¿Qué es el cine sino una ventana hacia la vida de perfectos desconocidos? En este caso se premia a aquellos desconocidos que, sin conocerlos de nada, vienen a cambiar la sociedad, o por lo menos a que no se salga de la sala de la misma manera que se ha entrado.
En todo cuento de niños hay un malvado que ve el mundo como un lugar desdeñable y quiere acabar con él. Sin embargo, ¿qué ocurre al darnos cuenta de que muchas veces somos nosotros los que pensamos de manera tan negativa de nuestra propia sociedad? ¿Cuántas veces nos encontramos hablando de esta forma sobre el mundo que nos rodea? Quizás seamos los villanos de la historia sin saberlo. Por ello, para recordar que vivimos también en un lugar donde las cosas buenas ocurren, los Premios Cygnus se configuran como héroes de este cuento para salvarnos de nosotros mismos.

Desde la colaboración en 2019 entre la Universidad de Alcalá y la Asociación de Productores y Distribuidores de Cine Solidario y de Valores (ACIVAS), estos premios dan reconocimiento a aquellas producciones cinematográficas y televisivas que promueven valores positivos y solidarios en la sociedad: «cada vez se hace cine más implicado, más unido con la televisión y la industria del cine».
Su director, Javier Santamaría, deja clara la singularidad de estos premios al ser «en un contexto distinto, no el clásico encuentro del ganador, aquí todo el mundo sabe que ha ganado y creo que eso le da más magia porque mentaliza al premiado» Y qué mejor lugar para hacerlo como el Paraninfo de la Facultad de Alcalá, cuna de grandes intelectuales españoles. El director de los premios hace una breve pausa antes de explicar el sentido emblemático del lugar donde se entregan los galardones, quizás se estuviera dando cuenta de que había creado algo verdaderamente especial, y de lo que estaba orgulloso: «al estar donde estuvieron López, Quevedo, Góngora y estos grandes clásicos, pues lo hace más emocionante«. Es difícil no querer ser partícipe de ese ambiente mágico del que habla Javier, y eso es parte de lo que hace de estos premios algo imprescindible.
Es cierto que todo el mundo necesita de vez en cuando una lección de vida por parte de la gran pantalla. Salir de la sala con una especie de «resonancia emocional», donde lo que has visto no solo te impacta, sino que también se queda contigo para enseñarte y darte esperanzas de que todo es posible. Por ello, no es de extrañar que desde su primera edición en 2019 tuvieran una gran acogida por parte de la propia industria cinematográfica: «desde el primer año siempre nos han venido los actores y productores diciéndonos que no nos desanimáramos, que teníamos todo de nuestra parte para llegar a ser unos premios necesarios…»
Aunque al principio pueda parecer una meta utópica, desde los primeros premios, siete año atrás, se aprecia un aumento en cuanto a cine de valores se refiere: «sí que hemos notado el crecimiento de guiones basados en un contexto de ver a la persona que tienes al lado, en la empatía». Sin embargo, por más que la sociedad responda de manera positiva a los galardonados por los premios Cygnus, Javier Santamaría tiene expectativas de seguir expandiéndose dentro de la industria, aunque siempre de manera realista: «vamos aumentando según la sociedad también nos está pidiendo, queremos que cada año sea mejor sabiendo que tenemos los pies en el suelo y no queremos ir a donde no podemos.»
Uno de los ejemplos de esa expansión son los premios ecosostenibles, que se han incorporado al certamen desde la edición pasada. Esta iniciativa, de la que el director asegura estar muy orgulloso, surge a raíz del Master en Cine Sostenible impartido en la Universidad de Alcalá y del deseo de involucrar a los alumnos, y a la sociedad, en una lucha para la disminución de la huella de carbono, teniendo en cuenta también «que somos una industria muy contaminante».
La pasión y el orgullo con la que Javier Santamaría habla de los pilares de los premios Cygnus inundan a cualquiera de ganas de ayudarle con su propósito, quizás a eso se deba también parte del triunfo de estos premios. Ya decía Aristóteles en su Ética Nicomáquea que los actos buenos no son fines en sí mismos, sino que también incitan a los demás a hacerlos, algo que coincide con la visión del director sobre el cine; «es un lenguaje fantástico para transmitir mensajes que hagan la vida mejor para todos».
Con la próxima gala en el horizonte, el 15 de enero, los Premios Cygnus seguirán luchando contra los «villanos» de nuestra sociedad, buscando cada vez más dar visibilidad a aquellas producciones que pueden cambiar nuestra forma de ver el mundo y mejorar nuestra manera de vivir en él.










