WALLS nos desvela todos los secretos de su éxito en la música. El artista habla sobre su último sencillo, «Haz lo que quieras conmigo», el cual ha cobrado gran popularidad en plataformas como TikTok antes de su lanzamiento. Reflexiona sobre la presión de la fama repentina y la importancia de mantenerse fiel a su esencia creativa.

Además, Walls comparte su inspiración al mezclar baladas románticas clásicas con su estilo rockero, así como su deseo de colaborar con artistas como Leiva. El cantante también destaca la conexión con su público durante sus conciertos, incluyendo su próximo show en Sevilla el 25 de octubre en la Sala Pandora. Esta conversación nos reveló un enfoque auténtico y apasionado hacia la música y el amor, desafiando las nociones convencionales sobre el romanticismo.

«Haz lo que quieras conmigo» es tu último tema. ¿Cómo estás llevando el éxito masivo que está teniendo?

Bueno, fue algo bastante loco. Antes del lanzamiento del tema, todo fue muy raro porque era la primera vez que me enfrentaba a una situación así. De repente, TikTok se llenó de vídeos con mi canción, ¡pero la canción aún no había salido! Pensaba que se iba a quemar antes de su lanzamiento, y claro, me preocupaba mucho. Estaba súper nervioso, pensando «esto no puede estar pasando». Pero al final, lo que hice fue intentar relativizar la situación, disfrutar el momento y ser consciente de que, aunque la canción se pegara, seguía siendo el mismo artista de antes.

No es que porque una canción se haga viral en TikTok te conviertas en alguien diferente. Sigo vendiendo las mismas entradas, sigo siendo yo. Al final, lo importante es que la gente te conozca, que sepa quién eres más allá de un solo tema viral. Es clave mantenerse auténtico y no perder de vista lo que realmente importa.

¿Qué te inspiró a combinar la balada romántica clásica de los años 50 y 60 con tu toque rockero de siempre?

Nada, la verdad es que este tipo de canción es lo que más me gusta hacer. Este estilo es lo que me sale de forma natural. Componer con la guitarra es algo que realmente disfruto mucho, es parte de mi proceso. Y lo del toque rock en la voz y el estilo… pues creo que lo llevo en la sangre, es algo intrínseco en mí.

No lo digo ni como algo bueno ni malo, simplemente es mi estilo, es mi forma de cantar y de interpretar las frases. Estoy seguro de que, si algún día hiciera una canción de ópera, también sonaría un poco rockera, porque al final no puedo dejar de ser quien soy, y esa es mi esencia.

El lanzamiento de la canción vino acompañado por la quedada  improvisada en Plaza España, donde más de 300 personas escucharon la versión acústica. ¿Cómo fue compartir  la canción así por primera vez?

Fueron bastantes más momentos como ese, todo fue un poco loco, la verdad. Para mí fue súper emocionante porque siento que, en algunas cosas, se está perdiendo el contacto directo con los fans. Me explico: por un lado, cada vez hay más contacto a través de las redes sociales, pero en persona… hacía mucho tiempo que no hacía algo tan cercano.

Me encantó presentar la canción de forma tan orgánica, me gustó que la gente que estaba paseando por Plaza España se parase a escuchar. Aunque había gente que no me oía bien porque no llevé micro ni nada, lo hice todo muy simple. Si me hubiera llevado equipo, quizá me podrían haber multado. Aunque, al final, creo que no me van a multar, fue todo una paranoia, pero disfruté muchísimo la experiencia.

¿Te gustaría hacer más «mini bolos» en un futuro para próximos temas?

Sí, pero creo que con esta canción fue especial. Siento que no habrá nada como esa primera vez. Además, estuvimos a punto de no hacerlo porque la predicción del tiempo decía que iba a llover, así que estábamos esperando a ver qué pasaba.

Al final no llovió, y no sé, todo salió muy guapo. Fue una de esas experiencias que te marcan, me encantó.

«Cuando muera que me entierren de costao, que bocarriba me da parálisis de sueño», ¿sería esta tu verso preferido? 

Sí, y la de «murcianica, el mundo está muy mal».

Has dicho que es la mejor canción que has hecho en toda tu carrera. ¿Qué tiene esta que no tienen otras? 

Siempre que hago una canción, para mí, es la mejor que he hecho. Luego, claro, puede que me equivoque y termine aborreciéndola con el tiempo, pero creo que esta va a estar en mi catálogo durante mucho tiempo. Estoy muy orgulloso de ella, me encanta la letra.

