Y como todos los años, se viene la temporada de los Premio Goya, y el sector audiovisual pone el foco en los cortometrajes, buscando el próximo Sorogoyen o la siguiente Carlota Pereda… Y ele aquí que nos hemos tomado con dos directores, Nestor López y Oscar Romero, jóvenes y talentosos, que este parten en la quiniela de los favoritos para el Goya a mejor cortometraje con su “Anticlímax”… y con ellos que vamos…

Empecemos con Nestor… a los 19 años comenzaste a escribir guiones para la Paramount… siempre tuviste claro a que te querías dedicar…

(Néstor) Bueno, claro no lo tenía, ya que hice una Selectividad para entrar en Químicas, aunque a la vez estudiara cine, así que claro claro… Es difícil decirlo. Lo que sí tenía clarísimo era la pasión que tenía por el cine y la creación, cuando toda tu adolescencia le dedicas más tiempo a ver películas y leer sobre ellas (me pasaba horas y horas leyendo sobre cine) que a cualquier otra cosa, pues te das cuenta de a lo que realmente le quieres dedicar el resto de tu vida. Para mí no hay nada más bello que una pasión y el compromiso de hacerlo. Comencé escribiendo mi propia comedia y vendiéndosela a quién la comprara, ganaba poco y todo lo destinaba a pagar mi formación en cine.

 

¿Como entrasteis en el mundo del cine? ¿antecedentes familiares?

 (Néstor) Me encanta este tipo de preguntas porque me parece imprescindible los antecedentes de cada persona que entra en esto. Mi familia, ni nadie cercano en 40 generaciones, tiene nada que ver con el arte ni el cine. Mi madre es limpiadora sin puesto fijo desde hace 30 años, y mi padre funcionario, ya jubilado. Así que la primera y principal razón para entrar en esto es una pasión y una cinefilia alimentadas a base de películas durante muchos años. Nunca imaginé, ni siquiera se me pasaba por la cabeza, que podría dedicarme a esto, lo planteaba de manera inconsciente casi como un hobby. Curiosamente fue un error lo que me llevo a tomar el mayor acierto de mi vida. Con 17 años cometo el error de meterme a Químicas, que ni sabía de qué iba, y fui tan tremendamente infeliz durante 2 años que me vi currando de eso toda la vida y salí corriendo, ahí dije que aunque me saliera mal iba a dedicarme a esto aunque no sabía por donde empezar, así que empecé haciendo todo tipo de vídeos a quien fuera y moviéndome mucho, hasta que un día pude armar un equipo y empezar a hacer cortos.

(Oscar) No tengo ningún antecedente familiar cinematográfico, pero sí una vocación muy temprana. Con 6 o 7 años y siendo el pequeño de la familia, yo era el encargado de ir al videoclub y seleccionar las películas que se verían en casa. Ya de adolescente empecé a actuar y poco a poco me di cuenta de que mi verdadera vocación era contar historias. Por eso empecé mi carrera como director y guionista y por eso, después de mucho luchar, conseguí convertirlo en mi profesión.

 

Nestor has sido o eres guionista, programador de festivales, director, productor… si tuvieras que elegir una faceta…

(Néstor) Sin duda director pero con un pie en la producción. Me explico. Yo soy director, me hice productor porque nadie me hacía caso y me vi empujado a autoproducirme. Como director me encanta vivir en un universo que vas creando para comunicar cosas que te importan mucho a gente que no conoces, usando un lenguaje concreto que moldeas a tu estilo, con el que me encanta jugar hasta el límite. Pero esto es muy peligroso, porque puedes verte envuelto en algo que igual nunca se materializa o que no te lleva al siguiente paso, por eso tener una patita como productor me permite seguir jugando con lo inmaterial en una industria material.

Compaginas publicidad y ficción… ¿Son muy diferentes la manera de dirigir en uno y otro?

