Durante décadas, la moda en la maternidad ha sido sinónimo de ropa holgada, neutra, y en muchos momentos, consistía en ser prácticamente invisible. El embarazo, tradicionalmente, era una etapa en la que se esperaba que las mujeres escondieran su figura bajo telas amplias; donde priorizaban la comodidad por encima de todo. Sin embargo, son las nuevas generaciones de celebridades quienes están cambiando esta narrativa, una de las más aclamadas por el público es Rihanna. Hoy ser madre, o futura madre, también es muestra de empoderamiento, de sensualidad y vanguardia estilística.
El ejemplo más cercano y llamativo lo presenta Rihanna. Desde su primer embarazo en 2022 ha redefinido el concepto de la moda durante este período. Lejos de esconder su vientre, la cantante y empresaria lo convirtió en el centro de sus atuendos. La barbadense fue una de las primeras figuras globales en llevar transparencias, crop tops o vestidos de látex en plena etapa prenatal. Todo ello se consideró como un desafío al tradicional discurso de “discreción” y apostando por la visibilidad de su cuerpo y experiencia como madre.
Uno de los momentos más icónicos ocurrió en la Semana de la Moda de París 2022, cuando la cantante acudió embarazada de su primer hijo con un conjunto completamente transparente de Dior. En lugar de presentarse ocultando el vientre, decidió revelarlo, y lo hizo con orgullo y estilo. Tanto la crítica como el público aplaudieron su valentía, pues no era una simple declaración de estética, sino también política, al no considerar tabú estas cuestiones.

A lo largo de sus apariciones en alfombras rojas, ha mantenido la línea en cuanto a innovaciones. Recientemente, en la Gala del Met 2025, sorprendió con su tercer embarazo y con un ‘total look’ de Marc Jacobs que incluía un corsé estructurado y una falda de lana a rayas, donde se puede ver cómo la artista encarna una versión audaz del ‘power dressing’. Otra ocasión fue en el Festival de Cine de Cannes de 2025, Rihanna deslumbró con un vestido azul cielo de Alaïa con cortes laterales. El enfoque audaz y elegante ha sido una muestra constante en sus apariciones públicas, que incluyen otros momentos como su look en los Oscar o la Gala del Met de 2023.
Pese a que se considera que Rihanna es quien lidera este cambio, no está sola. Son muchas las celebridades que también están rompiendo los moldes en los últimos años. Hailey Bieber es una de ellas, durante su embarazo fue fotografiada con vestidos entallados y catsuits que celebran su cuerpo cambiante. En su caso, muchas de las ocasiones en las que se le vio, combinaba los ‘looks’ con gafas futuristas, botas o prendas de cuero. Megan Fox, aunque más discreta en los inicios de su maternidad, ha aparecido en alfombras rojas con transparencias y vestidos de malla, sin dejar que su nuevo rol comprometiese su provocativo estilo tan característico.

A su vez, se suman mujeres como Sienna Miller o Serena Williams. Mientras que, la actriz causó sensación en los CFDA Awards 2023 con un conjunto de dos piezas que dejaba al descubierto su vientre de embarazada, en un tono melocotón romántico, pero atrevido. En el segundo caso, la tenista posó embarazada para la portada de Vanity Fair en 2017, y desfiló en la Met Gala 2023 con un vestido Gucci ajustado que enmarcaba con elegancia su figura.

El fenómeno no es solo estilístico; también es cultural. Las mujeres famosas están utilizando su influencia para derribar estigmas y ampliar el imaginario colectivo sobre cómo debe lucir una mujer embarazada. La moda maternal, antes relegada a un nicho de mercado limitado, ha comenzado a integrarse en las pasarelas y catálogos de grandes marcas.
Marcas como Fenty, SKIMS, Hatch o Seraphine han desarrollado colecciones donde la sensualidad, la comodidad y la visibilidad no son mutuamente excluyentes. Incluso casas de alta costura como Gucci, Chanel o Balenciaga han presentado en sus desfiles prendas que podrían adaptarse perfectamente a una mujer embarazada, sin necesidad de clasificarlas como “moda maternal”.
El estilo de estas mujeres no es solo una tendencia visual: es un manifiesto. Al mostrar sus cuerpos sin censura, están normalizando algo tan básico y humano como el embarazo. Al mismo tiempo, permiten que otras mujeres se reconozcan como bellas, poderosas y visibles en un momento donde históricamente han sido silenciadas por la moda.
Rihanna, con su magnetismo innato, ha demostrado que la maternidad no es el final del glamour, sino una nueva etapa para explorarlo desde otro lugar. Como bien declaró la artista en una entrevista para Vogue: “Quiero redefinir lo que significa estar embarazada. No debería haber reglas sobre cómo vestirse durante esta etapa”. Y, sin duda, muchas ya están escuchando ese mensaje que adopta una nueva libertad estética.










