Clara Navarro es Rebeca en Operación Barrio Inglés, serie de RTVE que actualmente se emite los domingos por la noche en La 1 (disponible en RTVE Play) y que está protagonizada por Aria Bedmar, Peter Vives y Rubén Cortada. De su papel en la serie, de su formación en Los Ángeles (es graduada con Summa Cum Laude en el Máster de Acting For Film en la New York Film Academy), de su relación con el Gospel (pertenece al Coro Gospel de Madrid y al grupo profesional Soul Connection) y de mucho más, vamos a hablar con la actriz arriacense, que durante los últimos meses ha estado, y continúa estándolo, involucrada en diversos proyectos, tanto delante como detrás de las cámaras

¿Por qué recomendarías a los espectadores que vean Operación Barrio Inglés?

La base histórica en la que está enraizado el proyecto. El lugar geográfico y la importancia que tuvo a principio de los años 40: las Minas de Río Tinto. Un lugar inhóspito y peculiar. Investigando sobre esa época para preparar el personaje, te das cuenta de que la serie es un reflejo de las varias Españas que existían en aquel momento. Los obreros accedían a trabajar en las minas con unas condiciones horrorosas y sin embargo parecía ser una opción que podía dar más dinero que el campo. Toda esa presencia internacional que allí se daba, resultando ser un enclave decisivo en la Segunda Guerra Mundial. 

Aparte de esto, me parece que el equipo de guionistas ha hecho un trabajo espectacular para desarrollar las tramas de ficción que se dan en este momento histórico.

En Operación Barrio Inglés interpretas a Rebeca, una mujer española… ¿qué puedes contarnos de tu personaje?

Es un personaje muy interesante porque representa a una parte de España que, antes de la guerra, tenía una posición acomodada y ahora tiene que volver a reconstruirse tras la Guerra Civil Española. Es una mujer que viene del centro del país, junto con su familia, en busca de la oportunidad que supuestamente puede darles el trabajo en las Minas de RioTinto para recuperar esa vida anterior. Rebeca es una persona reprimida a nivel emocional y en parte también debido a las condiciones en las que tiene que vivir ahora. Es ambiciosa y envidiosa, pero también inteligente. Es una de las trabajadoras de la compañía minera, que entra a trabajar a la vez que Lucía, la protagonista de la serie.

¿Cómo lo has preparado?

Para prepararlo leí mucho sobre el momento histórico que atravesaba España a nivel genérico, y después sobre el momento que se estaba dando en Huelva. Para mí fue muy enriquecedor. Hay un documental de Televisión Española titulado España, el siglo XX en color que me ayudó muchísimo para saber cómo era el pensamiento de una mujer en aquellos años; el guion me permitió atisbar ciertas ambiciones y carencias de Rebeca, pero al no ser un personaje protagonista, necesitaba más información para poder encajar todas aquellas sensaciones de una mujer de aquella época.

Interpretar a personajes antagonistas tiene su atractivo, ¿no? 

Lo interesante de preparar personajes antagonistas, personajes que se mueven con objetivos que desde fuera son fácilmente catalogables de “malos”, es comenzar a entender de donde proviene o se origina esta maldad. Te vas dando cuenta que ese tipo de comportamientos proceden de carencias de las cosas más básicas, que, unidas a unas circunstancias concretas y a la personalidad del personaje, generan esas acciones. Como actriz tienes que encontrar esa empatía para que resulten naturales.

Operación Barrio Inglés es tu debut televisivo en España, ¿cómo llegas a la serie y que supone para ti?

Llego a través de Laura Arias, mi representante. El equipo de casting del proyecto está encabezado por Juana Martínez y Marichu Sanz, que hacen un trabajo espectacular de conformar un elenco que era un reto encontrar por su variedad y el aspecto internacional que presenta. Recuerdo que estaba en Los Ángeles, en la playa de Santa Mónica, cuando recibí la llamada de Laura y me dijo que era Rebeca. 

