Coincidió con los protagonistas de su ópera prima, Eduard Fernández y Greta Fernández, en sus primeros cortometrajes. ‘Sara a la fuga’ su estreno en el cine en corto, estuvo seleccionado en diversos festivales de ámbito internacional y obtuvo la biznaga a mejor cortometraje y a mejor dirección en el Festival de Málaga. Para quienes todavía no hayan atado cabos, estoy hablando de Belén Funes, la última ganadora del Premio Goya a mejor dirección novel y una de las directoras más prometedoras de nuestro cine actual.
‘La hija de un ladrón’, su primer largometraje, se alzó con los máximos galardones cinematográficos a nivel nacional, entre los que se encuentran el Premio Gaudí a la mejor película en lengua no catalana, el Gaudí a mejor directora y el Premio Goya a mejor dirección novel. Además por supuesto, de las correspondientes nominaciones para su equipo tanto técnico como artístico, y la Concha de Plata obtenida por su protagonista Greta Fernández.
Hoy, me siento a conversar con Belén Funes sobre su ópera prima y hacemos un repaso juntas por sus inicios en el mundo del cortometraje.

 

Ahora mismo nos encontramos en una situación complicada para todos los sectores y todas las personas, por eso lo primero por supuesto que me gustaría hacer, es preguntarte, ¿Cómo te encuentras?

Yo estoy intentando estar tranquila y no dejando que se muera el tiempo sin aprovecharlo. Leer sobre todo y esperando para poder salir de casa.

 

Dentro de que todos los sectores y todo el mundo va a sufrir una crisis muy fuerte, la cultura habéis sido una de las áreas más afectadas porque se han parado rodajes, se han suspendido obras de teatro… Pero sin embargo, sois los que no paráis de crear iniciativas, todo el mundo está viendo películas y series en estos momentos… ¿Cómo crees que esta crisis afectará al mundo de la cultura?

Pues la verdad que no lo sé muy bien. De entrada creo que vamos a tener que salir para valorar el daño económico que ha hecho este virus no solo en el sector de la cultura, sino generalizado a nivel mundial. Creo que está todavía por descubrir realmente el lado más oscuro de esta crisis.

Entonces, en el sector de la cultura no sé, supongo que tendremos que reformular los calendarios, se tendrán que ajustar el número de personas en los equipos de los rodajes que puedan coincidir en un espacio a la vez… Creo que hay mucha gente que por desgracia se va a quedar sin rodar.

Y creo que vamos a tener que reformular cuál era la forma de hacer las cosas e intentar hacerlas un poco distintas si eso se puede. Pero todavía no lo tengo muy claro.

«Creo que vamos a tener que reformular cuál era la forma de hacer las cosas e intentar hacerlas un poco distintas si eso se puede»

Tu ópera prima, ‘La hija de un ladrón’ ha obtenido el Premio Gaudí a la mejor película en lengua no catalana, el Gaudí a mejor directora y el Premio Goya a mejor dirección novel. Muchas Felicidades. ¿Cómo ha sido todo este recorrido?

Yo creo que ha sido un recorrido que nunca en mi vida me lo había podido imaginar mejor de lo que ha sido. Todo han sido sorpresas y regalos que han ido llegando.

Mi película como todas las películas, la pudimos hacer porque hubo mucha gente que hizo un esfuerzo colectivo. No la hice yo sola ni me planté allí y la rodé. Detrás de mi hay un montón de gente, y por eso siento que la película la hemos podido hacer, y ha llegado hasta donde queríamos porque toda esa gente me ha ayudado a hacerlo.

Es un reconocimiento, sobre todo en películas tan pequeñas como la mía, para todo el equipo, para todo el mundo que la hace posible. Por eso estoy contenta de que ellos también se hayan sentido orgullosos de haber hecho la peli.

Y luego también de que haya tenido esa visibilidad que tampoco es fácil de conseguir con películas que tienen tan poco dinero. Estoy muy contenta, no me lo podía imaginar nunca.

 

Ya habías trabajado con Eduard Fernández en tu cortometraje ‘Sara a la fuga’ y con Greta en el siguiente, ‘La inútil’, ¿Fueron decisivos estos trabajos para que fueran los protagonistas de tu ópera prima?

En el caso de Eduard fue menos decisivo porque él tiene un recorrido más amplio que Greta y es un actor con el que quería trabajar desde hace mucho independientemente de que hubiéramos hecho el primer corto juntos o no. Hubiera acabado llamándole igual para hacer ‘La hija de un ladrón’.

