Originaria de Igualada, Neus Sanz es pura energía. Camaleónica y particularmente vivaz, la actriz se encuentra inmersa en el rodaje de «Los Hombres de Paco» (2005-2010), que regresará a nuestras pantallas próximamente de la mano de Atresmedia.
Neus (o Rita, según el día), nos abre las puertas de su mundo en esta entrevista.

 

¿Cómo es Neus Sanz?

Es una persona muy ordenada. Tengo un punto TOC con el orden [risas]. También soy una personita que cuido y quiero mucho a mis amigos. Son las columnas de mi vida. Por otro lado, soy bastante camaleónica cuando llego a un lugar. Por ejemplo, cuando llegué a Madrid no añoraba el mar (soy de Igualada, pero estuve viviendo en Sitges toda mi juventud). Eso sí, lo bueno que tiene Madrid es que es “la ciudad de todos”. No te hace sentir extraña.

 

Comenzaste a trabajar de actriz muy joven…

Sí, desde los 17.

 

… y no has dejado de trabajar

Sí, aunque hubo una temporada que me retiré temporalmente del mundo de la actuación, justo cuando mi padre abrió su restaurante con mi pareja de entonces. Fue un parón de unos dos años y medio, y bastante intenso.

 

¿Crees que ha cambiado mucho el mundo del espectáculo desde que comenzaste tu carrera?

No, yo creo que sigue esa esencia bonita del público y de tú encima de las tablas. El ser humano que viene al teatro guarda ese silencio tan maravilloso de respeto y eso no ha cambiado.

«El ser humano que viene al teatro guarda ese silencio tan maravilloso de respeto y eso no ha cambiado»

¿Eres tan divertida como la imagen que das en público?

Dicen que sí, pero como me enfade… [Risas] a veces soy muy estricta. Aunque reconozco que una de las cosas que me hace más feliz es sacarle la sonrisa a alguien. Es algo que me llena de felicidad: hacer reír.

 

Eres muy popular por tu vis cómica, ¿te gustaría hacer alguna vez algún drama?

Sí, aunque ya he hecho cosas. Cuando hacía de Soledad en Águila Roja el papel era dramático. Además, tengo un monólogo, Un pedacito de mí , es mi yo al desnudo. Sí que me gustaría hacer algún drama, un tipo de mujer muy destrozada, abatida …

 

Por cierto, tu has trabajado con uno de los más grances… ¿Es cierto que el trato de Almodóvar para con sus actrices es especial?

Sí, me trató muy bien, y cuando trabajaba con Penélope para Volver fue muy atento. Me recordó a mucho a Jordi Milán. Ambos se lo hacen todo: guion, dirección, arte… lo tienen todo tan claro que eso da muchísima seguridad a la hora de trabajar.

 

Últimamente estás más volcada en el teatro y en la televisión… ¿Te gustaría volver a hacer cine?

No especialmente, me gusta mucho trabajar en series de ficción, sinceramente…

 

Hablando de series en breve vais a volver con «Los Hombres de Paco», ¿no te da vértigo volver a una serie que tuvo tanto éxito en su momento?

No, debería darme vértigo volver a estar esos dos años y medio que estuve sin trabajo. No me da vértigo porque la gente lo espera. Creo que estará la misma afición, los mismos espectadores, más los hermanos pequeños que entonces no podían verlo. Volver a rodar «Los Hombres de Paco» ha sido una idea muy acertada, muy buena.

 

¿Cómo está yendo el rodaje con todas las dificultades que hay con el COVID?

Muy bien. El equipo va con mascarilla siempre, menos los actores, que grabamos sin mascarilla (nos hacen PCR). Está siendo un rodaje muy cuidadoso, y nos ha hecho hiperresponsables: casa-trabajo, trabajo-casa, supermercado-casa… Nuestra vida social es mínima, porque tenemos mucha presión encima. Si nos pusiéramos enfermos, se tiene que parar el rodaje.

 

Al margen de tu perfil público, en tu esfera privada trabajas como voluntaria en el hospital Beata María Ana, ¿cómo llegaste ahí?

En realidad llevo siendo voluntaria toda mi vida en distintos sitios, más o menos desde los diecinueve-veinte años. Por ejemplo, cuando vine a Madrid me metí en el Niño Jesús en la Unidad de Oncología, y a raíz de varios fallecimientos de peques tuve que dejarlo durante un tiempo. Ahora mismo, no tengo un día fijo como otro tipo de voluntarios, soy un alma libre. También es por precaución de cara a los rodajes, estoy yendo un poquito menos. Aún así, tengo mis pacientes recurrentes, como Borja: es un paciente que está en el hospital desde hace años y, la verdad, me ha robado el corazón.

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