Conciertos de Viveros se une al grito de CORAZONADAS para destinar parte de los ingresos del concierto al Proyecto Papallona, vivienda tutelada de mujeres reclusas y exreclusas.

Abren las puertas a las 19:30h, dos horas antes del inicio y los Jardines del Real comienzan a llenarse de forma progresiva de la mano de VibraMahou y de diferentes foodtrucks para amenizar la espera en un recinto seguro y cumpliendo con todas las medidas sanitarias.

Empieza el concierto y la artista alicantina Samantha llena el escenario de energía notando el cariño de su tierra. Además de un repaso a su disco en solitario “Nada”, la artista no se olvida del momento en el que se encuentra la sociedad y más concretamente, el colectivo LGTBIQ+ y volviendo a lo que fue su casa durante 3 meses interpreta “Human” una de las canciones cantadas durante su paso por Operación triunfo que defiende lo que realmente importa y es que ante todo somos personas.

La cantante no baja el ritmo y sigue con su repertorio sin olvidarse de cantar “Un poquito”, tema que tiene junto al grupo Lérica y qué hizo que al público le costara mantenerse en la silla. Pero Samantha sigue sorprendiendo a su público y al son de “para hacer bien el amor hay que venir al sur…” rinde homenaje a la artista Raffaella Carrá fallecida durante esta semana y que fue todo un referente por su estilo y su fuerza para muchas mujeres.

La artista alicantina cierra su paso por Concerts de Vivers de la mano de Cactus, grupo al que pertenecía antes de su salto a la televisión y su carrera en solitario y que le llevó a sentirse más en casa que nunca. Tras este subidón, Samantha se despidió con el que fue su primer single “Sin más” y dio paso por medio de unas palabras cargadas de sororidad a la siguiente artista Natalia Lacunza.

22:30h pasadas de la noche y Natalia Lacunza junto a su banda pisan los Jardines del Real por una buena causa generando un aura de paz y buena onda que duraría todo el concierto.

“Nuestro nombre” es la primera canción con la que rompe el hielo la artista de Pamplona para dar paso a “algo duele más” y “boys” canciones que recrean a la perfección esa sensación de “nubes llorando corazones” muy propia de su Ep2 y a la que llega su público al escuchar sus letras. Natalia no deja que su público salga de esa burbuja sensorial por medio de “si volvemos a querernos” canción que tiene con el grupo Chill Chicos.

La artista da un salto hacia su primer disco y por medio de “gata negra” muestra su rabia por lo ocurrido durante estas semanas en el mes del Orgullo. Siguiendo con su primer disco presenta a como ella dice: “su chica favorita Olivia” y seguidamente rinde homenaje a su paso por Operación Triunfo de la mano de “Crazy”, sin olvidarnos de “nana triste” momento mágico donde teclado y voz dejaron en completo silencio a Valencia.

Sentirse cómoda y libre encima del escenario es lo que transmite Natalia al presentar a su banda, Tere (Ganges), Paula (Fatal Tiger), Luz y María Lázaro (Trashi) con las que ha logrado crear un sonido propio, lleno de personalidad y conexión entre cada una de ellas.

“Quiero dormir contigo” canción que tiene con el grupo Trashi, también fue una de las actuaciones con las que más de uno hizo amago de levantarse a saltar si las medidas lo permitiesen y por otro lado “Okinawa”, canción llena de buena vibra que compartió con Tere.

El concierto llega a su fin y la artista regala al público dos canciones nuevas que no pierden su esencia y que pronto verán la luz.

Natalia y Samantha agradecen su participación en Conciertos de Viveros y apoyan una vez más el proyecto Papallona de la Asociación Àmbit a la que irá parte de los ingresos del concierto.