Han pasado 14 años desde que Francisco de Paula (Blue Jeans) saltó a la fama con su novela romántica, «Canciones para Paula». Acabamos mayo en The Citizen con una entrevista a un fenómeno de masas. Un escritor simpático y amigable, entregado a sus lectores, que se reencontrará con ellos estos meses en una gira de 18 ciudades que cruzará incluso el océano, llegando a Latinoamérica. El autor presenta su nuevo thriller «La última melodía de Chopin» inspirado en su ciudad natal, Sevilla, libro que sus lectores han acogido con mucho cariño desde el principio. 

¿Cómo suele preparar las semanas de estreno? 

Más que prepararla, lo que voy es intentando, siempre intentando no decir siempre lo mismo, porque como son tantas entrevistas. El espacio libre que tengo, intento descansar porque porque si aquí en Sevilla no tengo prensa, en Madrid, el jueves tengo que irme a Madrid, el viernes me voy a Valencia y tengo prensa en Valencia y firma. Y el fin de semana, tengo Feria del Libro de Madrid, mañana y tarde. Entonces lo que intento es eso. Cada entrevista es especial para mi, cada firma especial y el momento que tengo un momento para descansar, descanso, porque ¡no llegaría al final de la novela! 

¿Cómo es el día a día de un escritor como Blue Jeans? 

Pues depende. Depende mucho si tengo el libro entre manos o no, si tengo algo entre manos, pues solo puedo por la mañana y por la tarde. Por la noche, cuando voy justito con la fecha de entrega. Uso mucho mis redes sociales, entonces le dedico mucho tiempo también a las redes e intento hablar con mi familia todos los días por teléfono. Yo vivo en Madrid y parte de mi familia en Sevilla. Me llaman por teléfono todos los días. Estoy casado, entonces eso vale también le dedico tiempo a mi pareja, que es súper necesario que no te alejes del tema familiar. A mí me gusta mucho viajar, viajo mucho y nuevamente le dedico unos tres meses también a la promoción. De un día para otro ya son más de 500 firmas y también hay una época del año en la que voy a Latinoamérica promocionando. 

Ya que habla de las redes sociales, ¿qué tal se maneja en ellas? 

Yo bien, creo que lo mejor posible. Yo empecé las redes sociales en un Fotolog que ya los jóvenes no saben lo que es el fotolog. Fue una de las primeras redes sociales, tú subes una foto y un texto. Yo utilicé eso para componer algunas de mis obras. Luego tuve Tuenti y me promocioné en muchas cuentas. Fui de los que tuvo un el blog en Myspace, todo esto que ha ido desapareciendo. Y ahora pues tengo mi cuenta de Twitter, mi cuenta de Facebook, cuenta de Instagram, cuenta de Tik Tok. Intento llevarla todas al día y actualizándolas continuamente. 

¿Qué novela le hubiese gustado escribir? 

Soy muy seguidor de Agatha Christie. Me gusta mucho como resuelve las novelas, tiene muy buenas ideas. Cualquier novela de ella está bien. Si tengo que elegir una diría «Asesinato en el Orient Express».

¿Qué tal lleva el éxito? 

No creo que sea famoso ni que tenga éxito. Para mi esto fue publicar «Canciones para Paula» en Fotolog y luego el éxito es conseguir vivir de lo que escribes. Yo tengo la suerte de que me puedo dedicar en exclusiva a los libros, es algo muy difícil. Lo de la fama, no creo que sea famoso. Nunca me han llamado para un programa de famosos.

Y si le llaman, ¿iría? 

Ahora está muy de moda pero, no iría. Me llamaron una vez para las preguntas y respuestas, el programa de «¿Quién quiere ser millonario?», pero de famosos. Me hicieron una entrevistas y al final no me volvieron a llamar. No daría el perfil. Entonces, yo creo que mi fama, en concreto, que más se ha hecho conocida han sido los libros y creo que es bueno. Al final, el lector es el intermediario entre los personajes del libro y los lectores. Soy creador de historias y eso es fundamental. A veces, los egos cuando te regalan mucho el oído hace que termines cayendo en algo que en realidad, no eres.

¿Ha cambiado algo como escritor todos estos años? 

