El cine, además de ser una manifestación artística, es una clara imagen de la cultura del país en el que se engendra una obra cinematográfica. Nexo de unión cultural entre naciones mediante coproducciones que, más que apoyo financiero, se sustentan en el intercambio de pensamientos y en crear un espacio de diálogo. María Luisa Pappalardo, directora del Festival de Cine Italiano de Madrid, nos presenta la riqueza del cine italiano contemporáneo y la necesidad de difundir la cultura entre aquellos que conformarán nuestro futuro, los niños.

Antes de todo, ¿cómo ha sido la recepción entre los jóvenes?

Estamos hablando de niños porque hemos organizado toda una mañana con cortos italianos divididos por edades. Los niños han sido a partir de los tres años y ha sido una experiencia entusiasmante porque para muchos de ellos era la primera vez que se encontraban en frente de una gran pantalla. Hemos visto, realmente, una expresión de maravilla, de entusiasmo, en sus caras. Ha sido para nosotros una gran emoción. Como, previamente habéis leído, uno de los objetivos de nuestro festival es acercar también a los más jóvenes y a los peques a la gran pantalla y al cine italiano desarrollando un amor por el cine que esperamos pueda quedar para el futuro.

 

Como directora del Istituo Italiano di Cultura di Madrid, ¿cl es su concepción del cine?

Mi concepción del cine es como una experiencia donde, si hay claramente películas de calidad, hay la posibilidad de reflexionar sobre temáticas que son importantes de actualidad o de reflexión sobre argumentos o temas de la vida en general. Puede ser también una posibilidad de liberación a través de historias que son contadas con imágenes y con actuaciones. Es un poco lo que pienso del cine.

 

El Festival de Cine Italiano de Madrid pretende dar a conocer Italia mediante sus obras cinematográficas. ¿Cómo definiría el cine italiano contemporáneo?

 El cine italiano contemporáneo es un cine que tiene mucha creatividad y esto lo estamos viendo también con la propuesta que ofrecemos con nuestro festival. Es un cine que está  convirtiéndose aún más internacional. Por ejemplo, hemos tenido una película de Andrea Pallaoro que es un director italiano que vive entre Italia y Estados Unidos y es una película que ha sido rodada en inglés porque tiene un reparto internacional. Hemos presentado también dos óperas primas de dos directores. Una de Corrado Ceron, que ha trabajado con la grandiosa Stefania Sandrelli, y es un icono del cine italiano y también del cine internacional y nos ha propuesto una historia íntima de reflexión sobre la edad. Otra ópera prima de Nicola Prosatore era más una reflexión sobre el pasaje a la adolescencia.

También hemos presentado una peli, no digo horror pero de suspense, algo que en el cine italiano tenemos una gran tradición. Si pensamos en Dario Argento, tenemos que en Italia tiene una gran tradición de este género de películas que están volviendo, aprovechando nuevas técnicas y otras historias. Yo creo que es una gran creatividad, una ilusión de tener una proyección internacional y siempre un cine de gran calidad que tiene muchos detalles de cómo se propone la imagen, de cómo está desarrollada la historia y, además, claramente la actuación de los actores y la música. Es un todo, un conjunto de elementos que hacen que las películas sean de gran calidad.

 

Acaba de finalizar la 15ª edición del Festival de Cine Italiano de Madrid pero lo primero que vieron los espectadores fue un logotipo con un gato negro en el cartel. ¿Tiene algún simbolismo?

El gato negro es la mascota del festival. Se dice “eres una gata de Madrid”. Lo que nos gusta subrayar especialmente es que el Istituto, nuestra oferta cultural y nosotros también como institución y edificio que se encuentra en la calle Mayor, somos de la ciudad. Por esta razón se eligió como símbolo el gato negro porque es un poco también contra la superstición. Hay que considerar que todo siempre es un reto; hablar de cine italiano, hablar de otra cultura… En este sentido, nosotros nos sentimos parte de la cultura de esta ciudad, de Madrid.

«Hay que considerar que todo siempre es un reto; hablar de cine italiano, hablar de otra cultura…»

Los espectadores pudieron asistir desde el 23 hasta el 30 de noviembre para disfrutar de la proyección de las obras de manera gratuita. Pero, ¿cl es vuestro sistema de financiación?

