Con el frío a la vuelta de la esquina y las vacaciones de verano como un recuerdo más, el Teatro Rialto se convierte en un oasis griego para escapar de los días grises y disfrutar de dos horas y media a todo color.

Mamma Mia!, el que fuese el primer musical jukebox de la historia, regresa a Madrid en una producción totalmente nueva. Som Produce (Billy Elliot, Matilda West Side Story, Grease) presenta una puesta en escena que va más allá de la original, con decorados versátiles y sorprendentes que trasladan al espectador a los distintos puntos de interés que ofrece la isla griega donde se desarrolla la acción.

El musical supone el primer proyecto en España que dirige Juan Carlos Fisher, cuya carrera en Perú se compone de más de 35 montajes teatrales vistos por más de un millón de espectadores.

En el hotel Donna (Verónica Ronda) y Sophie (Gina Gonfaus) esperan a todos los invitados a la boda de esta última, aunque hay tres con los que su madre no cuenta: Sam (Jaime Zatarain), Harry (Carlos de Austria) y Bill (Lluis Canet), los tres posibles padres de Sophie.

A través de 23 de los grandes éxitos de grupo sueco ABBA transcurre esta divertida, aunque, no por eso, naive historia, como comentaba su director, en la que el amor y la búsqueda de uno mismo toman un papel protagónico. Durante los números más populares del musical, como es el que le da título al espectáculo, se da un suceso curioso. La relación del público con estos temas es tan intensa que en el patio de butacas puede notarse la dificultad a la hora de refrenarse y no acompañar en voz en grito al elenco mientras actúan. Para todos aquellos que tengan que hacer frente a esta necesidad: paciencia, todo esfuerzo tiene su ansiada recompensa.

En lo que concierne a las expresiones de amor que podemos ver en el escenario, el equipo ha querido dejar claro que van mucho más allá que el romántico. “Todos nos hemos reencontrado con amigos después de mucho tiempo” enfatiza Fisher, haciendo referencia al estrecho vínculo que une a Donna con Rosie (Inés León) y Tanya (Mariola Peña), sus mejores amigas de siempre. “No hay que olvidar lo importante que es la relación madre e hija que cuenta la historia” explica Gina Gonfaus, y explica que el número Slipping Throug My Fingers es uno de los más emotivos, porque la sensación de crecer y dejar atrás la niñez y, en cierto modo, la protección materna, es compartida por gran parte del público.

La vis cómica recae en gran medida en la intrincada relación entre los tres padres de Sophie quienes, ajenos al motivo real de su presencia en la isla, se enfrentan a quienes eran ellos la última vez que la visitaron y cómo han cambiado desde entonces; así como en el icónico dúo formado por Tanya y Rosie como la personificación de las distintas posturas ante el amor en mujeres adultas.

La frescura de esta nueva producción se debe, en parte, a la juventud de gran parte del reparto, junto con las renovadas corografías de Iker Karrera, llenas de energía, dinamismo y pasión; así como a los más de 400 trajes, vestidos y conjuntos de todos los colores y materiales que se pueden ver en escena a lo largo de la obra.

Además, la pasión es otro de los ejes centrales de esta adaptación. “Las relaciones entre jóvenes son muy intensas, eso lo sabemos todos” comenta Gonfaus, a lo que Fisher añade “queremos explotar la energía tan sexy que tienen estos personajes”. De esto se encargan, principalmente, Sophie y Sky (Jan Buxaderas), acompañados por el elenco masculino, que lo componen Andoni García, Héctor Garijo, Mario Hornero, Òscar Muñoz y Urko Fernández durante el número de Lay All Your Love On Me.

Interpretado desde el naturalismo, el texto llega al público de manera honesta y veraz al público que se entrega desde el principio. “Los actores estamos profundizando mucho más en las capas que tienen los personajes con sus conflictos” explica Zarataín y añade que el segundo acto es más dramático, ya que cuenta con un bloque de cinco canciones más intensas y emocionales.

Completan el reparto Jennifer Lina y Elena Díez, como Ali y Lisa, respectivamente, Fran Moreno como Pepper y Pep Guillem como Eddie. Junto a ellos, Carla Places, Lucía López, María Reina, Paule Mallagaray, Zulema Santana, Aaron Mata, Anna Coll, Juan José Marco, Rebeca O’Neill, Angel Saavedra e Ylenia Baglitello.

Mamma Mia! regresa triunfante a Madrid, con más de 65 millones de espectadores por todo el mundo y adaptaciones en más de ocho idiomas, con la intención de que el público disfrute como la primera vez con uno de los musicales más queridos de la historia.