Que hay una justicia para ricos y una para pobres es algo que ni el más iluso se atreverá a negar. Al menos, no por completo. El dinero no sólo procura buenos abogados, sino una relación más exclusiva con ellos. En pocas palabras, tu consejero legal dedicará a tu caso más tiempo y energías. Mientras, un delincuente de poca monta apenas dispondrá de unos minutos con su abogado de oficio, antes de entrar a declarar ante el juez o la policía. No obstante, esto no ha de confundirse con la idea de que un ricachón, como Dani Alves, puede pagar para salir antes de la cárcel.

En casos como el del futbolista habría que distinguir entre tres cuestiones: si la norma es justa, cómo se aplica y los conceptos jurídicos involucrados. En torno al proceso Dani Alves existe una confusión preocupante, alimentada por los periodistas, entre responsabilidad civil, fianza, beneficios penitenciarios y pena.

“En torno al proceso Dani Alves existe una confusión […] entre responsabilidad civil, fianza, beneficios penitenciarios y pena”

Sin una comprensión de las circunstancias, resulta inviable abordar con seriedad la propuesta de mejoras. Entonces, la rabia legítima que situaciones como esta nos despiertan acaba conduciendo, sin más, a la frustración.

Cuando alguien comete un delito, responde con una pena o castigo criminal y, además, con una reparación civil. El primer castigo deriva de la relación entre el delincuente y el Estado, mientras la segunda resulta del deber de resarcir a la víctima por los daños que le has ocasionado.

“Cuando alguien comete un delito, responde con una pena o castigo criminal y, además, con una reparación civil”

Por tanto, un delito podría implicar una pena de multa, que se la queda Hacienda, a la vez que indemnización civil, que cobraría la víctima. ¿Cuáles son las consecuencias del impago? Si no pagas la indemnización civil, la deuda con la víctima va generando intereses. En el caso de la multa penal, su impago se puede traducir en unos días en la cárcel.

Precisamente, por este motivo, las reglas de cálculo de la pena de multa son muy estrictas valorando el poder adquisitivo de la persona. Además, uno no puede cubrir vía pólizas de seguro multas penales por delitos cometidos, por ejemplo, en tu actividad laboral. Así, las multas penales suelen ser de cantidades reducidas y sólo se aplican a delitos leves.

“un delito podría implicar una pena de multa, que se la queda Hacienda, a la vez que indemnización civil, que cobraría la víctima”

El pago de la indemnización civil también constituye un requisito para obtener ciertos beneficios penitenciarios. Ahora bien, como la ley no puede perjudicar a los pobres, si no tienes medios para pagar a tu víctima, basta con que prometas hacerlo, cuando tengas ingresos.

¿Entonces mejor ser víctima de un rico que de un pobre? Pues, a ver como os lo explico…

¿Cómo calculamos los daños infligidos a la víctima? En la delincuencia económica o patrimonial resulta sencillo calcular el montante. Tomamos como referencia el valor de los bienes y, en su caso, el llamado lucro cesante. Si te queman el furgón que usas para trabajar, no sólo calcularemos el valor del vehículo, sino la cantidad aproximada que perdiste, los días que estuviste sin trabajar.

“El pago de la indemnización civil también constituye un requisito para obtener ciertos beneficios penitenciarios”

Las lesiones físicas también encuentran unos parámetros de medición claros. Básicamente se han homologado a las indemnizaciones fijadas para las lesiones de accidentes de tráfico. Los costes hospitalarios, de terapia psicológica, tratamientos farmacológicos o de otra naturaleza, así como el dinero perdido por estar de baja o quedar incapacitado para trabajar también resultan más o menos sencillos de convertir en dinero.

Problema aparte son los daños morales. Estos a menudo se confunden con los psicológicos, pero se trata de un concepto distinto. El daño psicológico exige de probar unos síntomas –ansiedad, insomnio, depresión, fobias– vinculadas a la vivencia del delito. El daño moral trata de cuantificar la lesión que el delito inflige a la dignidad humana.

