Para empezar, ¿quién es Moisés, para aquellos que aún no te conocen?
Pues Moisés es un chico de Huelva. Desde muy pequeño, desde que tenía 4 o 5 añitos, empecé a tocar instrumentos, como la guitarra y el piano, porque mi padre tocaba la guitarra y mi abuelo era un pianista formidable. Siempre digo que, en lugar de regalarme juguetes de acción y cosas así, me regalaban instrumentos, así que al final mi vida se ha centrado en la música.
¿A qué suena tu música, si tuvieras que encasillarla en un estilo?
Pues mira, mi música suena… No la denominaría exactamente como flamenco o flamenquito, aunque vengo del flamenco. Yo diría que es algo sureño, que tiene el sabor del sur, que evoca sensaciones cálidas, de sol y playa
¿Prefieres cantar o componer?
¡Uff, qué buena pregunta! Es como elegir entre el chocolate y el tomate, son cosas diferentes. Pero el cantar ante la gente y ver cómo la gente se suma a tus canciones, creo que eso es lo más hermoso para mí.
He notado que también te has tomado un tiempo de pausa para sacar música. ¿Cómo te ha beneficiado tomarte ese tiempo?
Ha sido necesario para mi vida, porque necesitaba encontrarme a nivel personal. Necesitaba hacer una pausa. Todo iba tan rápido en las redes sociales, con mucha música y todo eso, ya sabes. Como me considero alguien que valora las armonías y busca hacer buena música, me encontraba un poco perdido, sin saber qué rumbo tomar en mi vida. Así que decidí parar, empecé a hacer surf, me fui en una autocaravana, viviendo como un nómada. Aprendí a estar solo, a escucharme a mí mismo y a descubrir lo que realmente quería hacer, algo que me gustara a mí primero y luego a la gente, sin componer pensando en qué le gustaría a este o aquel. Necesitaba parar porque me sentía vacío.










