Si Galileo viviera en estos días, no le habría quedado más remedio que abjurar de su teoría, pero no en favor del teocentrismo sino reconociendo que en el siglo XXI, el mundo en general y la sociedad en particular giran en torno a las redes sociales. Habrá quien piense que soy una exagerada… ¿sí? En ese caso recuerda, si puedes, la última vez que buscaste trabajo, fuiste a un restaurante, escogiste un hotel, compraste un coche y así hasta mil cosas en la que no utilizases internet. Veneradas por unos y demonizadas por otros, no dejan de ser más que un instrumento de fácil acceso, gran repercusión y magnífico resultado.

En esta ocasión vamos a elegir un libro. Valoro si leer la publicidad de la editorial o dejarme llevar por las opiniones de ciertas personas cuya credibilidad está de sobra demostrada. No hay duda, busco a una de las mejores influencer literaria y entonces, en el jardín de la literatura la encuentro a ella.  Una flor que adora el color rosa y viste en las redes de amarillo, tan amable y paciente como una primavera cálida esperando florecer. Una mujer entregada a las letras y rodeada de libros con un acento asturiano que invita a escucharla.

Flor González Álvarez,  declara tanto amor por su tierra como por el escritor Palacio Valdés, autor entre otras novelas de La aldea perdida,  título que ella toma prestado para un club de lectura. Podría decir que es generosa, pero como ya se dijo antes “por sus actos les conoceréis”, por eso Flor predica con el ejemplo y regala a diario opiniones, comentarios, recomendaciones, entrevistas y todo aquello que nos pueda ayudar a elegir nuestra próxima lectura empleando un sólido criterio acertado y aceptado por muchos. Aunque declara cierta tendencia por la novela histórica, más concreto la referida a la España de principios del XX, lee todo lo que cae en sus manos. Si le gusta, imprime igual ímpetu en divulgarlo, tanto si es un autor de primera línea como si se trata de una ópera prima.

 De este modo nace:

  • @flower_s_read en Instagram
  • Flowersread Lecturas en Facebook
  • Mis mejores lecturas en YouTube
  • Club de Lectura La aldea perdida. Una tarea que comparte con otra grande en el mundo literario de las redes como ella y cuyo nombre tampoco debemos olvidar: Marga González Benavides (@benavidesmarga).

Ante mí se plantea el reto de cómo entrevistarla. Quizá lo mejor sea pedir ayuda a otros escritores.

 

Dice san Agustín: Cuando rezamos hablamos con Dios, pero cuando leemos un libro es dios quien habla con nosotros. Flor, a propósito de una llamada vocacional,  ¿has sentido la necesidad de dedicar tu vida a la literatura o más bien, son los libros quienes al escuchar tu llamada acudieron prestos para darse a conocer?

Podría decir que ambas  cosas han sucedido. Por diversas cuestiones dejé aparcado el Grado en Lengua y Literatura en espera de un momento más adecuado, aunque mi amor a hacia la literatura continuó intacto. Siempre me ha gustado muchísimo leer, pero en estos últimos años los libros han entrado en mi vida como un ciclón. Sucedió a partir de una temporada en la que tuve que residir en Madrid. Allí se convirtieron en los fieles compañeros capaces de transformar la soledad en momentos maravillosos.

 

Según Jorge Luis Borges: “Uno no es lo que es por lo que ha escrito, sino por lo que ha leído”. Todos leemos libros, pero nosotros además leemos tus reseñas. ¿Eres consciente de la influencia que ejerces sobre los lectores?

Sí, soy consciente de que mis comentarios van a condicionar la elección de próximas lecturas en muchas personas. Algunos dicen:“si le gustó a Flor, seguro que me gusta a mí”. Por eso a la hora de reseñar un libro, hacer una entrevista a un autor, recomendar uno u otro, utilizo la siguiente premisa: “si te gusta el género…, entonces lee este libro”. Que no me guste a mí no significa nada, puede que a otro le guste.

Mis seguidores ya saben que  reseñas largas y cargadas de sentimiento resultan de mis libros favoritos. En el caso de comentarios cortos y escasa dosis de sensaciones, pertenecen a aquellos que, aunque no me gustaran tanto por diversas cuestiones, no tienen porqué ser de calidad inferior, simplemente se trata de gustos diferentes.

