Laura Grani
¿A qué sabe Málaga? La respuesta puede estar en un pescado recién llegado a puerto, en un queso de la sierra, en el aceite de una almazara o en las pasas y almendras de la Axarquía. La despensa malagueña cambia de paisaje y de producto a medida que uno se aleja del mar. Reunir parte de esa diversidad en una sola receta es el reto de El Plato de Málaga, una iniciativa de la Diputación Provincial, a través de Sabor a Málaga, y Nacho Sandoval, en el marco de Málaga Capital Europea de la Cultura Gastronómica 2026/27.
La propuesta invita a restaurantes, chiringuitos, ventas, gastrobares y hoteles con restaurante de toda la provincia a crear un plato original con productos de Sabor a Málaga. La receta tendrá que hablar del territorio, pero también contar quién está detrás de sus ingredientes: agricultores, pescadores, ganaderos, queseros, bodegueros, panaderos, reposteros y otros productores que sostienen la despensa local.

La inscripción permanece abierta hasta el 8 de noviembre a las 20:00. Cada establecimiento deberá presentar su creación, identificar los productos que utiliza y explicar por qué cree que puede representar a Málaga. Así, el proyecto pone el foco en una cadena que empieza en el campo, el mar o el obrador y continúa en la cocina, el restaurante y, finalmente, en quien se sienta a probar.
Una ruta para probar Málaga
El primer recorrido para el público será la Ruta Gastronómica El Plato de Málaga, del 12 al 29 de noviembre. Los establecimientos participantes aparecerán en un gastromapa digital, disponible en la web del proyecto, que permitirá localizar cada restaurante y consultar su propuesta. La información incluirá también los productos y productores vinculados a cada plato.
La ruta está pensada para descubrir la cocina malagueña a través de sus distintas comarcas y de las interpretaciones de sus cocineros. En una misma provincia conviven sabores mediterráneos y de montaña: aceite de oliva virgen extra, vinos, pescado, chivo, quesos, productos de huerta, miel, almendras y pasas. Cada restaurante decidirá qué ingredientes reunir y cómo contar, a través de ellos, el lugar en el que cocina.

Quienes participen en la ruta podrán votar por su plato favorito. Ese voto permitirá conocer la acogida de las propuestas entre el público, mientras que la elección del ganador corresponderá a un jurado profesional. El proyecto quiere reconocer tanto el trabajo del restaurante como el de las personas que producen los alimentos que llegan a sus cocinas.
Diez finalistas y un plato ganador
De todas las propuestas presentadas, un jurado clasificador elegirá diez finalistas. La gran final está prevista para el 23 de noviembre, cuando un jurado profesional valorará las creaciones y decidirá cuál recibe el título de El Plato de Málaga 2026. La elección llegará antes de que termine la ruta, que continuará hasta el día 29.

La iniciativa busca que el reconocimiento no se quede únicamente en el cocinero y el establecimiento ganadores. También quiere dar visibilidad a los ingredientes, a sus productores y a los municipios de los que proceden. En ese sentido, cada plato será una pequeña historia de la provincia: una forma de acercarse a sus paisajes y a quienes trabajan para mantener viva su despensa.
La pregunta que da origen al proyecto no tiene por qué encontrar una única respuesta. Málaga puede saber a mar, a montaña, a aceite, a vino o a huerta. Durante noviembre, sus restaurantes tendrán la oportunidad de reunir algunos de esos sabores en una receta propia y dejar que el público y el jurado decidan cuál merece representar a toda la provincia.
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