Fotografia de Radmila Vankoska

Lana Bastašić ( Zagreb, 1986) una total desconocida ahora mismo en España, pero, estoy segura que, pronto, será reconocida por su trabajo literario aqui también. Bastašić ha estudiado filología inglesa y literatura, tiene un máster en estudios culturales. Sus relatos forman parte de las principales antologías de la antigua Yugoslavia, y ha sido premiada con diversos reconocimientos: el Zija Dizdarević de Bosnia (2010 y 2011), el del jurado del festival Carver: «Where I’m calling from de Montenegro» (2010), el del festival Zrenjanin de Serbia (2010), así como el galardón a la mejor obra de teatro bosniana otorgado por el Karmeni Teatar 55 de Sarajevo (2013) y el premio Targa UNESCO de poesía del festival Castello di Duino (2013), de Trieste (Italia). Ha publicado relatos, cuentos infantiles y poesía. Colabora además en diversas revistas literarias de los Balcanes. Es cofundadora de la prestigiosa escuela de literatura: Escola Bloom de Barcelona, y cooeditora de la revista Carn de Cap. Ha vivido en Barcelona y en Belgrado.
“Atrapa la liebre”, es su primera novela, publicada en España a través de Navona Editorial en castellano, y Edicions del Periscopi en catalán.
Debido a la situación del confinamiento que vive toda Europa por el Covid-19, nos reunimos vía Skype, para no sólo hablar con ella de su magnifica novela “Atrapa la liebre”, sino también para conocer en primera persona a esta escritora de tanto talento literario.

 

CR: Lana, primera novela :“Atrapa la liebre” [Edicions del Periscopi (Cat);Navona Editorial(cast)] tu novela ha sido finalista del Premio NIN, el más prestigioso de las letras ex-yugoslavas. Próximamente se publicará en lengua inglesa, con Picador, en Alemania con Fischer, y en Italia con Nutrimenti,  esta novela ha sido todo un éxito en tu país desde que se publicó en 2018. En tu país, la critica literaria, ha dicho de ti que eras la “Hija talentosa que habita en el extranjero”(Alla Tatarenko, Letopis Matice Srpske) ¿te sientes identificada con esa descripción?

LB: Me siento agradecida y afortunada, aunque no me gusta pensar en literatura en términos de talento. Para mi, la literatura es un trabajo que, aunque desde fuera pueda parecer romántico o fácil, en realidad no lo es. He escrito cosas que ahora considero terribles y también otras que me parecen satisfactorias, pero la diferencia es en el trabajo que había (o no había) hecho con ellas. Por otra parte, me parece que, al menos en mi(s) país(es), es mucho más difícil creerse un genio si eres una mujer que escribe. Las grandes historias de los escritores geniales siempre eran historias sobre hombres. Eso quiere decir que, como escritora en los Balcanes, es más complicado enamorarse de ti misma, y lo que te queda es trabajar duro e intentar mejorar tanto como puedas. Y eso, aunque venga de una sociedad profundamente sexista, es bueno para nosotras como escritoras y para el trabajo que intentamos hacer.

«Las grandes historias de los escritores geniales siempre eran historias sobre hombres. Eso quiere decir que, como escritora en los Balcanes, es más complicado enamorarse de ti misma, y lo que te queda es trabajar duro e intentar mejorar tanto como puedas»

CR: En “Atrapa la liebre” [Edicons del Periscopi (Cat); Navona Editorial(cast)] tú, como autora, atrapas al lector en este road trip que nos conduce por los Balcanes hasta Viena; leyendo tu biografía vemos que has vivido en sitios con muchos kilómetros de distancia entre si, esto te permite tener una visión del mundo que puede ser mucho más enriquecedora que para cualquier otra persona que no ha tenido esa misma experiencia de vida, ¿Crees que el mundo se está convirtiendo en algo peor o mejor? ¿Cómo consideras que puede esto afectar esto a los escritores actuales europeos y a su literatura?

