Crónica de la XXII Semana de Novela Histórica de Cartagena

Cuenta la leyenda que Minerva, diosa romana de la Sabiduría y Baco, dios del vino, solían pasar horas escuchando a la musa Clío contar historias. Dicen que se les ocurrió buscar un lugar en la Tierra donde escritores y lectores pudieran hacer como ellos. Para tal empresa pidió consejo a Júpiter, su padre y rey de los dioses, quien aconsejado por su hermano Neptuno, dios del mar, le indicó hacia dónde dirigirse. Así fue como pusieron los ojos en la bella Carthago.

Cientos de romanos hicieron sonar las trompetas y a la llamada acudieron prestos varios cartageneros amantes de la novela histórica dispuestos a dedicar cuerpo, alma y energía en semejante empeño. A la cabeza Obdulio López y junto a él valiosas joyas  que proporcionan a la XXII Semana de la Novela Histórica el prestigio alcanzado y la excelente organización del evento. Ellos son; Manuel Cañavate, Laura Conesa, Pilar Martín, Marisa Gálvez, Jesús Rivero y Elena Ruiz Valderas, directora del Museo del Teatro Romano.

Ocurrió que las trompetas sonaron tan fuerte, llegando a oídos de otros muchos dispuestos no solo a aportar un granito de arena, sino a depositar infinitos puñados para lograr que la convocatoria obtuviera el éxito que merecía. De este modo Novela Histórica el Grupo y su canal de Youtube creyeron buena idea hacer llegar las palabras vertidas en el foro a todo aquel que no pudiera asistir.

Ramón Villa, Mireilla Gimenez Higón yr Begoña Valero unieron esfuerzos y así, personas como Aurora Rodríguez emoncionada desde Madrid, Andreu en Cataluña cenaba con la vista puesta en el móvil, María Romero sonreía desde Lanzarote, Mercedes JC en Arévalo elaborando artesanas miniaturas o Arantxa Galiano en Móstoles acariciando sus galgos, añadían más calor humano al que Conchi Afonso, Miguel Castro, Lucía Muñoz o Jota, entre muchísimos más, me entregaban, animándome a continuar presentando mi novela.

Entre el 4 y 9 de octubre desde el Salón de Actos del Museo, Minerva aplaudía enérgica  la poesia, música y novela, hasta conseguir que el Olimpo de los Dioses Romanos sonriera satisfecho al comprobar el resultado. Quince novelas de autores como   Fernando J. Muñez, Luis Zueco, Mireia Giménez, Mario Villen, María Oruña, Antonio Balsalobre, Francisco López , Patricia Martínez, Luis Mollá , edro A. Morales,  Laura Más , Jesús Maeso, pasaban por el escenario.

Los que ya leeis mis historias sabeis que mi forma de escribir es compartir sensaciones, por eso he dejado para el final la clausura de la Semana y espero me permitan el atrevimiento de revelar  lo que Cartagena y su gente me dieron. Hospitalidad, alegría, risas compartidas, paseos por sus calles, gastronomía, aposento y sobre todas las cosas cariño infinito. Compartí uno de los días mas bonitos de mi vida con los organizadores, con lectores ya amigos y tuve el placer de conocer un escritor tan cercano, sencillo y a la vez tan culto como Gonzalo Giner con quien tuve el honor de compartir mesa junto a la escritora Sandra Aza.

Llevé Entre Vinos Hablaos a Cartagena y allí pude ver como el dios Baco me guiñaba un ojo.

¿No creéis que un lugar, un nombre o un instante de nuestras vidas  puede adquirir un tinte especial bañado para siempre con una pátina de oro, cuando los que te rodean te hacen tocar el Olimpo de los Dioses? Continuaré confiando en mi querido Baco.

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