 El sistema de financiación son todos fondos del Istituto Italiano di Cultura, que es parte del Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia, en el que la promoción cultural y la promoción en general de Italia a 360º, es fundamental. Promover el cine italiano significa también promover, especialmente, con nuestro enfoque. Es un enfoque sobre cine contemporáneo, es proponer una fotografía contemporánea de la creatividad italiana y de Italia, si no sería más complicado enseñar lo que es Italia contemporáneamente. Es una inversión que llega por parte del Estado.

El Istituto Italiano di Cultura tiene su presupuesto, que está asignado anualmente por parte del ministerio, y se asigna considerando las propuestas que llegan de programación y de las instituciones. Tenemos una red de institutos culturales en todo el mundo. El ministerio asigna el presupuesto y está en la gestión de cada director. Para nosotros, claramente, la promoción del cine es uno de los sectores más importantes y la inversión que tenemos en el festival es muy significativa del presupuesto que tenemos. Además, hay que añadir que nosotros, el Istituto, hace realmente un gran esfuerzo porque presentamos las películas en preestreno en España y además nos hacemos cargo de la subtitulación en español. Es una forma realmente potente para apoyar la difusión y distribución de películas italianas.

 

Aquellos que no pudieron asistir de manera presencial a las salas de exhibición tuvieron la posibilidad de ver las proyecciones de manera online. ¿Por qué optasteis por esta forma de llegar al público?

La fórmula híbrida, como se llama ahora, empezó hace dos años cuando estábamos en la pandemia. La primera decisión fue decidir si seguir con el festival o parar. En ese momento, nos pareció que era muy importante dar una señal de continuidad así que decidimos hacer el festival donde el online tenía más importancia. Toda la programación se hacía online y los largometrajes se hacían en presencial en el cine. ¿Esto por qué? Aquí en Madrid las salas estaban abiertas y nos parecía también importante dar esta posibilidad a los amantes del cine. El año pasado ya decidimos mantener las dos fórmulas porque, al final, la fórmula híbrida nos dio la posibilidad de llegar a un público también fuera de Madrid. Nos pareció realmente importante porque creó unas conexiones  entre el Istituto y un público no solo madrileño; una conexión entre el cine italiano y el público fuera de Madrid.

 

¿Cuántos usuarios han accedido mediante la fórmula híbrida al festival?

Hay que considerar que realmente el número de usuarios es limitado. Teníamos trescientas para cada sesión y estaba todo agotado. Hay que considerar que entre los trescientos usuarios, si ves una peli en casa, no es una persona en general, se comparte con amigos o con familiares. Es muy buen medio de difusión y de ampliación pero está especialmente destinado a personas que no son madrileñas.

 

Largometrajes, cortometrajes y documentales. ¿Qué género es el que sobresale en estas proyecciones?

Las temáticas son varias. Por ejemplo, para los documentales hay un homenaje a dos leyendas. Son dos documentales diferentes que rinden homenaje a dos leyendas del cine italiano internacional. Una es “Sophia!que es un homenaje a la extraordinaria Sophia Loren. El otro es un homenaje a Sergio Leone, el hombre que inventó l´américa. También estaba un documental muy interesante que era sobre los magníficos cuatro de la comedia. Son cuatro directores como Benigni, Carlo Verdone, Massimo Troisi y Francesco Nuti que han sido gigantes en la comedia italiana del final de los años setenta y años ochenta hasta los noventa que han revolucionado la manera de hacer cine en Italia. Los documentales están orientados a esta temática de homenaje al cine italiano y a personajes importantes del cine italiano.

Entre los cortos son varios. El hilo conductor es que son cortos de jóvenes directores licenciados en el Centro Experimental de Cinematografía, que es la escuela de cine italiana. Estos cortometrajes, en algunos casos, son los trabajos de fin de curso de licenciaturas que han sido seleccionados y, en muchos casos, han ganado premios internacionales muy importantes.

De largometrajes hemos elegido grandes autores porque está “Leonora Addio” que es una película de Paolo Taviani. “Nostalgia”, que está fuera de concurso, es la película de Mario Martone que además representará a Italia en los Oscars 2023. Teníamos dos óperas primas de Ceron y Nicola Prosatore. Una ópera segunda que es “Mónica” de Andrea Pallaoro y otra ópera segunda de Paolo Strippoli que es realmente un joven director que tiene 29 años y se ha lazado en este género de horror con el título “Piove”.