LB: No puedo hablar por mis colegas ni tengo experiencia y conocimientos suficientes para hablar por el resto del mundo. Para mí la idea de un “hogar”, de una casa, siempre ha sido complicada porque nos mudábamos mucho. La cuestión que ha sido importante para mí, a la hora de escribir, no es una cuestión de geografía, sino de identidad fragmentada y poco definida.  . Ni conocemos toda la gente del “nuestro país”, ni hemos visto todos sus rincones. Tenemos un cuento, un lenguaje, que preserva la idea dentro de nuestras historias personales. Esos cuentos resultaron ser peligrosos en los años noventa en los Balcanes. Por todas estas razones, para mí, viajar, vivir en otros lugares, aprender idiomas nuevos, me ha ayudado no solamente a aumentar el cuento, sino también a encontrar nuevas maneras de pensar Bosnia y todo lo que ese nombre significa para mí. Sin embargo, uno no puede huir de los traumas o buscar caminos cortos y fáciles para resolverlos. Es una cosa que mi narradora intenta hacer, no solamente por haber ido de Bosnia y haber vivido en Dublín doce años, sino también en su manera de expresarse – usando epítetos, metáforas, comparaciones, y todas esas cosas de la lengua que nos ayuda a distanciarse de lo real.

 

CR: En «Atrapa la liebre», dos viejas amigas que se reencuentran después de mucho tiempo sin verse, la amiga que vive en el extranjero, migrada, y que ha podido disfrutar de mejores oportunidades de vida frente a la chica que permanece en el país de origen ¿Consideras que la vida que has vivido se acerca a algunas de las cosas que hemos leído en “Atrapa la liebre”? ¿Cuánto hay de tu experiencia personal en este primer novela? ¿Cuánta distancia existe entre lo vivido y lo narrado?¿ Te resulta difícil como escritora mantener esa distancia?

LB: La historia personal de Sara no es mi historia. La experiencia de Lejla todavía menos. Me resulta muy difícil escribir sobre mi misma, porque creo que la escritora necesita distancia para poder describir algo. Igualmente, mi vida no me parece suficientemente interesante para usarla en literatura. A contrario a lo que nos dice todo el self-help barato de nuestra época, YO no soy lo mejor que hay ☺ Me interesa la parte empática de literatura, la habilidad de entender, profundamente y de verdad, el Otro, aunque sea completamente diferente que nosotros. La única cosa que comparto con Sara es la mudanza a otro país, pero yo nunca he dejado de visitar a mi familia y a mis amigos, nunca he dejado de hablar mi idioma, y – lo que me parece crucial para su personaje – nunca he intentado buscar razones, claves, significados de cosas absurdas, cosas sin ningún sentido. Incluso podría decir que mi narradora a veces me irrita. Creo que hay un problema ético en intentar explicar el sufrimiento de Otro. Pero, al mismo tiempo, es un intento humano y empático. La verdad es que me sentía mas conectada con el personaje de Lejla (la LB del libro, que también es un espejo de nuestra ciudad, BL), pero al mismo tiempo consciente de que nunca llegaría a entender que quería decir ser una persona de origen musulmán en Banja Luka en los años noventa.

«Me resulta muy difícil escribir sobre mi misma, porque creo que la escritora necesita distancia para poder describir algo»

CR: En relación a la pregunta anterior, déjame añadir una pregunta más, Lana, ¿Qué es más importante para la literatura de un escritora como tú: la vida que ha vivido o su experiencia como escritora?

