Hace semanas que barajo escribir sobre el escándalo de los currículos. Por respeto, pensé que era mejor esperar un poco, después del intento de suicidio de José Ángel Batalla, ex Comisionado del Gobierno para la DANA. Más allá de los casos individuales, esta crisis encierra una incógnita: ¿por qué tanta obsesión con el CV entre los políticos? Nadie necesita un título ni experiencia laboral para acceder a un cargo político ¿cierto?

A grandes rasgos, en este escándalo, encontramos cuatro categorías: a) políticos que falsearon documentos oficiales, aparte de mentir en su CV; b) políticos que falsearon su CV; c) políticos que fueron, más o menos, ambiguos en su CV; y d) políticos acusados de falsear su CV que han desmentido la acusación.

«¿por qué tanta obsesión con el CV entre los políticos?»

Todo empezó el 22-23 de julio con Noelia Núñez (PP). Considerada por muchos una joven promesa de las derechas, a sus 22 años, se convirtió en concejal en Fuenlabrada (2015-2025). Combinó este cargo con el de diputada, primero en la Asamblea de Madrid (2021-2023), y, más adelante, en el Congreso (2023-2025). Recientemente, Feijóo la había nombrado vicesecretaria de movilización y reto digital en la ejecutiva del partido.

Tuvo que presentar su dimisión por haber falseado su currículum en la web de las Cortes. Aseguró que estaba graduada en filología inglesa, ciencias políticas y un doblete de derecho y ciencias jurídicas de la administración. No había acabado ninguna de esas carreras.

Aún hoy, insiste en que todo se trató de un «error» (sic.), muletilla repetida por casi todos los afectados en este escándalo. Cuesta creerla, ya no sólo es el currículum, en numerosas entrevistas presumió de su abultada formación y su pasión por el estudio.

«Todo empezó el 22-23 de julio con Noelia Núñez (PP)»

Si el PSOE se las prometía felices con este escándalo, poco le duró la alegría. Apenas horas más tarde de la dimisión de Núñez, la Delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, tuvo que reconocer que no estaba licenciada en filología hispánica. Nunca terminó esos estudios, en contra de lo que señalaba su CV en la web oficial de la Delegación del Gobierno.

Sorprende el parecido de Pilar Bernabé con Noelia Núñez. En 2006, a sus los 26 años, la nombraron asesora del Grupo parlamentario socialista en Les Corts valencianas. En 2019 ingresó como concejal en el consistorio Valenciano. En 2022, ya era Delegada del Gobierno. En 2024, Pedro Sánchez la designó secretaria de igualdad del PSOE.

El golpe más demoledor para los socialistas llega con el Comisionado del Gobierno para la DANA. José Ángel Batalla no sólo había mentido en su CV, sino que falsificó un título universitario. Por cierto, de un modo un tanto chapucero. Ni siquiera usó el membrete correcto. Se ha dicho que lo hizo para ascender como funcionario en la Diputación Provincial. En realidad, parece que no necesitaba el título para el ascenso, sino para cobrar el complemento salarial que venía con esas nuevas funciones. Si lo hizo tan mal y le salió bien ¿significa que tuvo cómplices en la Diputación? ¿O la incompetencia se convirtió en su aliada?

«Si el PSOE se las prometía felices con este escándalo, poco le duró la alegría.»

Resultó doblemente chocante que Diana Morat, Secretaria General del PSOE valenciano dijera que, con la dimisión de Batalla, su partido perdía a un referente. ¿Referente alguien que falsifica títulos oficiales? Para rematar, además de la próxima candidata de su partido en Valencia, Morat es Ministra de Ciencia, Innovación y… Universidades.

Quizás no tanto como la de las jóvenes generaciones, pero la carrera política de Batalla, sin duda, ha sido dilatada. Junto al Comisionado de Gobierno para la DANA, ejercía de Presidente del PSOE Valenciano –un cargo bastante simbólico. Este antiguo concejal del Ayuntamiento de La Eliana (1991-2015) y alcalde de la misma localidad (1997-2015) ejerció de senador (2011-2015) y de Secretario autonómico de Seguridad y Emergencias y Director General de la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a Emergencias durante el gobierno de Ximo Puig. Penalmente, no afrontará consecuencias de sus actos. Ha pasado tanto tiempo que todo ha prescrito. Sin embargo, parece que no pudo soportarla vergüenza…

De vuelta a la capital, Ana Millán (PP), Vicepresidenta de la Asamblea, se había presentado en unas elecciones municipales como «licenciada» en ciencias políticas. En realidad, estaba «diplomada», un título anterior al Plan Boloña, de duración más breve. Por supuesto, el PP encontró una excusa la mar de convincente. Aquello se hizo en campaña electoral sin consultarla. Sin duda algo propio de las campañas electorales, divulgar el currículum del candidato, evitando consultarle.