 

Dice Groucho Marx: “Encuentro la tv muy educativa, cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro”. ¿Qué haces cuando un libro no te gusta?

Suelo terminarlos todos y aunque haya hecho alguna excepción, puedo decir que todos los libros que tengo en casa o están leídos o por leer. En cuanto a la televisión, hace tiempo que me desconecté de ella. Siento que no me aporta nada e incluso a veces me altera su contenido. Estas son razones suficientes para tener clara la elección.

 

Según Oscar Wilde: “No existen libros morales ni libros inmorales. Solo existen libros bien escritos o mal escritos. Eso es todo.” ¿Cuál es el criterio que sigues para recomendar un libro o desechar otro?

Tiene razón Wilde. Es un acierto conseguir remover sentimientos en el lector. En una ocasión hice una entrevista al escritor de un libro que me había gustado sobremanera y lloré al formular una de las preguntas. Cuando lees una historia no hay música de fondo, ni imágenes o algo parecido como sucede al ver una película, por ello el autor que consigue esas sensaciones, creo que ha escrito una novela diez. El criterio que sigo se ampara en mi gusto basándome tanto en lo anterior como en descubrir una lectura que alberga todo el sentimiento que el autor pudo imprimir.

A la hora de escoger nueva lectura yo también escucho a los demás, por ello me baso  en recomendaciones de amigos o reseñas de las redes

Kafka escribe en la Metamorfosis: “Pero así como el amor te corona, también te crucificará, lo mismo que te ayuda a crecer, también te poda”. ¿En alguna ocasión el tiempo dedicado a los libros y a tus seguidores te produce esta sensación?

Dedico mis ratos libres a esta afición, que no obligación, porque me hace feliz. En mi vida todo lo relacionado con la literatura no quita espacio a mi familia o a otras actividades, al contrario disfruto con lo que hago. Siento un crecimiento constante en diversos aspectos como pueden ser un enriquecimiento cultural, amigos que surgen entre  las letras bien sea lectores o escritores, y me ha convertido en una persona, dentro de mi timidez, mucho más extrovertida. A veces me asombro de lo fácil que me resulta ponerme delante de una cámara para charlar en directo  o para las recomendaciones.

 

Woody Allen dijo en una ocasión: “Hice un curso de lectura rápida y fui capaz de leerme Guerra y Paz en veinte minutos. Decía algo de Rusia…”. Imagina la siguiente situación: Te has comprometido a una entrevista y te gusta el libro pero no el autor, o viceversa, te cae bien el autor, pero no te gusta el libro.

No me ha sucedido nunca porque primero leo el libro y me aseguro. Si se trata de una lectura que no me gusta, sin duda lo leería hasta el final y extraería las preguntas a realizar de manera objetiva. Que no me guste a mí no significa que el libro no tenga calidad o poco nivel, simplemente no entra dentro de mis preferencias. Puede ser una lectura muy buena y así lo hago saber.

 

En la novela Frankenstein aparece la siguiente cita; “¡Qué extraña cosa el conocimiento! Una vez que ha penetrado en la mente, se aferra a ella como la hiedra a la roca”. En tu caso Flor ¿se han apoderado las letras de ti hasta el punto de intentar desafiar al papel en blanco?”

Me gustaría que así fuera, pero reconozco no tener madera de escritora y creo que es debido a que tengo poca imaginación.    Por otro lado, tampoco siento esa necesidad. Quiero y además me gusta, dedicar mi tiempo a la lectura. Buscamos sentirnos felices y yo encuentro esa dicha entre los libros, aunque prefiero leer las letras que otros escriben.

 

Muchísimas gracias Flor!! Antes de despedirnos me gustaría dedicarte una de mis citas preferidas que, además coincide con uno de tus autores favoritos. 

Dice Ruiz Zafón en La sombra del viento: “Yo creo que nada sucede por casualidad. ¿Sabes qué? En el fondo las cosas tienen su plan secreto, aunque nosotros no lo entendamos.

Me parece que las letras, en su infinita sabiduría elaboraron un plan secreto que podríamos enclavar dentro de los “efectos colaterales de una lectura” y que no es otro, sino el de colocar personas como tú entre sus páginas. Por favor, continúa leyendo y llenando las redes de cultura y buenos momentos.

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