LB: Creo que Nabokov dijo que la única biografía que le interesaba era la del estilo y yo estaría de acuerdo con eso. Claro que la experiencia cuenta, pero no necesariamente para escribir sobre ella. La experiencia es importante porque nos forma de otras maneras; si tenemos suerte, nos ayudará a desarrollar nuestra manera de mirar, de escuchar, de salir del confinamiento del Yo y dejarse aumentar. Pero igualmente creo que una persona puede tener una experiencia increíble dentro del lenguaje mismo sin salir de su habitación. He tenido días maravillosos y llenos de aventura y aprendizaje, sentada en mi habitación con mis libros. Al final, si nos faltan maneras de expresarse, de salir del cliché, podemos vivir vidas increíbles y morir con dos frases podridas.

 

CR: Lana, cuando el lector lee “Atrapa la liebre” queda “atrapado” en la historia a través de la voz de Sara, una voz narrativa de una mujer joven y locuaz que bien podría ser una amiga cercana ¿Cuánto tiempo te tomó encontrar la voz de la protagonista?

LB: El libro empezó con el personaje de Lejla, la amiga. Sara aún no existía en mi cabeza. Quería escribir sobre Bosnia y necesitaba un personaje que se parecería a ese país. Pero después me di cuenta de que seria éticamente problemático contar historias sobre el sufrimiento de un pueblo que no es el mío. Me explico mejor para que los lectores y lectoras me entiendan: mi familia es de origen serbio y eso quiere decir que disfrutamos de algunos privilegios en los años noventa en Banja Luka, que las personas de origen musulmán (la palabra que se usa ahora es “bosniaco”) no tenían. Lejla y su madre sufren discriminación y Armin, el hermano de Lejla, desaparece durante la guerra. Yo tenía la historia, pero buscaba la manera de incluir en el libro la cuestión del privilegio y la posición superior de la narradora. Lo que me ayudó mucho a encontrar la voz de Sara fue el personaje de Humbert Humbert de Lolita, también una road-trip. Necesitaba alguien privilegiado y “europeo”, alguien que usa un lenguaje exagerado para explicar a otra persona. Si Lolita pudiera contar su propia historia, el libro sería completamente distinto. Igual pasa con mi Lejla. Hay lectoras que me han dicho que no les gusta su personaje, que es demasiado cruel con Sara, y eso es también lo que algunos lectores dijeron sobre Lolita – que ella seduce a Humbert y se juega con sus sentimientos. En realidad, se trata de dos narradores que saben perfectamente que están haciendo, que juegan el papel del narrador “no fiable” y que, para evitar el sentido de culpa, se hacen pasar por victima.

Claramente, no considero que Sara sea un monstruo, pero me costaba encontrar su voz humbertiana y a la vez escribirla como un ser humano que solamente intenta entender algo. La novela, por todas estas razones, es también un viaje de aprendizaje para Sara.

Fotografia de Radmila Vankoska

CR: En relación a la pregunta anterior¿Porqué una voz narrativa femenina y no masculina? ¿Cómo crees que hubiera sido entonces la historia? Consideras que, al cambiar la voz narrativa de género, las acciones más importantes de la historia narrada ¿hubieran sucedido de forma diferente?

LB: En realidad, ni se me ocurrió contar la historia desde el punto de vista de un hombre. Cuando decidí escribir sobre Bosnia como un personaje, tenía sentido (literario, más que nada) escribir desde una voz de mujer. Bosnia ha sufrido, la han pegado, la han violado, es un país que ha sangrado, que ”dio a luz” a los héroes y los criminales y todos esos mitos masculinos. Además, para hablar sobre las consecuencias de la guerra tuve que hablar sobre las personas que no participaban en ella directamente. En un momento en la novela, Sara lo dice directamente – éramos los héroes de nuestra propia historia, porque las heroínas todavía no existían. En literatura y lenguaje oficial puede que no, pero en todas esas casas sin electricidad, sin comida, sin ayuda de ningún tipo, habían muchísimas heroínas de Bosnia. Me he cansado de leer los cuentos épicos sobre los soldados y los héroes – las guerras no tienen ningún sentido y no quiero participar en esa hipocresía de buscarlos solamente para resultar exótica entre los lectores europeos.