No soy la misma persona que era en 2008 evidentemente. He ganado seguridad, confianza y sé lo que tengo que hacer cuando me levanto y no tengo el camino. En la vida hay un fallo, hay que trabajar mucho. Soy mucho más disciplinado y exigente. Además de una persona distinta, porque he encontrado el camino en la vida, que es muy difícil. En un momento estuve perdido en mi vida, perdido en estudiar periodismo. No encontraba trabajo como periodista, viví solo en un sitio sin mis amigos, yo me fui a Madrid. Es una suerte poder publicar los libros, espero que los lectores no se cansen de mi o que mi editorial deje de apostar por mi. Me daría miedo no poder sacar adelante una historia por mi mismo.

¿Sigue sintiendo vértigo cuando publica una novela? 

Sí, imagino que como el cantante, que se sube al escenario. No tengo contacto con nadie. La única interacción que tienes es con tu editora y en mi caso, con mi pareja, la que le voy contando todo lo que voy haciendo. Normalmente te va a decir si eso está bien o no está bien, así que. Pero pienso que lo importante es que al lector luego le llegue, le guste o no, acepte tu historia. Y eso, siempre genera tensión y nervios. No sé que va a pensar de todo esto cuando lo compre la gente, al día siguiente cuando tenga la primera reseña, me dirán, «me gusta más el primero» o siempre está lo de «¿por qué no vuelves a los corazoncitos?». Van a tener opiniones y además son libres para pensar lo que opinen. Pero claro, sobre todo los primeros días tienes el gusanillo del saber. 

¿Cómo definiría esta nueva novela? 

Es difícil. Es una novela llena de spoilers, cada vez que hablo de ella se acaba liando algo del primer libro, que hay gente que todavía no ha leído. Es para todos los públicos, es un crossover entre lo no juvenil y lo juvenil. Es una novela en la que Sevilla está muy presente. Es el final de la historia, no va a haber más. Son dos libros y espero que el lector se sorprenda con los nuevos giros que van apareciendo en el libro y se diviertan. Al final, de eso se trata, que se diviertan y disfruten con los personajes y las historias que hay en ella.

¿A qué público va dirigida? 

Es una novela juvenil. Defiendo que las novelas juveniles son para todos los públicos, no solo para las adolescentes. Si hablamos de la era juvenil, parece que estamos escribiendo un libro para niños, que no es una historia solo para jóvenes. Le puede gustar tanto a un joven como a alguien que no lo es. La idea era editar los juveniles para todos los públicos, no solo para la gente joven. Llevo luchando mucho tiempo con esto.

¿Tiene ganas siempre de acabar la novela? 

Siempre que termino el libro siento como que empiezan las vacaciones del colegio, es la misma sensación. Siempre tienes ganas de acabar porque hay mucho trabajo, tienes una fecha de entrega en la que luego, hay muchas personas pendientes de que todo acabe para hacer su trabajo. Hablo de editores, correctores… los que ya llevamos un tiempo con la editorial, acordamos una fecha. Si retraso a la editora, retraso a la correctora y retraso el trabajo de todo el equipo. Es un trabajo en equipo y tu trabajo luego depende del trabajo de los demás.

Pregunta obligada: ¿Qué tal el viaje en helicóptero?

Me montaría de nuevo. Cuando me lo dijeron en Planeta, al ver la parte de comunicación y vi el helicóptero en la página me quedé flipando. Me dijeron que la parte de promoción la íbamos a hacer en un helicóptero en marcha. No hay muchas ofertas de paseo en helicóptero. Nos fuimos hasta Marbella y me subí. Pensaba que iba a dar miedo y se puso en funcionamiento, ves a la gente muy pequeñita, me encantó la experiencia. El piloto se acercó muchísimo a una montaña y pensé, ¿qué necesidad tiene este hombre? Me gustó mucho y repetiría.

Celia y Triana son personajes femeninos, ¿de qué referencias las crea? 

No hay algo concreto. A mi me gusta que los personajes de ficción tengan su propia identidad y personalidad. Luego puedo incluir alguna característica de alguien que conozco o alguna afición. Una vez puse lo del ajedrez, yo juego al ajedrez. Tocar el violín, porque mi pareja lo toca. Son pequeños guiños o pequeñas cosas, que influyen en cada personaje. Los personajes normalmente pertenecen a la ficción  y me gusta que sea así. En este caso, tanto Triana como Celia, no están basadas en alguien en concreto.

¿Por qué elige Sevilla? 

