Al describir un evento con imágenes puede darnos alguna referencia sobre lo acontecido, sin embargo para relataros lo que Literaty Eventos organizó en Madrid, el pasado 11 de mayo, he decidido recurrir a quienes consiguieron hacer de aquel encuentro un éxito, es decir, a todos los asistentes. Pero vayamos poco a poco.

El encuentro comenzó a las nueve de la mañana, una hora que  obligaba  a quienes  residen lejos (Huelva, Santander, Murcia, Barcelona…) a iniciar viaje demasiado temprano.  A pesar del madrugón, cuando las puertas abrieron, más de doscientas personas amantes de los libros,  se reencontraban entre abrazos, besos, y sobre todo muchas sonrisas. y todo esto sucedía así porque las RRSS, anteriores eventos y las novelas junto a sus escritores,  ya les habían unido de antemano.

La jornada se inició vibrando al ritmo de las letras. Y digo bien vibrar, pues  el grupo  Waltraps  desencadenó (durante las tres actuaciones a lo largo del día) que todo el público, ya en sus butacas comenzara a desprender adrenalina. A continuación, tres mesas redondas donde escritores y bookinstagramer debatieron sobre diversos temas. He de señalar, además como un punto enriquecedor del encuentro, que no solo hablaban los intervinientes, sino que desde el público   surgían comentarios espontáneos. Creo que es la primera vez que asisto a algo así y he de confesar que ojalá todos los eventos lograran tal complicidad entre ponentes y asistentes.

Y yo me pregunto, ¿cómo consiguen los organizadores  ese ambiente? En el  descanso abordé a Mónica Quiroga y Raquel García, dos de sus responsables para satisfacer tal cuestión.

─¿Qué es Literaty?

Literaty es un espacio donde conectas con personas de iguales aficiones para compartir, aprender y disfrutar todos juntos. Para nosotras el valor se encuentra en la pasión por las palabras y en la comunidad que construimos a través de eventos, presentaciones, actividades y lecturas. El faro de nuestro logo es nuestra guía, nuestra fuente de inspiración, una luz que ilumina incluso los rincones más oscuros de la imaginación. Por eso siempre está presente, para ayudarte a encontrar la luz en medio de la oscuridad y orientarte en cada paso de tu travesía literaria.

Terminado el coctel llegó el plato fuerte, la entrega de premios del II Certamen de cartas de amor. Un momento aderezado de lágrimas por la emoción de ser elegido y la lectura de los relatos,  es más os aseguro que así fue, pues tuve la oportunidad de entregar uno de los premios y puedo certificar que la emoción era contagiosa.

El primer puesto fue para Desirée Ruiz, psicóloga y escritora de novela contemporánea centrada en el desarrollo personal de sus personajes. Sus libros exploran cómo las experiencias pasadas y las palabras que interiorizamos pueden moldear o impulsar el crecimiento interior. En sus novelas trata el bulling y ahonda en las creencias limitantes originadas por experiencias de abandono y críticas destructivas, manteniendo la temática de resiliencia y crecimiento personal.  Podeis conocerla en este enlace https://subscribepage.io/wwuTO4

            -Desirée, ¿cual crees que es el poder de la literatura en la motivación social?

Creo firmemente en el poder transformador de los libros, que nos permiten sumergirnos en realidades distintas, enamorarnos, sentir otras emociones, fomentar empatía y consciencia social. A través de personajes y situaciones emocionales y desafiantes, la literatura puede inspirar cambios significativos a nivel individual y colectivo. Como psicóloga y escritora, mi enfoque ha evolucionado para utilizar la ficción para entretener y enamorar, pero también para reflexionar sobre nuestras vidas, nuestro entorno y nuestras capacidades de superación.

El segundo puesto fue para MM Ondicol. Una escritora que fusiona fantasía, romance, historia… a través de su genial creatividad. Gracias a la cual ha obtenido también la Medalla de Plata de Best Novel Fantasy  de los Internacional Latin Books Awards otorgados en Los Angeles, California.

─Como ves la trasversalidad de género romántico en el resto de temáticas.

Como autora me gusta mezclar todo tipo de géneros en mis novelas. Cuanto más arriesgada me parezca la propuesta, más me ilusiona intentarlo. Por ejemplo, incluir dentro de un contexto histórico una fantasía, algo de terror, o thriller; o por el contrario, añadir a una historia fantástica elementos inspirados en hechos históricos reales. La realidad siempre supera a la ficción. Pero sin duda, en este sentido, el elemento que digamos «pega con todo» es el género romántico, no importa de qué tipo de novela hablemos.  Al final el elemento romántico encaja de una forma natural en cualquiera de estas historias, ¿cómo iba a ser de otro modo si es algo inherente al ser humano?

El tercer puesto fue muy  reñido pues hubo un empate entre Esther Willians, V. Nemar,  Anne K. austen y Ana Mazón.  Finalmente, por sorteo resultó premiada la escritora cántabra de novela romántica contemporánea, Ana Mazón.

Según ella misma nos dice: “introduzco temas de nuestra  sociedad que van mal y, aunque nosotros evolucionamos, no cambian. Hablo sobre el amor hacia un futuro feliz y como estoy enamorada de mi ¨«tierruca» encontrarás el aroma  de mi Cantabria en cada una de mis obras

La jornada terminó con otra mesa redonda, más música y muy buen ambiente. Despues, me dijeron que incluso alguna que otra copa por Madrid, pero bueno esa es otra historia.

Para finalizar no quiero dejar en el tintero mis propios sentimientos. Y es que el encuentro  me dio la oportunidad de conocer personas  con quienes el destino ha decidido unirme. Gente sencilla y grande a la vez, tan comprometida con las letras como con la ilusión de compartirlas.  Y a todas ellas estoy agradecida por hacerme pasar un día maravilloso. Citaré solo unas cuantas pues es infinita la lista, así pues Gracias a Ascensión Navarrete, Asun (@lalokadeloslibros), Estrella, Yolanda (@bookeandoenlasnubes), a las escritoras Gema Tacón, Nathalie Park, Almudena Cienfuegos, Merche Ondicol y por supuesto, siempre gracias a quienes trabajan tanto por la literatura, Mónica Quiroga, Jessica Lozano y Raquel García.