Sucedió el pasado 17 de marzo en el programa En Boca de Todos, de Cuatro, emisora de televisión perteneciente al grupo Mediasetespaña.

Intervine defendiendo que en la escuela se debería celebrar el Día Internacional de la Familia -15 de mayo- como estableció la ONU en 1994, en vez del Día del Padre o del Día de la Madre. Familia es una palabra que arropa a todos los escolares, mientras que padre o madre no, pues muchos, hoy, no tienen en su vida una figura materna o paterna.

Después intervino el sacerdote salesiano Sergio Codera quien, desde una óptica religiosa, defendió la celebración del día del padre, como hace la ‘gente de bien’ (sic).

Pero la sorpresa, amarga, vino después, cuando el conductor del programa, Diego Losada, preguntó su opinión a doña Paloma Cervilla, periodista de The objective, analista política y tertuliana rancia. (@PalomaCervilla).

Cervilla comentó, y cito textual: «Yo lo tengo clarísimo y sin ningún complejo. La familia es: padre, madre e hijos. Y además sin ningún complejo. Sin ningún miedo a que me digan nada raro. Lo tengo clarísimo. Me da exactamente igual. Una familia es padre, madre y niño. Que un niño tenga dos padres me parece hacerle un daño tremendo a un menor. Respeto que haya homosexuales que quieran adoptar niños, pero yo estoy absolutamente en contra de eso. Absolutamente en contra».

Losada intentó algún tipo de rectificación, pero la señora Cervilla insistió.«Es un daño tremendo al menor. Diego. Desgraciadamente sí».

Unas afirmaciones deleznables.

Que Cervilla es una homófoba sin paliativos es más que evidente, pero que se lancen ese tipo de mensajes desde la televisión es intolerable. Sobre todo porque, además de un discurso de odio, son mentira.

Hace tiempo que se realizan estudios sobre menores nacidos y/o criados en familias homoparentales. Trabajos de investigación nacionales e internacionales que concluyen, sistemáticamente, que no hay ninguno de esos ‘daños tremendos’, que ‘desgraciadamente existen’, como afirma la periodista.

Abajo se encuentran referencias bibliográficas diversas sobre esta cuestión, pero voy a comentar brevemente las conclusiones que obtienen de sus investigaciones doña María del Mar González Rodriguez, Profesora Titular de la Universidad de Sevilla en el Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación, y don José Ignacio Pichardo Galán, Profesor Titular en el Departamento de Antropología Social y Psicología Social de la Universidad Complutense de Madrid

Dice el profesor Pichardo –13 de diciembre de 2010– que «todos los estudios hechos con niñas y niños viviendo con madres y padres homosexuales, tanto dentro como fuera de España,  ponen de manifiesto que no existen diferencias, respecto a menores en familias heterosexuales, en su desarrollo personal y social».

La profesora González, por su parte, comentaba en 2006 que en su estudio, donde  analiza a jóvenes de entre 17 y 31 años criados por padres gays o madres lesbianas, «las familias homoparentales afrontan retos y dificultades específicas -como el rechazo de la sociedad, la ausencia de legitimidad y la excepcionalidad por un modelo «diferente» del denominado tradicional- pero que la sociedad puede aprender de las familias homoparentales los valores de igualdad, libertad y tolerancia que promueven».

Un aprendizaje que le habría venido muy bien a la señora Cervilla.

La realidad es que los hijos criados por gays y lesbianas son más tolerantes y viven mejor su sexualidad. De hecho, las investigaciones resaltan la igualdad respecto a otros menores y, en todo caso, cuando se han encontrado diferencias, han sido a favor de familias con progenitores del mismo sexo.

Los problemas de los jóvenes, que pueden tenerlos, no devienen de su familia, sino de cruzarse en su vida con gente homófoba. Con gente que los mira por encima del hombro. Con gente como Paloma Cervilla.

