Hace 43 años…

En enero de 1978, el London Evening News informó a sus lectores de un hecho impactante: las lesbianas británicas estaban siendo madres sin que existiera padre conocido y, oh my god!, sin el concurso sexual del varón.

El responsable era el doctor David Sopher, ginecólogo londinense que, merced a semen de donante, estaba haciendo que naciesen niños en el contexto de relaciones homosexuales. En concreto, el diario explicaba que, junto a la asociación Safo, había sido responsable del nacimiento de 10 bebés de parejas lesbianas en Gran Bretaña y en el extranjero. (Sí, hace 40 años las personas ya viajaban a otros países para tener hijos).

Se trataba de todo un desafío a la familia convencional y a la presunción, bastante generalizada, de que lesbianismo y maternidad eran cuestiones mutuamente excluyentes.

La noticia ocasionó un tremendo escándalo, debidamente analizado en el Parlamento, los medios de comunicación y los corrillos de calles, casas y pubs de la época. El  Dr. Sopher fue apodado Dr. Strange Love y se organizó la campaña Ban these babies (Prohibid estos bebés) para evitar que las mujeres lesbianas tuvieran hijos.

Por si fuese poco, mientras estas cuestiones animaban las veladas de las buenas familias inglesas, otra crisis se estaba gestando -nunca mejor dicho- en Manchester.

En 1977, el fisiólogo Robert G. Edwards, el ginecólogo Patrick Steptoe y la embrióloga Jean Purdy, lograban desarrollar un embrión humano en el laboratorio que, antes de acabar el año, fue implantado en el útero de Mrs. Brown. Su hija, Louise Joy Brown, nacía en el Royal Oldham Hospital de Manchester (UK) el 25 de julio de 1978.

Se habló del nacimiento del primer «bebé probeta» y se especuló sobre las maldades y bondades del método. Al final, el calificativo peyorativo dejó de usarse mientras la Fertilización in Vitro -FIV- ampliaba y consolidaba la medicina reproductiva moderna.

Pronto, mientras aumentaban los niños nacidos a través de la donación de esperma, apareció la donación de óvulos, la congelación de embriones y ​​los primeros casos de subrogación. La sociedad, cuasi victoriana, de 1978 daba en pocos años un salto de gigante y, tras el Informe Warnock, Reino Unido regulaba la gestación por sustitución (GS) en 1985.

Hay quien habla de estos hechos como revolución reproductiva. En realidad era más. Era una completa revolución social y de la familia, impulsada por los avances científicos, que no tenía, ni tiene, marcha atrás.

Lo que la medicina hacía a finales de los 70 no era sólo abrir una puerta para que muchas personas lograran el sueño de tener un hijo. Lo que hacía era cambiar patrones que nadie había cuestionado en siglos y, a pesar de la oposición a los nuevos modelos familiares, estos han prosperado y se han extendido por todo el mundo. Si bien con suerte desigual en función de la moral de la clase política y de la religión imperante en cada territorio.

A la hora de fundar una familia, el acceso a la medicina reproductiva varía desde la prohibición de todas las técnicas hasta su más completa implementación.

Si nos centramos solo en Europa, encontramos posturas diversas.

  • En Reino Unido, desde la simple inseminación, con semen propio o de donante, hasta la GS, todas las técnicas reproductivas están autorizadas. La filiación a favor de madres y padres de intención se reconoce, según la técnica, de forma directa o a través de sentencia judicial (parental order). Además no hay grupos organizados persiguiendo a familias según hayan usado o no alguno de los métodos reproductivos.
  • Por su parte, Francia ha aprobado recientemente su nueva ley de bioética y, ¡al fin!, abre la medicina reproductiva a mujeres solas o parejas lesbianas, si bien las excluye de la posibilidad de utilizar el Método ROPA (Recepción Óvulos PAreja), en el que una de ellas aporta el óvulo y la otra lleva adelante el embarazo, reconociéndose la maternidad de ambas. Así mismo excluye la GS. En cuanto a los menores nacidos tras donación de semen u óvulos, y su derecho a conocer sus orígenes, se discrimina la información según pertenezcan a una familia heteroparental u homoparental. Existen grupos ultras, como La Manif Pour Tous, presionando para revertir la ley y evitar que nazcan «niños sin padre» o que se avance en la legislación sobre GS.
  • España hace tiempo que aprobó el recurso a la donación de semen para mujeres solas y parejas de mujeres, pero, en este caso, sólo si están legalmente casadas, requisito que no se exige a parejas heterosexuales. El método ROPA es accesible, pero no en sanidad pública. Además, se rechaza la regulación de la gestación subrogada e incluso hay grupos de presión que pretenden retirar la patria potestad y que los menores sean dados en adopción a familias consideradas «mejores» por la clase dirigente. (Algo que ya se ha practicado en países como Argentina o, no hace tanto, en la propia España).

En 1978 no solo se avanzaba en el tratamiento de la infertilidad. Se estaban sentando las bases de una nueva sociedad y, como todo lo nuevo, produjo vértigo.

Saber que el mundo no volverá a ser igual causa pánico a muchas personas. Pero el mundo no se detiene por ellas. La sociedad que hace 40 años rasgaba sus vestiduras por el escándalo del Dr. Strange Love, es hoy la más avanzada, mientras otras se enredan en un neopuritanismo trasnochado, aún sabiendo que no se pueden poner puertas al campo.

Con la donación de capacidades reproductivas y con el principio de la vida en el laboratorio, la biología ha quedado superada por la intención. Son nuevas formas familiares, que divergen de la familia tradicional de variadas maneras y, con frecuencia, lo hacen separando aspectos que siempre habían caminado juntos.

Relaciones sexuales, identidad de género, sexo, orientación sexual o parentesco biológico, hoy, carecen de la importancia que se les otorgaba. Lo importante son las relaciones afectivas, el amor dentro de la familia. Y, por supuesto, el apoyo de la comunidad en general y de las leyes de la sociedad en la que se vive para que adultos y, sobre todo, menores no sean estigmatizados por el simple hecho de existir.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here