Siento que esta canción ha calado mucho entre la gente. Es una canción muy personal y creo que conecta, especialmente por esa parte visual, como «cuando muera que me entierren de costado». Esa imagen ha hecho que mucha gente se identifique, y eso está muy guay.

¿Cuál es tu fórmula secreta para escribir buenos temas con letras de significado?

Con las letras, porque para mí, las letras tienen que ser profundas e intensas. Se trata de ser real con uno mismo, fiel a lo que uno es. Creo que, al final, no sé, nos pasamos la vida yendo al estudio tratando de encontrar la frase más guapa o buscando hacer un tema pegadizo. Pero creo que las cosas tienen que salir de manera auténtica, y ya está.

No hay ninguna fórmula secreta para esto, simplemente trabajar y estar en paz con lo que estás escribiendo. Eso es lo más importante.

Empezaste a componerla en tu casa. ¿La inspiración suele llegar de repente o hay temas de los que estás seguro que quieres hablar?

Tenía claro de qué quería hablar, pero al final empecé con la guitarra, con lo que estaba tarareando en ese momento, y simplemente salió. Sinceramente, no recuerdo muy bien cómo fue todo el proceso, fue muy natural.

La canción no trata de un amor idealizado, como muchas veces se presenta el amor. Habla más de una visión más cruda y realista, de lo que se siente en esas situaciones. No busqué adornarlo ni embellecerlo, sino ser sincero con lo que quería transmitir.

La canción no habla de un amor idealizado, sino de uno que admite errores y busca el perdón. ¿Crees que el romanticismo se presenta cada vez de una forma más sincera? 

Creo que el amor se tiene que presentar de todas las formas posibles, porque no tiene una única cara. El amor es admiración, el amor puede ser incluso odio a veces, es pedir perdón y también que te pidan perdón. Es un sentimiento muy amplio.

También es verdad que, cada vez más, estamos normalizando ciertos aspectos de las relaciones, lo cual es bueno, pero al mismo tiempo puede hacer que se pierda un poco la magia en otras cosas. A fin de cuentas, estamos de acuerdo en que el amor no es como lo muestran en las películas.

Es interesante hablar del amor de una manera más madura, más real. Creo que hay canciones que tocan el tema de dejar ir a alguien, o pedirle perdón a alguien por dejarlo, y eso también es amor. A veces, dejar a alguien porque no estás bien, o porque esa persona no lo está, es más sensato que seguir en una relación solo por estar.

Hablando del trend de Tiktok, ¿cómo utilizas tú las redes sociales?

Ahora estoy grabando muchas cosas, aprovechando al máximo la oportunidad que tengo, porque sinceramente no sé cuándo se volverá a repetir algo así. Estoy súper agradecido por todo esto, y creo que la mejor forma de mostrar ese agradecimiento es dando contenido a la gente que me sigue.

Aunque, te soy sincero, a veces me agobia un poco TikTok. Es una plataforma que demanda mucho contenido constante, y a veces siento que me trilla. Es genial para llegar a la gente, pero puede ser agotador mantenerse siempre al día con todo lo que implica.

¿Qué podemos esperar de ti en el futuro? ¿Te gustaría seguir explorando este tipo de baladas o te veremos experimentar con otros géneros musicales?

Siempre estoy en un proceso de experimentación. En este momento, estoy buscando el sonido para mi próximo trabajo, intentando crear algo que perdure en el tiempo. Esta canción en particular me ha ayudado a definir la dirección en la que quiero ir.

No significa que vaya a hacer un disco compuesto solo por 12 baladas, pero definitivamente quiero centrarme en hacer canciones auténticas, letras que realmente conecten con la gente. Eso es lo que más me importa: crear música que resuene y que tenga un significado.

El tema tiene ya 1 millón  de streams en todas las plataformas. ¿Qué piensas cuando ves estos números? ¿Te impulsan a por más?

Sí, claro, como mencioné antes, los números son lo de menos. Pueden inflar las cifras mediante playlists y sumar ciertos números, pero al final eso es irrelevante. Lo que realmente importa es que la gente que escucha la canción lo haga porque le gusta de verdad. Ese es el valor que le doy: que las personas se conecten con mi música y la sientan genuinamente.

Con el éxito de «Haz lo que quieras conmigo» y tu anterior álbum Luna 18, ¿sientes algún tipo de presión por igualar ese reconocimiento?

No tengo presión. Vivo de mi sueño, tengo 24 años y he estado más de la mitad de mi vida dedicándome a la música. Siento que siempre quise ser músico, así que no tengo presión ninguna. Solo intento hacer las cosas lo mejor que pueda y disfrutarlas. Mi enfoque es en seguir creando y disfrutando del proceso.

