Más de uno me ha preguntado estos días: “Ed, tú decías que las resoluciones del Consejo de Seguridad eran obligatorias. ¿Por qué Israel incumple una de esas resoluciones y no ocurre nada?”. Es una buena pregunta y la mejor respuesta le encontramos en la lectura de la resolución. Insisto, no en lo que ha publicado la prensa o repiten los tertulianos, sino en el texto de la Resolución 2728 (2024).

El punto de partida efectivamente es que el Consejo de Seguridad de la ONU goza de una posición privilegiada. A diferencia del resto de sus organismos y de la propia Asamblea General, sus resoluciones son de obligado cumplimiento.

“¿Por qué Israel incumple una de esas resoluciones y no ocurre nada?”

Precisamente, por ese motivo, las grandes potencias que ganaron la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia (entonces URSS) y China se aseguraron un derecho de veto, cuando crearon la ONU. Si votan en contra –en su origen, si no votaban a favor– los demás miembros de Consejo de Seguridad, permanentes y electos (15 en total), no pueden aprobar ninguna resolución.

Sin duda se trata de un mecanismo criticable desde una perspectiva democrática. No obstante, tampoco podemos engañarnos. En 1944, Churchill le escribió a Roosevelt que sería imposible convencer a Stalin –o, como le llamaban, el tío Joe– para ingresar en la ONU, donde la URSS estaba en minoría, si no se le aseguraba un tratamiento privilegiado.

“las grandes potencias que ganaron la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia (entonces URSS) y China se aseguraron un derecho de veto”

Este razonamiento es aplicable al propio Estados Unidos y otras muchas grandes potencias. Con seguridad, sin el derecho de veto, las naciones más poderosas, las más relevantes de caras a preservar la paz y la seguridad –ya que suelen verse involucradas de una un modo u otro, en la mayoría de conflictos– no aceptarían seguir en Naciones Unidas, pues entonces, esta organización podría imponerles sus decisiones. Su marcha convertiría a la ONU en una segunda Sociedad de las Naciones cuyo sonado fracaso quedó materializado con la invasión nazi de Polonia.

Una vez aclarada la posición de privilegio del Consejo de Seguridad, en especial de sus miembros permanentes, así como el carácter obligatorio de sus resoluciones, hemos de explorar un segundo aspecto de la cuestión: el contenido de las resoluciones.

“las naciones más poderosas no aceptarían seguir en Naciones Unidas, pues entonces, esta organización podría imponerles sus decisiones”

Como tantos textos de la diplomacia internacional, las resoluciones del Consejo se caracterizan por su brevedad. En su conciso texto, cada palabra está cautelosamente medida y, en este caso concreto, el de las matanzas en la Franja de Gaza, me temo que si la leemos con calma advertiremos que la Resolución 2728 (2024) presenta algunas carencias.

La resolución contiene dos secciones donde establece obligaciones. En el primero específica:

Exige un alto el fuego inmediato para el mes de ramadán respetado por todas las partes que conduzca a un alto el fuego sostenible duradero, y exige también la liberación inmediata e incondicional de todos los rehenes y que se garantice el acceso humanitario para atender sus necesidades médicas [de los rehenes] y otras necesidades humanitarias [de la población civil],”

En el segundo, leemos:

Pone de relieve la urgente necesidad de ampliar el flujo de asistencia humanitaria a los civiles de toda la Franja de Gaza y reforzar su protección, y reitera su exigencia de que se eliminen todos los obstáculos que dificultan la prestación de asistencia humanitaria a gran escala

Concluye con un lacónico:

“Decide [el Consejo de Seguridad], seguir ocupándose activamente de la cuestión.”

La resolución es clara con la obligación de liberar a los rehenes. En apariencia, se muestra igualmente rotunda en la exigencia de permitir el acceso de ayuda humanitaria a la población civil y a los rehenes. Sin embargo, aquí empieza la ambigüedad. ¿Cuánta ayuda humanitaria debe dejar entrar Israel para cumplir con la resolución?

“La resolución es clara con la obligación de liberar a los rehenes”

A ver, no es que esa parte de la resolución sea tinta muerta. De hecho, Israel tendrá que mostrarse mucho más flexible a partir de ahora, permitiendo el acceso de ayuda humanitaria. Esto ya está ocurriendo, por ejemplo, con la ayuda en paracaídas.

Cuestión diferente es el alto al fuego. Si nos fijamos esta exigencia se condiciona a que sea recíproco. Cualquier acción bélica o terrorista de Hamas, justifica a Israel para no cesar el fuego. Israel también puede sostener que interpreta que el alto al fuego se condiciona a la liberación de los rehenes, en tanto que la resolución les da un valor equivalente.

“Cualquier acción bélica o terrorista de Hamas, justifica a Israel para no cesar el fuego”

En última instancia, el Consejo de Seguridad puede aclarar el sentido de sus resoluciones y dictar medidas para instar a su cumplimiento en otras resoluciones. Por ejemplo, puede ordenar cerrar el espacio aéreo israelí, puede prohibir intercambios comerciales, incluso autorizar una invasión del país o de parte de su territorio.

Tal como están las cosas, parece altamente improbable que asistamos a la adopción de una nueva resolución con medias sancionadoras de cualquier intensidad, por haber incumplido esta primera resolución. Pese a hacer historia no vetando esta resolución, Estados Unidos tampoco parece predispuesto a ir más allá del simbolismo.

“Estados Unidos tampoco parece predispuesto a ir más allá del simbolismo”

Quizás, sin el contexto electoral y un cada vez más relevante voto musulmán, la Casa Blanca demócrata no habría llegado siquiera a tener este gesto. Aunque esta semana, se ha aprobado un nuevo aprovisionamiento de armamento para Israel.