El sábado pasado se clausuró la 32ª Semana de Cine de Medina del Campo (SECIME), uno de los festivales de cortometrajes más importantes que se celebran en la actualidad en el territorio español. El triunfador del certamen ha sido sin lugar a dudas Fernando Bonelli, que con su obra “La Tierra llamando a Ana”, se alzó tanto con el premio del Certamen Nacional de Cortometrajes como con el Premio de la Juventud, galardón que otorga el Jurado Joven del festival.

Este corto, protagonizado por Javier Pereira (ganador del Goya al Mejor Actor Revelación por el largometraje «Stockholm» de Rodrigo Sorogoyen) y Laia Manzanares (“El Reino”), trata de un tema de tanta actualidad como es la importancia de la comunicación en la pareja.

Pero Fernando Bonelli no es un recién llegado ni mucho menos. Ya que tras formarse en el imperio de Globomedia, funda en 2003 una empresa especializada en el asesoramiento legal centrada en el medio artístico, y, años más tarde, Consuelo Films y Mayfield Pictures. Más tarde ostentaría el cargo de gerente del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. En  2017 terminó su primer cortometraje, «[Still] love you», con el que gana importantes premios como . el Premio a Mejor Comedia Romántica en el Indie Short Fest de Los Ángeles (2019) o el Premio a Mejor Director en el Indian World Film Festival (2019).

“Creo que el cine debe ser capaz de centrarse, junto con las escenas épicas, en hechos pequeños y hacerlos grandes. Una emoción, una mirada, un silencio, un hecho cotidiano pueden ser el instante más bello de una película si logras retratarlo adecuadamente. Es más, en muchas ocasiones lograrlo puede hacer que el espectador se llegue a replantear y valorar una vez más esas pequeñas cosas” nos respondió Fernando al preguntarle que quería contar con esta historia.

Y es que la comunicación es la piedra angular de su obra; “Partimos de una discusión y lo que pedí al equipo es hacerla crecer, aportarle toda la belleza y sensibilidad posible. Junto a ello, según escribía este guion me di cuenta de que estábamos hablando de la importancia de la comunicación, con nosotros mismos, con terceros… Y podrá ser hablada o basarse sólo en miradas. ¿Qué puede haber más bello que mirar a tu padre o a tu pareja a los ojos y decírtelo todo? La comunicación es vital en nuestras vidas y, aun así, muchas veces la descuidamos. Este corto me ha enseñado algo evidente: la comunicación es probablemente el ingrediente más importante del amor.”

 Si grabar una cinta siempre es difícil, intentar rentabilizar un corto casi es tarea imposible… “¿Dificultades?, las habituales de todo proyecto (cinematográfico o no). Lo principal es el coste económico que conlleva. Rodar es muy caro y, en concreto, un cortometraje económicamente no es amortizable (imagino habrá excepciones). Quien ruede no puede hacerlo pensando en la rentabilidad, en el retorno de lo invertido. Se rueda por amor, al menos, así debería ser

Una parte fundamental del corto sin duda es su aspecto musical; “Desde el principio supe y quise que la música tuviese mucho peso, que fuese esa mejor amiga de ‘Ana’, que le hablaba y le acompañaba. La música debía estar viva, ser un tercer personaje. Componer ha sido un viaje excepcional. He tenido la suerte de, al igual que con ‘[Still] love you’ (mi primer trabajo) contar a mi lado con Juan Antonio Simarro. Así todo era fácil; tanto como sentarnos en su estudio y cantarle cada línea musical que sonaba en mi cabeza, instrumento a instrumento. Con toda esa información volcada en su equipo, tan sencillo (para él, para mí es magia) como afinar y situar cada nota en su lugar y momento exacto para que, con los ajustes que hemos ido viendo necesarios, todos los instrumentos, juntos, brillasen como lo hacen. De esta forma logramos llegar a rodaje con toda la Banda Sonora perfilada. De hecho, me fue muy útil para trabajar con los actores. Una vez montada la película, simplemente terminamos de ajustar cada composición, nos metimos al estudio y a grabar. Hoy me hace muy feliz pensar que está a disposición de cualquiera que quiera escucharla en las distintas plataformas digitales (Spotify, i-Tunes, YouTube, Amazon…).

 Fernando no puede disimular su orgullo sobre “La Tierra llamando a Ana”… “Lo que más deseo es que todo aquel que quiera pueda ver esta cinta. Me parece un trabajo bello, cargado de amor y que puede, quizás (ojalá) ser de utilidad, despertar inquietudes… Por supuesto, para ello, ‘La Tierra llamando a Ana’ avanzará en su recorrido por distintos festivales. Para ello contamos con uno de los mejores distribuidores del país (Ismael Martín, de Selected Films) así como con el respaldo de Versus Entertainment. Tras ello, quizás dentro de un año o más podremos exhibirlo en abierto”

 “Tengo varias ideas en la cabeza, pero las más definidas son largometrajes. Eso es otro nivel. Hace falta financiación y para eso necesito de un mayor apoyo. Llegará, seguro. Por ello debemos ser pacientes y seguir rodando, contando lo que necesitamos contar hasta que logremos demostrar que se puede confiar en nosotros para levantar el largo. De nuevo, tal cual ocurre en otras facetas de la vida. No es habitual arrancar tu carrera como Director General. Hay un proceso, un viaje, y creo que es precioso, así que vamos a disfrutarlo mucho. Desde hace algunas semanas tengo una idea para un nuevo corto, muy difusa aún, pero pinta bien. ¡Seguimos!”. Y es que parece claro que la creatividad de Fernando Bonelli todavía tiene mucho que ofrecer…

 

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