Y a Greta la conocí porque Eduard me pidió que le hiciera un casting para ‘La inútil’, pero el que le hice era para un personaje de 35 años, y yo le decía a Eduard que no la iba a coger porque no tenía la edad, pero el decía que daba igual, que así nos conocíamos aunque no la cogiese para el proyecto. Y me gustó tanto lo que hizo en el casting que le cambié la edad al personaje para que lo hiciera Greta. Entonces, en el caso de ella, sí creo que fue decisivo que trabajásemos juntas en el corto.

 

¿Escribiste la película ‘La hija de un ladrón’ pensando en ellos ya como personajes?

No, es que yo creo que lo de escribir con un actor en la cabeza es muy raro. Tú escribes como personaje, el que tienes tú en tu cabeza, pero para mi no tienen mucha cara. Luego evidentemente se la vas poniendo.

Y yo pensé en Greta porque me gustaba mucho ella como actriz, pero cuando ya tenía la primera versión del guión.

«Eduard Fernández es un actor que te aporta mucha sabiduría y también te deja ser libre como directora»

¿Qué es lo que te ha aportado Eduard Fernández a tu trabajo como directora?

Para mi es uno de los mejores actores que hay en España. Es un tío con un talento incalculable y entonces como directora solo te aporta cosas buenas, porque claro, si trabajas con actores buenos, siempre puedes seguir afinando la actuación y el trabajo de la dirección de actores.

Yo creo que lo que me ha aportado es toda la experiencia que tiene y luego, que me ha dejado ser muy libre, es decir, él por ser un actor con mucha experiencia, no decía cosas, me ha dejado decirlo todo y me ha dejado hacer mi película exactamente como la tenía que hacer. Es un actor que te aporta mucha sabiduría y también te deja ser libre como directora.

 

¿Había margen a la improvisación en esta película?

No no, no hay nada improvisado. Todo estaba escrito.

 

Y ahora, hablando de la protagonista, ¿Cómo ha sido el proceso de creación del personaje de Greta, el que yo creo que dice más por los silencios y las miradas, que por los diálogos?

Ha sido un proceso muy largo y muy cansado porque Greta tiene una búsqueda del personaje más allá de lo que dice. Es una búsqueda sensorial acerca de la presencia que tiene el personaje delante de la cámara, y que es aquello que nos enseña cuando está callado, lo que nos enseña cuando come, cuando habla, cuando trabaja… Yo creo que se trata de construir un personaje más allá del diálogo y hacerlo desde la vivencia, y eso lleva un tiempo.

A nosotras nos llevó cinco meses casi seis de ensayos, en donde nos juntábamos para hablar del personaje y para que ella se pudiera hacer una idea y pudiera trabajarla y contárnosla, sin necesidad de verbalizar delante de cámara. Entonces, ese punto tiene cierta sofisticación, no es fácil, pero se puede hacer con muchos meses de ensayos.

¿Cómo ha sido el proceso de creación de la película, desde que elaboraste el guión hasta su estreno en el Festival de San Sebastián?

Ese proceso lo empecé con el guionista escribiendo una película en nuestra casa cinco años antes de rodarla. Son procesos ultra dilatados en el tiempo pero que también creo que de alguna forma es bueno que las películas se tomen su tiempo de maduración, y los cineastas y los guionistas puedan entender en su cabeza qué es lo que están escribiendo para ser muy precisos.

Pero sí, son procesos muy largos porque las películas mutan, cambian y se convierten poco a poco en lo que finalmente son, pero desde el inicio no es la película que acabarás rodando. Hay un proceso de cambio todo el rato.

 

En esos cinco años de proceso, ¿Cuál es el mayor obstáculo al que te has encontrado a la hora de sacar la película adelante?

Sobrevivir tú como persona. O sea, encontrar una fuente de ingresos. Yo en mi caso tuve mucha suerte y encontré un productor que me pagó para que yo escribiera. Pero todo lo previo… Porque las ganas de escribir y las ganas de contar una historia siempre están, entonces el problema será más o menos problemático pero ya sabes lo que quieres hacer. El problema es encontrar la forma para hacer lo que quieres hacer, y eso pasa por tener una forma de ingresar y poder dedicarte a escribir. Ya te digo, yo en mi caso, tuve la suerte porque finalmente encontré a un productor que me dijo: “Vale, te voy a pagar por escribir, y te voy a pagar por desarrollar”. Pero esto no sucede siempre.