Porque después de 14 libros no había hecho nada en Sevilla. Yo soy de Carmona. Siempre digo que soy de Carmona, pero mis abuelos vivían en Sevilla cuando yo era niño y tengo mucho cariño a una ciudad, que creo que es la más bonita. Entonces, bueno, siempre se asocia el misterio y thriller a las ciudades del norte.  Y aquí parece que con el sol y el calor no hay crímenes. Y sí hay crimen, hay asesinatos y cosas de ese tipo. Entonces, entre la magia de esa Sevilla de noche, el barrio de Santa Cruz, una calle estrecha más, lo que puedes sacar de una y de un misterio es asesinato de unos robos o en este caso, de una desaparición. Pues esa mezcla de Sevilla queda muy guay, juega con el escenario y con los personajes.

¿Alguna otra novela que quiera llevar al terreno audiovisual? 

Todas. Yo prometo ofrecerlas si hay algún productor en la sala que sepa que estamos interesados. La de «El club de los incomprendidos», sale en la peli. De «La chica invisible» sale la serie. «El campamento», lo tenemos vendido a una productora británica. «Canciones para Paula», que está lo que no sabe mucha gente, en su día lo vendimos a Mediaset con Everest, lo que pasa que se cayó el proyecto. Mediaset la compró, estaba ya hecha, los guiones escritos, teníamos actriz y se cayó… Ahora tenemos esto de Chopin. Hay que pensar y el lector tiene que saber que esto es muy difícil. Es decir, que se haga una película o una serie de un libro juvenil. Además es un milagro y yo ya tengo tres milagros o dos milagros y medio. Entonces, no sé, no hay que pensar que cada vez que salga un libro vas a sacar la película o vas a dejar la serie. Eso pasa en Estados Unidos, la autora ya tiene vendida la serie o película antes de sacar el libro. Yo encantado porque es un extra más y estos extras no solo te enriquecen a ti como persona, como creador y tal, sino que además hace que los libros se vendan más y que más gente conozca. Es muy guay no ponerle cara a personajes que tú has creado y que un día los imaginas en tu cabeza. Ya no son, pues son actores, son personas de carne y hueso.

¿Se plantea escribir otro género? ¿Hay alguno que no escribiría? 

Hay tres cosas que no haría, poesía porque no me veo capaz y le tengo mucho respeto a la poesía infantil porque creo que es muy difícil escribir para niños y ya me cuesta para los adolescentes, imagina para los niños… Y erótica, simplemente por pudor, porque no sé, no me atrevería. El resto, Pues mira, llevo muchísimas novelas. Pero no hay que cerrar puertas, pues en cualquier momento puede llegar una oportunidad de escribir una novela romántica de adultos. Una novela histórica o de ciencia ficción. Pues eso, escribir. Todo tiene su momento. Creo que hemos dado el paso adecuado en cada momento hasta ahora. 

¿Thriller o juvenil? 

Yo soy muy defensor de la literatura juvenil. Aunque algunos lo consideran literatura de segunda o no lo valoren. Yo soy el primero que dice quiero que mi libro tenga sentido juvenil, que me parece bueno. No sé qué pasará en el futuro. Sé escribir un thriller que no tenga gente joven en la historia. De momento es lo que hago y es lo que yo creo que ahora mismo se me da mejor. 

¿Algún otro libro para 2023 o esperamos al siguiente año? 

De libros no creo que haya más libros, uno al año, yo creo que está bien. Desde el año 2009 hasta el 2023. Todos los años sacamos un libro. No es fácil. Y aparte no creo que tampoco sea sano saturar el mercado. Hay muchas cosas, pues hay una gira de firmas brutal que me han preparado con 18 ciudades. Voy por primera vez a la Feria del Libro de Portugal y luego a finales de julio voy a Latinoamérica otra vez a promocionar los libros allí.  Luego tenemos ahí pendiente «El campamento», que tenemos los derechos vendidos a una productora británica para hacer una serie. Vamos a ver por dónde va eso y luego tenemos la posibilidad de que a lo mejor hay segunda temporada de «La chica invisible», eso va a depender mucho de Disney. Vamos a ver qué nos dicen. Acaba de salir la serie, por ejemplo, en Estados Unidos. Vamos a ver que tal va y qué decisión toma la productora y la plataforma. Yo encantado con la segunda temporada, pero bueno, poquito a poco van saliendo cosas y cuando te das cuenta termina el 2023 lo que estoy haciendo. Escribiendo la siguiente novela, de la que de momento, no te puedo decir.