 

CR: Lana, “Atrapa la liebre” [Edicons del Periscopi (Cat);Navona Editorial(cast)] es tu primera novela, ¿Cuánto tiempo te llevo redactarla y decir “ya he acabado”? ¿Cómo te sentiste cuando la acabaste? ¿Qué sentimientos afloraron en ti después de tanto trabajo?

LB: La escritura me llevo mucho menos que la redacción. Tenía un plan detallado de lo que quería hacer, un esqueleto basado en los doce capítulos de Alicia en el País de las Maravillas. Además, sabía exactamente a dónde quería acabar (o re-empezar) la historia. Sin embargo, una vez acabado el primer borrador, empecé a trabajar de verdad. Eso quiere decir que cambié algunos capítulos por completo, borré muchísimas frases inútiles, y escribí algunas escenas de nuevo. Lo que me ayudó mucho fue traducir mi propia novela en otro idioma, porque en un idioma extranjero acostumbramos a ver las cosas con una distancia que puede que se nos escapen en el original. Después pedí a cinco personas que leyeran el texto. Cada una de esas personas viene de un mundo diferente, con preferencias lectoras distintas, y podrían aportar comentarios y sugerencias diferentes. Finalmente, trabajaba con el editor del libro en la versión original. Todo esto me llevo cuatro años. Pero, en realidad, el trabajo parece que no para: con cada nueva edición intenté mejorar al menos la superficie del texto. Por ejemplo, algunos cambios que me sugirió mi editora en inglés, los introduje en la nueva edición serbia que saldrá en el verano. Quería cambiar más cosas, pero mi editor me ha dicho que tengo que abandonar el texto ya por una vez.

CR : Lana eres una gran apasionada de la literatura ¿Tienes algún escritor favorito? ¿Cuál es? ¿Crees que cada escritor tiene un tipo de lector muy definido? Y en relación a esta pregunta ¿ A qué tipo de lector recomendarías leer tu primera novela?

LB: Tengo muchos escritores que me apasionan y siempre vuelvo a sus obras. James Joyce podría ser mi número uno, si hiciéramos un concurso, pero no por ser el mejor – simplemente he pasado la mayoría de tiempo con su obra, leyéndola, estudiándola, y hablando de ella. Virginia Woolf fue muy importante para mí, no solamente como lectora y escritora, sino también para mi activismo social en los Balcanes. No puedo no mencionar a Vladimir Nabokov, Danilo Kiš, Meša Selimović, Tarjei Vesaas… De los escritores vivos me apasionan Per Petterson, Gonzalo Tavares, Anne Enright, Ocean Vuong… Es imposible nombrarlos todos.

No tengo un tipo de lector muy definido, espero que lo que escribo pueda llegar a personas distintas. Pero si que es importante, a la hora de escribir, saber que estás diciendo algo a alguien. Sin ese alguien lo que estás haciendo no puede llegar a ser un texto literario. Dicho esto, no me interesa escribir libros que solamente pueden entender profesores de teoría literaria. Me importa el lenguaje, el estilo, la técnica, pero no creo que la historia tenga menos mérito literariamente. El deseo de continuar, de querer saber que pasa, no lo veo como una cuestión de lectores superficiales. En realidad, es muy difícil crear ese efecto, teniendo en cuenta todos los elementos que convierten un mal libro en una obra literaria de calidad. El deseo de continuar con la historia es algo que llevamos en nuestros cerebros desde la cueva. Es lo que le salvó la vida a la Sheherzade. Por eso espero que mis libros lleguen igualmente al lector común como a la crítica.

«No es verdad que la gente lea menos. Creo que solamente nos gusta, en cada generación, criticar lo nuevo, lo que viene, para parecer más cultos nosotros que ellos»

CR: Lana, se dice que el sector literario está en crisis porque la gente lee menos cada vez y consume más contenidos digitales, como series de plataformas digitales o redes sociales, como autora que va a ser leída en muchos otros países europeos ¿Cómo es para ti la radiografía que podemos hacer actualmente de la literatura europea en comparación con la española y también con la catalana?