 

También contáis con proyecciones para un público infantil. ¿Son obras principalmente animadas o los pequeños pueden disfrutar de todo tipo de producciones?

Era dividido por edad así que la sección +3 eran todos de animación. La sección +6 la mayoría de animación y la sección +10 eran casi todos no de animación. La selección ha sido hecha en colaboración con el Giffoni Film Festival que es un festival de cine juvenil nacido en Italia hace 53 años que ha ganado ser el más importante festival de cine juvenil de todo el mundo. En colaboración con ellos, hemos elegido los cortos para cada edad. Lo divertido es que los pequeños también, al final de las proyecciones, podían votar el corto preferido. En este festival son los niños, los jóvenes que están llamados a votar y son parte del jurado que elige después el largometraje o documental ganador.

En nuestro festival hay tres premios. El premio al mejor documental y al mejor corto son decididos por dos diferentes jurados. Este año tenemos un jurado realmente importante con Assumpta Serna o Antonio Cuadri por mencionar a algunos. Son todos españoles porque para nosotros es importante, es una posibilidad de presentar el cine italiano y hacer que se conozca más. El mejor largometraje está elegido por el público porque esto también nos ayuda y ayuda a los distribuidores a entender un poco cuál es el largometraje que puede encontrar el gusto del público español porque tenemos diferente gusto. Además, tenemos otro premio que se anuncia siempre en la gala de clausura que es el Premio Solinas Italia-España. El Premio Solinas es el premio más importante en Italia para guionistas. Entonces, hace siete años, hemos empezado una colaboración con ellos para premiar argumentos que puedan ser utilizados en caso de coproducciones entre Italia, España y América Latina. En el acto de clausura anunciamos el ganador del Premio Solinas, es un argumento que se podrá desarrollar en guion para una coproducción. Es también una iniciativa muy interesante que nos ayuda a fomentar la  colaboración en el sector cinematográfico entre Italia y España.

«El Premio Solinas es el premio más importante en Italia para guionistas»

Este año habéis decidido premiar a Giffoni Film Festival. ¿Qué os motivó a tomar esta decisión?

Hemos tomado esta decisión porque, por un lado, hay que premiar. Nos pareció muy importante premiar una lealtad italiana que empezó en una ciudad muy pequeña, Giffoni Valle Piana, en el Sur de Italia que se encuentra en Campania. Es una experiencia que empezó hace 53 años por una idea de un gran visionario que es Gubitosi. Fundador que, en ese tiempo, tenía solo veinte años. Él tuvo esta intuición de crear un festival de cine juvenil. En 53 años se han engrandecido y han conquistado el mundo y se han convertido en el festival de cine juvenil más importante del mundo. Así que nos pareció importante este premio para subrayar una historia de gran éxito italiana que nos parece muy importante como ejemplo de éxito y, especialmente, de cómo ideas innovadoras se pueden convertir en realidad si hay un buen equipo y si hay realmente la pasión por lo que se hace.

Además, hemos desarrollado con el Giffoni Film Festival una gran colaboración muy interesante, muy entusiasmante. Para nosotros también uno de los objetivos es acercar a los peques a la gran pantalla y, especialmente, al cine. Esto no lo hacemos solo en el cine, lo hacemos en todas nuestras actividades hablando de literatura italiana para los peques, de arte…Organizamos talleres para involucrar y acercar a los pequeños al Istituto y, en general, a la cultura. Nos parece fundamental y esencial entonces tenemos una sección que se llama L’Istituto dei Piccoli, piccoli significa pequeños, que va muy bien. Además, ellos van a ser nuestro público en el futuro. Siempre hay que comunicar pasiones y así es lo que intentamos hacer con los niños; transmitir pasiones que sean el cine, transmitir pasiones en ilustración, por el arte… Todo puede ser para ellos como un mundo fantástico, un mundo de sueños que se hacen realidad. Los niños son siempre muy receptivos, solo que hay que buscar la clave justa para poder hablar a ellos y lo que tú digas o lo que tú haces se pueda imprimir en ellos.

  

Habéis rendido homenaje mediante el cine clásico a grandes actrices italianas. ¿Qué nombres fueron los seleccionados?