(Néstor) Absolutamente y hasta me parece bien que sea así. En la publicidad la mitad de las veces no diriges, tu trabajo consiste en contentar a las personas que te pagan por ello, casi actúas más de tranquilizador/mediador que de realizador y siempre están a tu lado para asegurarse que su dinero se emplea como ellos quieren. Cuidado, yo estoy muy agradecido a la publicidad, me encanta hacerla porque económicamente es rentable y también porque te permite rodar continuamente. Un realizador realiza, así que realizar continuamente es una gran noticia. Además he aprendido una barbaridad haciendo publicidad, tanto de la parte técnica como de la parte personal, y a veces, cierto es, te permite jugar con estilos, formatos… Pero no tiene nada que ver con dirigir cine, con algo que te sale de dentro, que te mueve, que diriges a tu pulso y que generas un lenguaje propio para tener un discurso. Eso jamás te lo dará la publicidad. Por eso la mayoría de los profesionales de la publicidad quieren hacer cine, pero no muchos lo consiguen.

 

Has dirigido documental, ficción, drama, comedia, ¿En que genero te sientes más cómodo?

(Néstor) La verdad que el formato o el género para mí está supeditado a tu pulsión. Para mí lo importante es el porqué contar algo y la sensación que queremos dejar al espectador cuando termine la obra y que sea coherente y comprometida con la idea. Esto para mí es donde más cómodo me siento, porque es la coherencia y el compromiso, que para mí es vital en un autor, puesto que lo interesante es generar debates y mover al espectador a la reflexión. A la hora de decidir entre ficción y documental no me cuesta mucho. Siempre me hago esta cuestión, si una gran historia real suena a telenovela en la ficción toca hacerla documental, ya que si no nadie se la creería. La realidad supera siempre a la ficción, no es necesario irse muy lejos, ahí es donde entra el documental.

 

(Néstor) Hace unos años tuviste mucho reconocimiento con “82 años”… ¿notas que tu forma de rodar sea diferente con “Anticlímax”?

Totalmente. “82 años” fue un corto que hice con ganas, pero sin nada más. Con escaso conocimiento y con nulos medios. Solo las ganas de hablar de algo que mueve la vida en tan solo 60 segundos. Han pasado ya varios años y en «Anticlímax» se ha depurado todo, mayor madurez autoral y mayor madurez en la vida. Ruedo de una manera más elegante, diluyéndome en la historia, dando paso a la idea, al concepto, pensando en las sensaciones del espectador y en el equilibrio con el debate.

Si tuvierais que definir “Anticlímax” con una palabra…

(Oscar) Nostalgia

 

Porque hay que ver “Anticlímax”…

(Oscar) Porque es un viaje emocionante a través de los sueños, porque es emotivo y vibrante y porque a buen seguro te sorprenderá tanto a nivel narrativo como visual.

 

¿Qué proyectos tenéis ahora en vuelo?

(Oscar) Ahora trabajo en un largometraje documental en fase de financiación, en dos guiones de largometraje de ficción (uno terminado y otro en camino) y dos nuevos cortometrajes.

(Néstor) Actualmente estamos armando el estreno de mi siguiente cortometraje documental “Semillas de Kivu”, tras más de 6 años de trabajo. A su vez, en 2024 ruedo mi opera prima, que es este documental del mismo nombre, ampliando la historia del cortometraje, donde se ha sumado RTVE entre otros. También he entrado en varios programas importantes, algunos de Ibermedia, desarrollando mi largometraje de ficcion “El Círculo” y el documental “Celdas”. Mi siguiente cortometraje lo he estrenado en Seminci este 2023, “Vermú”, una ficción gamberra que juega con el formato en una historia de corrupción política. Como productor la actividad es alta, desde el largometraje “Las que se atrevieron” de Santiago Zannou, hasta los siguientes trabajos de David P. Sañudo como “Artesanía” y “El rey de la semana” mientras desarrollo “Polígono X” mi siguiente cortometraje.