«José Ángel Batalla no sólo había mentido en su CV, sino que falsificó un título universitario»

Claro que este no es su principal problema… Nacida en 1979, a sus veinte años empieza a trabajar con Ayuso en el equipo de comunicación de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Aguirre. En 2005 es elegida Concejal de Juventud en el Ayuntamiento de Arroyomolinos. En 2011, pasa a ser Concejal de Empleo. En 2019 se convierte en alcaldesa de Arroyomolinos, campaña electoral donde se distribuyen los folletos electorales con la supuesta licenciatura. En 2022, le conceden la vicesecretaria de organización del PP madrileño y finalmente vicepresidencia de la Asamblea autonómica en 2023, pese a estar criminalmente imputada por causas de su época de concejala de juventud.

Si de excusas patéticas hablamos, es forzoso reconocer que el PSOE se lleva la palma. Anabel Mateos, número dos de la secretaria de organización PSOE (una de las sustitutas de Cerdán) publicó en su perfil de LinkedIn que disponía de un máster que aún no ha completado. ¿Motivo? El partido aseguró que el formato de la web no le permitía especificar esa información.

Como cualquier usuario de LinkedIn puede confirmar, esta red social no sólo te deja incluir en tu perfil tus títulos académicos, sino lugar donde los cursaste, una breve descripción personalizada de los estudios, la fecha de inicio, si siguen en curso o cuándo los acabaste.

«Si de excusas patéticas hablamos, es forzoso reconocer que el PSOE se lleva la palma.»

Con una carrera política también dilatada, nacida en 1982, Anabel Mateos ejerció de coordinadora provincial del Instituto Andaluz de la Juventud en Almería, dependiente de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía (2007–2012), concejala del Ayuntamiento de Roquetas del Mar y Diputada Provincial de Almería (2015-2023). Aparte ha dado clases en las Universidades de Burgos y Almería. Espero que sus funciones no incluyeran explicar a los alumnos cómo elaborar un CV.

Poco después, dimitía el Consejero de Gestión Forestal y Mundo Rural de Extremadura. Gestor de fincas rústicas –cinegéticas, forestales, agrícolas y ganaderas–, antiguo miembro de la junta directiva de la Federación Extremeña de Caza, Ignacio Higuero abandonó Vox para seguir como miembro del Gobierno de la Junta extremeña, cuando el partido de Abascal rompió los acuerdos autonómicos con el PP en julio de 2024, en protesta por el reparto de menores extranjeros.

Higuero aseguró haberse licenciado en Marketing en 1993.El problema es que ese título no empezó a impartirse en España hasta 2009

«Poco después, dimitía el Consejero de Gestión Forestal y Mundo Rural de Extremadura.»

Como no puede haber un único escándalo por autonomía, también nos enteramos de que el Delegado Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, dio clases en el grado de Derecho, sin disponer de estudios finalizados en el ámbito jurídico.

Después llegó el reguero de políticos, que, propiamente no habían incluido títulos de los que carecían, sino que, como Ana Millán o Isabel Mateos los inflaron u usaron fórmulas ambiguas, sin especificar qué estudios habían concluido y cuáles no: Pedro Rollán (PP), Presidente del Senado; Patxi López (PSOE), ex Lendakari vasco y ex Presidente del Congreso, hoy diputado; Tellado (PP) diputado del congreso; Moreno Bonilla (PP), Presidente de la Junta de Andalucía; Puigdemont (Junts),ex President de la Generalitat y ex alcalde de Gerona…

Para ser totalmente justos, una mención aparte, merecen Mazón, President de la Comunitat Valenciana, y Albiol, alcalde de Badalona. Al margen de las simpatías o antipatías que nos despierte, Mazón fue acusado de poner en su CV que era «abogado», pese a que, en este momento, no está colegiado. Sin embargo, sí es licenciado en Derecho y ejerció de abogado. Incluso en el mundillo profesional anterior al Plan Bolonia, «abogado» y «licenciado en derecho» eran expresiones intercambiables. En cuanto a Albiol, ha negado contundentemente que no haya concluido sus estudios en Derecho. Según parece ha probado que las acusaciones eran erróneas.

«¿Pero por qué les preocupa tanto su CV a los políticos? Pues creo que algunas de las trayectorias vitales resumidas en estas líneas ayudan a entenderlo.»

¿Pero por qué les preocupa tanto su CV a los políticos? Pues creo que algunas de las trayectorias vitales resumidas en estas líneas ayudan a entenderlo. Sobre todo, entre los más jóvenes, el perfil político es de gente que ha ingresado en el partido, obteniendo un cargo recién salidos de la adolescencia, gracias a una aleación de amiguismo y lealtad incondicional a la organización.

Consagrados a puestos políticos desde principios/mediados de su veintena, muchos carecen de cualquier trayectoria profesional fuera de la política –ni en el sector privado, ni en el público. Si a eso le añadimos que como parece, muchos de ellos carecen de estudios, socialmente, ¿cómo justifican sus inmejorables condiciones laborales?

Los políticos aseguran que sus sueldos y demás prebendas son necesarias, pues, si no las tuvieran, la gente competente se iría a trabajar a la empresa privada. La pregunta evidente es ¿qué entendemos por gente competente? Porque dudo mucho que, a la mayoría de ellos, en especial, a los más jóvenes se los rifaran las empresas…