El videoclip tiene un toque íntimo y nostálgico. ¿Qué querías transmitir visualmente con esta producción?

Queríamos que fuese lo más sencillo posible. De hecho, no nos gastamos casi nada de dinero en él, porque creo que un video muy pretencioso o que intente demostrar un nivel visual impresionante puede quitarle importancia a la canción. Para mí, esto no era un single; simplemente hice una canción. Así que quería que el videoclip fuera yo cantando la pieza. La idea de los cuchillos fue gracias a Max Wilson, el director, que es un genio. Siempre tiene esa visión creativa que le da un giro especial a todo, y eso es genial. Pero, al final, el videoclip está diseñado para centrar la atención en la canción.

Acabas de empezar la gira con una primera para en Bilbao y dijiste por redes que las salas de los conciertos son como si Dios se convirtiese en un sitio. ¿En qué sentido?

Es mi parte favorita de mi trabajo, mucho más que los festivales, con todo el respeto a todos ellos. ¡No dejéis de contratarme! Pero es que tocar en una sala de conciertos en España, donde la gente ha venido específicamente a verte, es algo especial. Ellos están allí para escuchar lo tuyo, y eso es increíble.

Cuando hice la primera parada en Bilbao, sentí que iba a ser la mejor gira de mi vida. Literalmente lo supe desde el momento en que empecé a cantar «Haz lo que quieras conmigo». Me había dejado de vicios y de distracciones para centrarme en mi trabajo y en mi voz. Así que dosifiqué mi energía a lo largo del concierto. Sabía que si me forzaba, podía quedarme sin voz después de la tercera canción, así que fui con cuidado. Pero cuando llegué a «Haz lo que quieras conmigo», ya no pude más, y empecé a darlo todo.

¿Estás en tu mejor momento musicalmente hablando?

Siempre estás en tu mejor momento. Lo he dicho antes: cuando pasen los años, si Dios quiere, y creo que sí, me convertiré en una leyenda de la música en este país. Es posible que llegue un momento en que pase de moda, que tenga una edad y ya no sea ‘cool’ para los más jóvenes, y que lo que haga se vea como algo de un ‘viejales’. Pero en ese entonces estaré en otro momento de mi vida. Habrá chavales que estén empezando y dirán que se inspiraron en mí para hacer música, que se inspiraron en mí para crear. Ese también será un gran momento.

La gente tiende a pensar que tu mejor momento es el instante en el que más popular eres, pero creo que dentro del mundo de la música hay muchos momentos buenos. Cada etapa, cada canción, cada conexión con el público puede ser especial a su manera.

Ahora mismo, ¿qué legado te gustaría dejar en la música?

No pretendo ser diferente ni transgresor porque creo que ya está todo inventado. Hay personas que piensan que me visto, me peino o me pinto los ojos de cierta manera porque quiero ser transgresor, porque quiero revolucionar o ser alternativo. Pero, la verdad, es que hay mil artistas que lo han hecho antes que yo; eso sucedió en los años 70 y 80, cuando realmente era ser revolucionario.

Lo único por lo que quiero que se me recuerde es por hacer canciones. Quiero que se me reconozca como un chaval que hace canciones y espero dejar letras que sigan resonando en la gente. Mi deseo es que las canciones que compongo ahora, a los 24 años, pueda cantarlas con 50 en un estadio. Sueño con poder hacer una gira de 30 aniversario; ese tipo de cosas que, aunque parezcan tonterías, son la prueba de que has tenido una carrera sólida.

¿Y en 5 años como te ves?

Un tío mío me dijo algo que me quedó grabado: lo importante es crear. Lo esencial es hacer buenas canciones. Si te pones como objetivo hacer un hit o conseguir cierta popularidad, está bien, pero no puedes hacer las canciones pensando en eso. Las canciones deben nacer del amor por la música, sin más. No quiero sonar muy purista ni nada por el estilo, pero así lo veo.

Así que mi objetivo es seguir creando. Me gustaría que mi siguiente trabajo fuese algo sólido de verdad, algo que se quede en la memoria de la gente durante mucho tiempo. Quiero que sea un trabajo que se pueda cantar con la guitarra, pero también en un estadio, en el coche, con amigos o en una fiesta. Esa es mi meta, y voy a luchar por ello.

Tema colaboraciones soñadas…

Me gustaría mucho hacer una canción con Leiva. Es un artista que admiro y creo que podríamos crear algo especial juntos. También estamos trabajando con muchos grupos murcianos, como Arde Bogotá. La escena musical de Murcia tiene mucho talento.

¿Qué esperas de los próximos meses?

Se viene siempre más música. He estado trabajando este verano.