a la venta, lo que convierte cada visita en una oportunidad para llevarte un pedazo de su esencia a casa.

Además de las creaciones de Irene, el lugar está adornado con antigüedades, fotografías y objetos que parecen tener alma propia. Es un espacio que vibra con historias y que, como un lienzo, nunca está terminado; siempre hay algo nuevo por descubrir.
Un Club Privado con el Sello de Manuel Herrera
La experiencia Rusticana no estaría completa sin mencionar su planta alta, hogar del exclusivo Club Privado Herrera en Copa. Este espacio está pensado para verdaderos amantes del vino, donde Manuel comparte su conocimiento y pasión a través de catas personalizadas. Más que probar vinos, es un momento para aprender, conectar y disfrutar de la compañía de otros entusiastas.
Rusticana: Un Destino para Quedarse
Rusticana es de esos lugares que te envuelven con su calidez desde el primer momento. Su mezcla de arte, vino y productos gourmet lo convierten en un lugar único en Madrid, un refugio donde las pequeñas cosas de la vida se celebran con pasión.

Manuel Herrera e Irene Pérez han creado algo más que un local; han diseñado un espacio para compartir, descubrir y disfrutar. Si buscas calidad, exclusividad y un ambiente que respira alma, Rusticana es tu próximo destino. Déjate llevar y descúbrelo por ti mismo. Seguro que querrás volver.
Te puede interesar: La Cofradía del Cocido Madrileño: Tradición, Caldo y Mucho Amor










