Puede parecer el título de una película pero no lo es. Por mucho sabor que tenga a producción norteamericana esta expresión hace referencia a un rasgo de la personalidad que podría traducirse como maldad. De por sí es un concepto muy subjetivo y tangencial al terreno de la ética. No obstante suele ser un comportamiento lo suficientemente destructivo como para considerar sinónimo de perversidad. Bajo esta perspectiva una persona no es mala porque sea antisocial o antimoral sino porque, con independencia de sus valores, genera destrucción social. En caso inverso podría haber personas con valores muy negativos pero lo suficientemente prudentes como para pasar desapercibidos. En este caso la maldad de La Triada Oscura es una muy prominente que deja en evidencia al que la posee. Para que nos situemos en contexto esta es la maldad de los criminales y de los lideres autoritarios. Para tener este rasgo hay que tener tres elementos: por un lado el sujeto en cuestión debe ser una persona narcisista. Esto es orgulloso, egoísta, y falto de empatía. Por otro se debe ser maquiavélico, salvando la distorsión del error histórico sobre este concepto y en términos de psicología clínica. Me refiero a que debe ser una persona manipuladora e insensible. A la su vez con la característica de anhelar para sí lo que hace feliz a los demás. Finalmente el último rasgo es la psicopatía. Hablamos de un comportamiento antisocial e impulsivo con visibles muestras de crueldad y ausencia de empatía. Estoy seguro que todos los lectores tienen cerca de sí a una persona que encaja perfectamente en esta definición. Y esto es algo más peligroso que una persona tóxica o con valores contrarios a los nuestros. Más tarde o más temprano se hace necesario poner límites a nuestro círculo social. Muchas veces no se trata de tener muchos amigos sino de tener amigos de calidad. La felicidad en gran medida son las personas con las que compartimos nuestra vida. Por eso hay que saber poner límites a quienes cuenten en su interior con La Triada Oscura. Recordaré una frase que incide en nuestra responsabilidad de poner límites. La frase de es Albert Einstein: “El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad”. De una forma u otra somos nosotros los que tenemos que asumir ese compromiso e implicación con el momento histórico en el que nos encontramos.

Sumario: El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad. Albert Einstein

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Colecciona miradas, entre otras cosas. Prefiero las miradas zurdas antes que las diestras. Estudié relaciones laborales, soy graduado en Filosofía y máster en filosofía teórica y práctica de la Uned, actualmente soy doctorando en filosofiía en la UAL y profesor en la Uned en el posgrado de detective privado y en el grado de filosofía, y redactor de contenidos de la Ref (red española de filosofia) y columnista de prensa escrita en el Diario de Almería, Diario 16, La nota Lanita, etc. También ha colaborado con revistas como Filosofía hoy, Quimera, Clarín, Calicanto, La esfera cultural, Madrid en Marco; y con medios como Televisión de Baleares (guionista), Cadena Indal Tv (Colaborador), y etc. y he publicado diversos libros.