«El problema es encontrar la forma para hacer lo que quieres hacer, y eso pasa por tener una forma de ingresar y poder dedicarte a escribir»

Echando la vista atrás a tus otros trabajos y de los que ya hemos hablado antes, podrías decirme que te han aportado a nivel personal y laboral: 

  • ‘La inútil’:  A nivel personal era un corto muy complicado porque queríamos contar algo que era etéreo, que se fugaba, que se te escapaba entre los dedos. Es una sensación que tiene una cuando todo va mal y no hay luz al final del túnel. Yo tenía clarísimo que quería hacer un corto sobre esto, porque era algo muy íntimo mío y quería hacerlo. Y me decidí sabiendo que tenía entre manos un material que era muy inestable, pero conseguí hacerlo y que esa sensación estuviese dentro de la película. Entonces, a nivel personal mio fue un logro.  Y luego, fue un corto que funcionó muy bien en los festivales, y fue muy premiado. A diferencia de ‘Sara a la fuga’ jamás se llegó a estrenar internacionalmente. Era curioso porque era un corto muy extraño pero que nivel nacional funcionó muy bien. A mi me permitió enfrentarme a una historia que yo pensaba que era complicada de explicar y tener cierto éxito ahí. Fue importante para mi porque también me di cuenta que se puede hacer todo si uno sabe como acercarse a las historias.
  •  ‘Sara a la fuga’: Era la primera vez que yo dirigía, le tengo mucho cariño y no me voy a olvidar nunca de este corto porque es la primera vez que me lancé a dirigir y dije: “Ahora soy directora!”.

 

Creo que empezaste trabajando como script, una de las labores que yo creo que son de las más complicadas y estresantes, ¿qué te aportó a nivel laboral y personal este área?

Sí pero yo soy muy mala script eh! yo trabajaba con mis amigos, me llevaban como para asesorarles, pero yo soy fatal, no soy de esas buenas que se dan cuentan de donde está el vaso… (ríe).

Creo que rodar proyectos más allá de tus propios proyectos siempre es bueno porque cuando diriges es muy personal, tú eres la última responsable de que esto funcione, y eso es un estado que genera muy estrés. Por eso, a veces, es guay no estar en el punto de mira y hacer otras cosas en un rodaje.

A mi me gusta, rodar, me gusta la profesión, me gustan los equipos y tengo muy buenos amigos que he hecho trabajando de esto y yo soy feliz trabajando allí. Por eso lo hacía también, porque me gusta. Y creo que rodar proyectos que no son los tuyos, te ofrece la posibilidad de mirar los procesos de los demás desde un punto de vista más alejado, poder analizarlos y poder sacar conclusiones acerca de lo qué te gusta del proceso de un cineasta, o qué es lo que tú nunca harías para un proyecto tuyo.

 

Hablábamos al principio y ahora otra vez lo hemos comentado, de lo importante que es un equipo para poder sacar adelante una película. Yo creo que desde fuera no se le da la misma visibilidad a todas las áreas o se valora por igual a todas ellas. Tú como directora y guionista, ¿crees que eso es así? ¿hay alguna área que tiene menos reconocimiento y sin embargo tu destacarías más?

Yo creo que desde fuera las estrellas son siempre son los actores y segundo los directores y ya está. Parece que las películas se hacen entre un par de estrellas de cine y un director bueno, pero eso es completamente falso.

Creo que lo que sucede en el cine es que, lo que sí que existe es el  prestigio intraprofesional, esa figura muy bien conocida que tiene mucho prestigio y mucho nombre, y que han hecho películas y proyectos increíbles que conocemos únicamente la gente que nos dedicamos al medio. Pero hay mucha gente trabajando.

Creo que hay dos profesiones dentro del cine que me parecen vitales para los directores. Una es la dirección fotografía y otra es el montaje. El montaje es la última reescritura que haces de tu guión, porque con el montaje se reescriben las historias. Y la fotografía es la persona con la que llegas a plasmar todo aquello que tu tenías en tu cabeza cuando quieres plasmarlo en unas imágenes. Entonces son dos herramientas muy importantes para un director y sin las cuales seguramente no podríamos hacer pelis.

«Parece que las películas se hacen entre un par de estrellas de cine y un director bueno, pero eso es completamente falso»

¿Puedes contarnos algo sobre tus próximos trabajos?

Pues estoy escribiendo una peli pero va para largo y me lo voy a tomar con calma. Ahora justamente hemos aprovechando la cuarentena para escribir, para pensar en ella y para empezar a conocerla un poco más. Ya os iré contando.

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Cursó los estudios de Guión de Cine y Tv, Operadora de cámara, y Montaje de Cine y Tv. Su gran pasión es la cultura, a la que lleva ligada más de una década gracias a su propio medio cultural ‘En el Patio de Butacas’ que ella misma gestiona y dirige. Además, ha colaborado con otros medios escritos como GeekPro y Vertele realizando críticas cinematográficas y sobre ficciones televisivas. Ha ejercido como locutora de radio en el programa ‘La vida es Bella’ con una sección dedicada al cine español, y se ha encargado de las labores de posproducción y prensa durante diversas ediciones en el Festival de cortometrajes ‘Villamayor de Cine!’.

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