Interpretar un personaje, que, sin ser protagonista, tiene un recorrido durante la primera temporada, es un regalo y he aprendido muchísimo de observar al resto del elenco. Cada día que estaba en el set ha supuesto toneladas de aprendizaje. Además, estar en un set en el que la lengua en inglés estaba tan presente, viniendo de formarme en Los Ángeles, para mí hizo que participar en este proyecto, además de su envergadura, fuese muy importante.

 

¿Por qué es actriz Clara Navarro?

Porque me descubrí a mí misma a través de la actuación y encontré un sentido del servicio, de aportar algo a un propósito, que no sé si habría encontrado en otra profesión. También el sentido del disfrute, que tiene que estar.

Eres nacida en Guadalajara, y tu padre es de Yunquera de Henares, ¿cómo fueron tus inicios en la ciudad manchega?

Como actriz mis inicios no son en Guadalajara, sino en Madrid. A Guadalajara me une más la danza, aunque sí que participaba en las obras de teatro en la escuela, pues estuve durante varios años en el Estudio de Danza Esther Vindel. Unos años después descubrí un grupo de teatro en la Escuela de Arte Dramático Arte 4 en Madrid, en el que comencé a dar clases. Entre semana tenía dos clases de danza a la semana y los sábados por la mañana iba a Madrid a clase de teatro. Más tarde continué mi formación en la Universidad Rey Juan Carlos, la escuela TAI de Madrid y, finalmente, en Estados Unidos. 

¿Cómo ha sido tu formación en Estados Unidos? Pues, además de en Los Ángeles, te formaste también en Chicago. 

Sí. En Chicago estuve en 2016 de Erasmus Munde y entré a formar parte de la compañía de teatro Aguijón Theatre. Allí debuté con la obra Romeo y Julieta, dirigida por Sandor Menéndez. En 2017 regresé a Chicago para participar en el festival Theatre on the Lake festival volviendo a interpretar a Julieta. La obra se representaba en español, con supertítulos en una pantalla en inglés.

En Los Ángeles mi formación estuvo centrada en audiovisual, gracias a conseguir una beca Fulbright en la New York Film Academy de Los Ángeles. 

Además de la actuación, otra de tus pasiones es el canto, y más concretamente el Gospel, pues formas parte del Coro Gospel de Madrid y del grupo profesional Soul Connection. ¿cómo entras a formar parte del coro y qué significa el Gospel para ti?

Tras asistir a una misa Gospel en Nueva York, lo que experimenté no era capaz de explicarlo con palabras, no tenía nada que ver con la intelectualidad, ni con la lógica, era algo emocional. A mi regreso a España estuve buscando por Internet y encontré al Coro Gospel de Madrid. Justo a los tres días de descubrirlo había audiciones, me presenté a ellas y así fue como comencé a formar parte del coro. 

¿Qué significa el Gospel para mí? En concreto, el Coro Gospel de Madrid es una familia, que te permite estar inmerso en situación de comunidad que es muy bonita, una comunidad muy sana, reflexiva y generosa. Es una asociación sin ánimo de lucro, los beneficios que tiene el coro van destinados a diferentes proyectos. Personalmente el voluntariado era algo que quería hacer y desarrollarlo como artista a través del Gospel me parecía ideal. El Gospel en sí es algo que me sana y me conecta con la espiritualidad, sin ninguna etiqueta en mi caso.  

 

Aparte del Gospel, ¿qué música te gusta?

Escucho mucho, gracias a mi padre, música de la época de la Motown: el Soul, la música Disco… Podría decir The supremes, Stevie Wonder y Lionel Richie, que me encanta. También escucho música actual, el pop español y música que pueda bailar.

Para concluir, ¿qué proyectos tienes para el futuro?

Durante los últimos meses he estado involucrada en diferentes proyectos. A tontas y a locas es un cortometraje, que actualmente se encuentra en distribución y ya ha puesto los primeros laureles en su cartel, y en el que he formado parte del reparto y de la producción. Under the gun es otro cortometraje, este en post-producción, en el que he estado en el departamento de dirección con Benja Rosenvinge y Andrés Robleda. En la película Here she comes de Marta Pérez-Coca (en pre-producción en Estados Unidos) estaré como productora asociada y probablemente en el elenco.

En teatro hay posibilidad de recuperar una obra, AMORatados, que en su momento se representó en Madrid.