En los cien años que el apellido Disney nos ha acompañado, ha habido muchas exposiciones de piezas y su historia, pero ninguna recoge tantos y tan variados originales como Disney, The Exhibition, que puede verse en la Fundación Canal desde el 1 de octubre.
El propio Walt Disney nos da la bienvenida a esta experiencia con un show inmersivo que recuerda a los que tienen lugar en los distintos parques temáticos del mundo, con proyecciones que rodean al visitante y lo sumergen en un viaje por la historia del estudio de animación que cambió el mundo del cine.
Desde la primera serie animada (Las comedias de Alicia), hasta los estrenos más recientes de Marvel, el legado del hombre que soñó con todo un universo de la mano de un ratón se acerca al público a través de elementos tan especiales como el corpiño de Blancanieves, el caballo del tiovivo de Mary Poppins o los bocetos de Oswald, el conejo afortunado (el primer personaje animado de Disney y precursor de Mickey Mouse).
La historia de la compañía es, además, la historia de los avances tecnológicos en el campo de la animación o del cine en general con, por ejemplo, la invención del storyboard cuyo uso se ha expandido a toda la industria; o la cámara multiplano, con la que el propio Walt Disney creaba la sensación de profundidad en animación 2D. También puede verse uno de los ordenadores de Pixar de 1988, otra compañía revolucionaria, o los primeros animatrónicos empleados en los parques.

Conforme avanzamos por las salas de la exposición, acompañados siempre de Campanilla por las paredes y de guías al más puro estilo Cast Member (término empleado para denominar a los trabajadores de los parques Disney), los bocetos y dibujos colgados en las paredes se van transformando en modelos 3D de personajes tan queridos como Woody, Elsa o Hércules, para terminar en el vestuario original de personajes como Indiana Jones, Elisabeth Swan (Piratas del Caribe), los Vengadores, o el sable láser de Luke Skywalker.

Tampoco faltan elementos con los que jugar e interactuar, como el jeroglífico a descifrar de Indiana Jones o el ojo de buey a los momentos submarinos de películas como Merlín el encantador, Buscando a Nemo o Raya y el último dragón, así como preguntas de trivial para que el visitante pueda poner a prueba sus conocimientos sobre lo que está viendo.
Sin embargo, Disney, The Exhibition va mucho más allá de la animación, reconociendo todos los distintos elementos que hacen de Disney la compañía multidisciplinar que conocemos hoy, como, por ejemplo, la naturaleza o la música.
Las bandas sonoras de Disney son, quizá, de los elementos más reconocibles, apreciados y premiados de sus producciones y de los que más han traspasado las pantallas. Desde musicales como El Rey León, Newsies o Aladdín, a espectáculos en directo en televisión como ¡La Sirenita, en directo!, la música de Disney es un elemento fundamental, por ello, en la exposición no sólo podremos ver las partituras originales de Blancanieves o del tema principal de la atracción Piratas del Caribe (Yo ho!), sino que también podremos escuchar la banda sonora de Frozen en todos los idiomas a los que se ha traducido o pasar el rato repasando una playlist especialmente creada para la ocasión.

Canciones como Married Life de Up! nos acompañan hasta la sala de los parques, donde una taza original de la atracción Mad Hatter’s Tea Cups que se encuentra en cinco de los seis parques Disney que hay repartidos por el mundo, nos espera para poder hacernos una foto única. También podremos ver de cerca elementos tan emblemáticos como uno de los muñecos de Small World, o la pieza de mayor tamaño de la exposición, el vehículo de la atracción Mr. Toad’s Wild Ride. En la mesa central podremos explorar a fondo todos los parques, desde Disneyland en California, el proyecto más personal de Walt, hasta Shanghai Disney Resort, que abrió sus puertas en 2016. Pero, cualquiera que haya ido a Disney sabrá que el día no está completo sin los fuegos artificiales, cosa que Campanilla solucionará con un golpe de varita.

De la misma manera que nos saludaba al entrar, Walt, acompañado de Mickey en la que puede ser su estatua más famosa, nos despide al salir, pero nos tiene una sorpresa más preparada: en la última sala nos espera el corto Once Upon a Studio, estrenado con motivo del centenario y que reúne a todos los personajes animados. Además, este espacio cuenta con mesas de dibujo, lápices y colores para que mayores y pequeños puedan llevarse su propio original Disney a casa y con él, un poquito de polvo de hada.