Que no es la única. El día anterior entré también en directo en otro programa de Cuatro, en Todo Es Mentira, conducido por Risto Mejide. En esta ocasión tuve que escuchar a don Pedro Caballero García, presidente de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (CONCAPA), decir que mi marido, mi hijo y yo no somos una familia. Que somos una ‘realidad familiar’. Porque familia solo hay una: la formada por un hombre, una mujer y sus hijos.

Mi familia no existe. ¡Sólo somos una realidad familiar!

Estas actitudes, este despliegue de ignorancia, soberbia y desprecio a la verdad, me indignan, me encienden, pero la verdad es que no activan ninguna alarma específica sobre mi hijo que, al escuchar a la periodista, se limitó a preguntar ¿esa señora tan antigua de dónde ha salido, papi?

Me inquietan estas arengas, pero no tengo especial miedo ni por mi hijo ni por los miles de niñas, niños y niñes que viven en familias homoparentales. Ellos están muy por encima del nivel intelectual de estos personajes.

Los que sí me preocupan, y mucho, son los jóvenes que viven en el entorno de tales sujetos. Esos chicos, esas adolescentes que tienen que meter su vida dentro de un armario, que solo pueden llorar solos y en silencio, que no pueden ni permitirse amar por miedo a ver castrada su alma.

Ellas y ellos son las verdaderas víctimas de unos homofobos cuya evolución intelectual quedó varada, como es el caso,  en el medievo.

Hay que derrotar los discursos del odio. Derrotar la homofobia. Por nuestros hijos, sí, pero aún más por las hijas e hijos de los homófobos.

Por nuestras familias, pero aún más por el bien de las suyas, hay que pararlos.

Parar a quién miente como hacen Paloma Cervilla o Pedro Caballero. Parar a quienes están dispuestos a sacrificar, por unos dogmas falsos, las vidas que deberían proteger.

Hagámoslo. Hay que asegurar que las generaciones futuras vivan sin oscurantismo ni odio.

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«A los niños de estas familias les va tan bien emocional, social y educativamente como a sus compañeros de familias de parejas heterosexuales».

Instituto Australiano de Estudios Familiares. Gobierno de Australia.

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Breve bibliografía contra las mentiras:

-Desarrollo infantil y adolescente en familias homoparentales. Mar Gonzalez, 2002.

http://cooperacionlgbt.org/wp-content/uploads/2018/07/El-Desarrollo-infantil-y-adolescente-en-familias-homoparentales.pdf

-Familias homoparentales. Revisión de la bibliografía y contextualización en nuestro entorno. Brea Calvo A. UGC Pediatría. H.U. Virgen Macarena. 2014.

-Familias homoparentales en España: integración social, necesidades y derechos. Resumen ejecutivo. Madrid: Universidad Autónoma de Madrid, Departamento Interfacultativo de Psicología Evolutiva y de la Educación. Santiago Agustín Ruiz. 2013.

https://www.observatoriodelainfancia.es/oia/esp/documentos_ficha.aspx?id=4069

-Familias homoparentales.

Mar González, septiembre de 2021.

En libro: Desarrollo psicológico en las nuevas estructuras familiares (pp.101-120)Editorial: Ediciones Pirámide https://www.researchgate.net/publication/354375969_Familias_homoparentales

-Niños de familias homoparentales: desarrollo psicológico y sexual https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15985999/

-Crecer con padres homosexuales: ¿Cuál es el problema?*

Richard P. Fitzgibbons

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4771005/

-Same-sex parented families in Australia

https://aifs.gov.au/resources/policy-and-practice-papers/same-sex-parented-families-australia

-The psychological wellbeing of ART children: what have we learned from 40 years of research?

Susan Golombok, 2020.

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32891518/

-Father-child attachment in adoptive gay father families

Anja L McConnachie et al.

https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/14616734.2019.1589067?journalCode=rahd20

-Resultados escolares de niños criados por padres del mismo sexo: Evidencia de datos de panel administrativo

https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/0003122420957249

-Same Sex Parents and Their Children

https://www.aamft.org//Consumer_Updates/Same-sex_Parents_and_Their_Children.aspx

-Socioemotional Development en Changing Families.

Susana Golombok, Fiona Tasker.

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/9781118963418.childpsy311