Hemos elegido películas con Monica Vitti, recién fallida; con Mariangela Melato dirigida por otra grandiosa directora italiana que es Lina Wertmüller y también hemos elegido una película en homenaje a Giulietta Masina que es “La strada”, la gran peli de Fellini. También hemos empezado con una película con la maravillosa Virna Lisi. Esto lo hemos hecho también en conexión con Italia porque, como sabes, el 25 de noviembre fue el día internacional contra la violencia de género así que nos pareció interesante conectarnos con una manifestación cultural en Italia que se llama Amore di Patti. Hemos también leído aquí en el Istituto un cuento escrito por una mujer víctima de violencia para empujar y fomentar la reflexión sobre esta lacra. Con el cine hemos intentado subrayar claramente no solo la belleza de estas grandes actrices sino el gran talento, la gran creatividad que han enseñado con sus trabajos y todavía hoy seguimos hablando de ellas.

 

Me gustaría hablar sobre la presencia femenina en la industria audiovisual. ¿Cree que las mujeres ocupan cargos de relevancia como ser directoras de un largometraje?

Siempre hay camino por recorrer pero las cosas han cambiado y están cambiando. Yo veo muchas señales positivas. Veo que hay mujeres que están en todos los cargos; son guionistas, son directoras, escriben bandas sonoras…Siempre hay camino por recorrer pero hay señales positivas.

 

Llevar la organización de un festival no debe ser nada sencillo. ¿Con cuánta antelación comenzáis con los preparativos para que en noviembre esté todo listo?

Al final, no tenemos muchísimo tiempo. Nosotros, claramente, somos un pequeño festival pero los resultados son muy buenos. Nosotros trabajamos en el sentido de seleccionar películas italianas que han participado en los más importantes festivales del último año. Hablar de festivales de los últimos años significa que, por ejemplo, consideramos Venecia que se hace en septiembre. Digamos que las líneas un poco del festival la decimos al principio del año, en enero; el enfoque a los peques, cuál puede ser la temática, cómo hemos hecho este año de grandes actrices…Eso ya lo decidimos. Y, para la selección final de cortometrajes, documentales y largometrajes empezamos a partir de abril y se termina en septiembre. Además, otra complicación, ¿sabes cuál es? Que estas son pelis que en algunos casos están vendidas o están a punto de venderse en el mercado español entonces hay que, claramente, tratar con los distribuidores locales. Los temas de derechos es muy complicado. Hay un poco que averiguar esto porque también la colaboración, el trabajo con los distribuidores, es esencial.

 

Para usted, ¿qué implica decir que el Festival de Cine italiano de Madrid haya sido todo un éxito?

El éxito yo creo que es la satisfacción por parte del público, eso es fundamental. Eso no significa que al público le guste o no le guste la película. Me gusta mucho el debate. También hemos tenido la oportunidad de tener algunos de los directores. El espacio y el tiempo para preguntas ha sido muy interesante porque se ve realmente la recepción del público, la curiosidad de entender lo que piensa el director y un poco lo que estamos diciendo tú antes, dónde está yendo el cine italiano. Claramente, el cine contemporáneo es una oportunidad de ver cómo es Italia ahora, en este momento. Puede ser que cada uno tenga su idea y al final, al ver una película, puede ser que se haga preguntas. Esto me parece muy interesante; el intercambio y el debate que ha sido muy presente y ha sido un gran éxito. Es un gran éxito también ver en nuestro festival la participación de los pequeños porque claramente implica que toda la familia, los padres, estén involucrados. Yo veo que es un sector que está creciendo y crece muy bien. Esas son un poco las líneas del éxito. Además, puedo añadir que también por la parte italiana cada vez que directores y productores vienen a nuestro festival siempre se maravillan por la buena organización, por el trato, que es un trato muy familiar.

 “El cine contemporáneo es una oportunidad de ver cómo es Italia ahora, en este momento”

Finalizamos la entrevista con una pregunta más personal y crítica sobre la situación actual del cine europeo, ¿está en decadencia o, por el contrario, está cogiendo impulso con nuevas narrativas?

No, yo no lo veo en decadencia. Creo que está tomando impulso porque donde hay variedad de ideas y, especialmente lo que veo, es que se están empujando las coproducciones. Esto es no es un tema financiero sino un tema de voluntad, de intercambio y de proponer temáticas que son un poco más universales, no tan locales. Yo lo veo en crecimiento, sí.