No es verdad que la gente lea menos. Hace tiempo leí un artículo en The Atlantic que dice lo contrario – la generación Millenial lee más que sus padres. Hay autores que dicen que el problema es lo contrario – se publica demasiado. En E.E.U.U. sale más de un millón de libros al año. Creo que solamente nos gusta, en cada generación, criticar lo nuevo, lo que viene, para parecer más cultos nosotros que ellos. No soy de los que critican nuevas maneras de leer – me encanta que existan libros electrónicos y audio-libros porque así pueden llegar a más gente. Un texto bueno es un texto bueno y personalmente prefiero escuchar a Anne Enright leyendo sus novelas excelentes en un audio-book, que leer una edición en papel de Fifty Shades of Gray. No soy experta en la edición de libros y creo que una editora podría responder con más información relevante, pero me parece que en Catalunya hay muchas editoriales de calidad, editoriales pequeñas y con excelente elección de libros. Puede que no sea justo comparar Barcelona con Belgrado, pero os puedo decir que lo tenéis mucho mejor que os parece ☺

CR : Para finalizar ya, Lana, primera novela, y múltiples idiomas publicados, las editoriales estan apostando por tu literatura, porque “Atrapa la liebre” [Edicons del Periscopi (Cat);Navona Editorial(cast)] es realmente buena pero ¿te provoca cierta tensión y presión, este éxito inicial y buena acogida editorial, de cara a seguir escribiendo narrativa? Y en relación a esta pregunta ¿en qué proyectos próximos estás trabajando?

LB: No me provoca tensión. Me siento muy afortunada porque llevo trece años publicando relatos y ahora, por la primera vez, puedo decir que este es mi trabajo, y no solamente un hobby. Pienso que los escritores y escritoras siempre tenemos cierta vergüenza hablando de nosotros mismos como escritores profesionales. Eso tiene que cambiar. En realidad, somos trabajadores literarios y merecemos los mismo derechos y respecto que todos los otros oficios. Por eso he dejado de justificar o minimizar el trabajo que he hecho: es mi trabajo, es también el trabajo de mi agencia literaria, de los traductores maravillosos, y de las editoriales que han apostado por el libro. La única cosa que ha cambiado para mi es que ahora no tengo la incerteza sobre el futuro del manuscrito – por la primera vez tengo un contrato para escribir algo nuevo y eso quiere decir que, desde la primera página, sé que lo que estoy escribiendo será un libro. Puede sonar obvio, pero si que cambia la construcción mental a la hora de escribir, la idea de un lector es mucho más presente y eso me da un cierto sentido de responsabilidad.

De momento estoy acabando una colección de relatos sobre los traumas de la infancia y, muy poco a poco, dibujando el esqueleto de mi próxima novela. Prefiero no relevar mucho sobre estos proyectos: vengo de un país profundamente supersticioso y no he conseguido librarme de esa manera de pensar por completo ☺

 

Muchas gracias por esta entrevista que nos has permitido conocerte mejor como escritora, Lana y conocerte un poco más de lo que ha rodeado el proceso creativo y literario de “Atrapa la liebre” [Edicons del Periscopi (Cat); avona Editorial(cast)].  Ojalá que los lectores que aún no han leído “Atrapa la liebre” se animen a leerte, porque, los que te seguimos de cerca hace tiempo y por fin hemos podido leerte en nuestra lengua, creemos que merece mucho la pena comprar tu libro y disfrutar la lectura de tu literatura de calidad. Esperamos volver a charlar contigo pronto en The Citizen para contarnos más novedades literarias tuyas, y te deseamos que “Atrapa la liebre” [Edicons del Periscopi (Cat);Navona Editorial(cast)] sea todo un éxito también aqui, Lana Bastašić!

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