“El daño moral trata de cuantificar la lesión que el delito inflige a la dignidad humana”

En el caso de una violación, el daño psicológico podría hipotéticamente no producirse –ya sé que es casi imposible. Más probable, por desgracia, es que no pueda demostrarse la lesión psicológica, porque la persona no ha acudido a un psiquiatra o psicólogo, no ha recibido un diagnóstico y, por su cuenta, ha dejado atrás el estrés postraumático.

No obstante, el daño moral siempre existirá. Si la libertad sexual de alguien se ha visto vulnerada, automáticamente hemos de admitir un daño moral, un atentado contra su dignidad.

“Si la libertad sexual de alguien se ha visto vulnerada, automáticamente hemos de admitir un daño moral”

Ahora bien, los daños morales no están regulados por la ley, ni unificados por la jurisprudencia. No hay un criterio homogéneo. Para los mismos hechos, hay jueces que indemnizan con 3.000 y otros con 6.000. Lo peor de todo es que los tribunales de segunda instancia, como las Audiencias Provinciales o el Tribunal Supremo no fijan criterios homogéneos, sino que dejan a cada juez de primera instancia, libertad para decidir.

Aquí tendríamos un aspecto a reformar de la ley. Los daños morales necesitan de unos criterios estándares para evitar agravios comparativos.

“los daños morales no están regulados por la ley, ni unificados por la jurisprudencia”

Para salir de la cárcel en este momento, Dani Alves debía cubrir dos gastos: los daños civiles a la víctima –que debía ofrecerlos, aunque esta los rechace– y la fianza de un millón de euros. Esta fianza no es ni una pena, ni una indemnización civil. Pertenece a otra categoría.

Aunque en España la ley no emplea propiamente la fórmula “libertad condicional”, la idea es esa. La libertad bajo fianza, implica que una persona enjuiciada abandone la prisión provisional, entregando al juzgado una cantidad de dinero. Además, se le pedirá que comparezca periódicamente (diariamente, una vez por semana, dos veces al mes) en el juzgado.

“La fianza no es ni una pena, ni una indemnización civil. Pertenece a otra categoría”

Este depósito pretende desincentivar la fuga. Si huye de España o incluso, si, cuando le han citado, no acude al juzgado, sin causa justificada, el Estado se queda con la fianza. En cambio, si al final es absuelto o es condenado –pero no se fuga– se le devolverá.

Tengamos en cuenta que Alves lleva casi dos años en prisión provisional y ha sido condenado a 4 años en primera instancia. El tiempo de prisión provisional se descuenta de la condena definitiva. Esto significa que, si el tribunal de apelación confirma esa condena, Alves ya se acerca a los 2/3 de tiempo cumplido, momento en que podrá obtener la libertad condicional.

“Si huye de España o incluso, si, cuando le han citado, no acude al juzgado, sin causa justificada, el Estado se queda con la fianza”

Mucho se ha hablado de que Alves cobraba bastante más de uno y de dos millones como jugador de fútbol. Cierto, pero no olvidemos que esta gente tiene un tren de vida tan desaforado o más que sus ingresos. Además, en mitad de un procedimiento penal, parte de sus bienes se encuentran congelados. En definitiva, si le han impuesto una fianza de un millón, es porque sabía que no era una cifra fácil de reunir para él en las presentes circunstancias. Así ha sido ¿no? Recordemos que tardó varios días en reunirla.

¿Por qué una condena tan baja? Apenas cuatro años. En su apelación, la fiscalía y la acusación particular piden nueve años de cárcel. La defensa, que niega los hechos, reivindica, por supuesto la absolución. La condena a cuatro años obedece a muchos factores, pero no podemos pasar por alto que este delito se produjo durante la vigencia de la llamada Ley del sólo sí es sí, que los tribunales consideran más indulgente que su casi inmediata contrarreforma. Insisto en que no por completo, pero esto explica, en gran medida, la pena fijada.

Ahora sólo nos queda esperar a ver qué hace el tribunal de apelación. De su decisión dependerá que Alves entre de nuevo en la cárcel o quede en libertad.