Laura Grani

El pasado 20 de enero de 2025, el Espacio COAM de Madrid fue testigo de una celebración que reunió lo mejor de la viticultura auténtica y atrevida: la X edición del Salón de Vinos Radicales. Este evento, que lleva una década rindiendo homenaje a los pequeños viticultores y sus creaciones más genuinas, demostró una vez más por qué es un imprescindible en el calendario vinícola. Con 35 bodegas participantes, más de 600 profesionales del sector y un emocionante programa, la jornada fue un tributo a la pasión y el compromiso con el terroir.

Una década de autenticidad con sabor a historia

Nacido en 2015 como una resistencia contra la homogenización de los «vinos fotocopia», el Salón de Vinos Radicales celebró sus diez años reafirmando su compromiso con la diversidad, la tradición y la innovación. Esta edición, sin embargo, llevó las emociones al siguiente nivel con una cata inaugural que fue un auténtico viaje histórico: «La uva viajera: la listán prieto y sus hijas criollas de América».

 

Dirigida por expertos de la talla de Federico Oldenburg, escritor vinícola y uno de los fundadores del salón, y el viticultor peruano Pepe Moquillaza, la cata mostró el fascinante periplo de esta variedad desde Castilla hasta América hace 500 años. Con vinos provenientes de Canarias, Mendoza, Albacete, Chile y Perú, los asistentes pudieron saborear cómo la listán prieto se ha adaptado y evolucionado en diferentes territorios, llevando consigo un pedacito de historia en cada botella.

Un reconocimiento muy radical: Paz Ivison

La décima edición también tuvo su momento estelar con la entrega del Premio Radical 2025 a la -universalmente querida y apreciada – periodista jerezana Paz Ivison. Gran defensora de los vinos auténticos y una de las figuras más destacadas del periodismo vinícola, Paz ha dedicado su carrera a dar voz a los productores que apuestan por la singularidad y la tradición.

Su entusiasmo contagioso y su capacidad para transmitir la magia del vino le han valido este merecido reconocimiento, convirtiéndola en un referente indiscutible en el sector.

Carmen Fuentes, el alma de la organización

Detrás de todo gran evento hay un equipo comprometido que trabaja para que cada detalle sea perfecto, y en el Salón de Vinos Radicales ese papel lo encarna Carmen Fuentes Comunicación, clave en la organización y la difusión del evento. Gracias a su labor, el salón ha consolidado su lugar como un punto de encuentro para viticultores, distribuidores, sumilleres y amantes del vino que buscan algo más que etiquetas comerciales.

Un brindis por los radicales

Con 220 vinos radicales presentados, cada uno cargado de personalidad y carácter, y bodegas provenientes de rincones tan diversos como Manchuela, Montsant, Penedès, Ribera del Duero y Trebujena, el Salón fue una muestra de la riqueza vinícola española. Pero no solo de vino vivió la jornada: los panes de Panadarío y los quesos de Casas de Hualdo añadieron el toque perfecto a una experiencia completa que dejó a todos con ganas de más.

En su décimo aniversario, el Salón de Vinos Radicales no solo celebró su trayectoria, sino que reafirmó su esencia como un espacio donde el vino no es solo una bebida, sino un manifiesto de identidad, pasión y diversidad. Bajo la visión de personas como Federico Oldenburg y Carmen Fuentes, y con homenajes a figuras como Paz Ivison, queda claro que los próximos diez años prometen ser igual de emocionantes.

Así que, si te lo perdiste, empieza a marcar el calendario para 2026. Mientras tanto, descorcha una copa de vino radical y brinda por la autenticidad. ¡Salud!

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