Desde 2015, cada año, se celebra la cumbre C5+1, donde los ministros de exteriores de Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán se reúnen con el Secretario de Estado estadounidense. El pasado 6 de noviembre, tuvo lugar la última de estas reuniones con una derivada inesperada: el acercamiento entre Washington y Kirguistán a propósito de un mineral: el antimonio.
Ya es un hecho que, en el S XXI, el acceso a ciertos minerales será tan o más importante que la disponibilidad de petróleo. Para mantener su supremacía en la carrera tecnológica, las grandes potencias deben garantizarse el acceso a las llamadas tierras raras (escandio, itrio y los 15 lantánidos), junto a otros metales.
«Desde 2015, cada año, se celebra la cumbre C5+1en Asia Central»
Asia Central es rica en estos recursos. Uzbekistán, por ejemplo, dispone de importantes reservas de uranio, oro y gas natural. Turkmenistán es un gigante del gas y tampoco anda corto de petróleo. Tayikistán disfruta de considerables reservas de oro y plata –ya compradas por China. Además, ha llegado a ser el mayor productor mundial de antimonio, el zinc no escasea en sus montañas, tampoco el uranio y es un gran exportador de aluminio –si bien, importa la materia prima o bauxita para fabricarlo.
Si se confirman las últimas prospecciones y estudios geológicos, Kazajistán se convertirá en el tercer país más rico en tierras raras del mundo –sólo por detrás de China y Brasil. Pero no es este su único punto de interés geológico. Su orografía rebosa minerales, entre otros, wolframio. Este metal se utiliza en la fabricación de bujías, barnices, algunas piezas de reloj, pastas cerámicas y… la punta de los míticos dardos de bar.
«Ya es un hecho que, en el S XXI, el acceso a ciertos minerales será tan o más importante que la disponibilidad de petróleo»
Gran relevancia tienen sus aplicaciones militares. Desde su uso para proyectiles antitanques en la Segunda Guerra Mundial, sus aplicaciones no han dejado de aumentar. Hoy se utiliza sobre todo para fabricar proyectiles de energía cinética, un tipo de munición diseñada para penetrar blindajes y, en general, las llamadas superficies de alta densidad.
Pues bien, la última C5+1 ha auspiciado un acuerdo histórico entre el grupo inversor estadounidense, Cove Kaz Capital, y el gobierno kazajo, para la explotación de su wolframio. Sin restarle un ápice importancia a este contrato, era una noticia esperada.
«un acuerdo histórico entre el grupo inversor estadounidense, Cove Kaz Capital, y el gobierno kazajo, para la explotación de su wolframio»
El acuerdo entre Washington y Kirguistán ha sorprendido más. Aunque no de manera exclusiva, se trata de una importante concesión a empresas estadounidenses para explotar el antimonio kirguiso.
¿Qué usos tiene el antimonio? El elemento 51 de la tabla periódica dispone de muchas aplicaciones. Sus propiedades ignifugas, propician que se añada a plásticos, textiles –tapicerías, colchones e incluso ropa– y pinturas o adhesivos, donde actúa como retardante de llama.
«El acuerdo entre Washington y Kirguistán ha sorprendido más»
Buen semiconductor, se emplea en la fabricación de diodos o detectores infrarrojos entre otros dispositivos. En aleación con otros metales, sirve para fabricar, entre otras, las llamadas baterías de plomo-ácido, clave en la industria automotriz y balas u otras municiones.
Como anécdota histórica, el antimonio empezó a usarse para endurecer las antiguas balas dieciochescas de plomo que, a menudo, se rompían con la propia detonación del arma. Con el tiempo, ha reemplazado por completo al metal pesado en producción de balas, al ser menos contaminante para el agua. En Estados Unidos, por cierto, la fabricación de balas y perdigones constituye la principal aplicación del antimonio –en aleación con wolframio.
«El elemento 51 de la tabla periódica dispone de muchas aplicaciones.»
Tradicionalmente, el Asia Central y sus recursos integraban la zona de influencia rusa. Esto está cambiando con la rápida irrupción en la inmensa región de China, seguida de Estados Unidos. Mucho más debilitado de lo que su belicosidad nos haga creer, el decadente imperio moscovita no deja de ver decrecer su poderío en todas partes: Oriente Medio, el Cáucaso y la propia Asia Central. Su cruzada mercenaria en África, a través del Grupo Wagner no parece estar compensando sus pérdidas en los demás frentes. Y ni nombremos su Vietnam ucraniano.
Como decimos, China le lleva ventaja a Estados Unidos en la penetración del Asia Central, no sólo en minería y otras industrias extractivas. Dentro de esos países, Pekín ya se ha hecho con buena parte de los servicios financieros y otros sectores estratégicos. Sin ir más lejos, en los últimos meses, se ha adueñado de un buen pedazo de tierras y de recursos agrícolas uzbecos –causando gran malestar entre el campesinado local.
«China le lleva ventaja a Estados Unidos en la penetración del Asia Central, no sólo en minería y otras industrias extractivas»
Ahora bien, a Estados Unidos las cosas no le van mal. Los propios países centroasiáticos se revelan deseosos de aminorar su dependencia histórica del Kremlin. Aunque para no cambiar a un amo por otro, a Moscú por Pekín, parecen bien dispuestos a jugar a dos bandas, a dejarse querer por chinos y estadounidenses, idealmente, haciéndolos competir un poco.
En el caso de Kirguistán, el acercamiento a Washington presenta un carácter especial. Recordemos que junto a Mongolia es la única democracia, precaria, pero democracia, de la zona.










