A finales de semana sabremos quién dormirá en el 10 de Downing Street, en cuanto Lizz Truss acabe su mudanza. No debería costarle mucho. En sus escasos cincuenta días, caóticos días, como Primera Ministra, apenas habrá tenido tiempo de desempacar.

Pese a su brevísimo mandato, la casualidad ha querido dejarle a Truss algunos epítetos en los libros de historia. Por apenas un día, será la última Primera Ministra de Isabel II, así como la líder del gobierno que presidió los funerales de la célebre monarca. Por supuesto, también será imperativo recordarla como la primera persona que despachó con Carlos III como jefe del gobierno británico.

“la casualidad ha querido dejarle a Truss algunos epítetos en los libros de historia”

Otras anécdotas son que es la cuarta persona en el S XXI (después de Gordon Brown, Theresa May y Boris Johnson) que se convierte en Primer Ministro sin haber ganado antes unas elecciones. Y la segunda tras Gordon Brown que, previsiblemente, ya no las ganará nunca. Tras Margaret Thatcher y Theresa May es la tercera mujer en presidir un gobierno en el Reino Unido. No olvidemos que es la primera desde Alec Douglas Home (1963-1964) en ejercer todo su mandato fuera de la UE.

“la primera desde Alec Douglas Home (1963-1964) en ejercer todo su mandato fuera de la UE”

Ocupará así mismo un nombre en la lista de primeros ministros británicos cuya dimisión forzó su propio partido. En ella hay muchos más nombres conservadores (Eden, Thatcher, May y Johnson) que laboristas (Blair).

Sin embargo, el récord que le asegura más fama, seguramente será la fugacidad de su mandato. Literalmente, ha sido el más breve de la historia. Pese a que no parece ser demasiado apetecible, el título del mandato más breve a menudo se encuentra disputado.

“el título del mandato más breve a menudo se encuentra disputado”

En España, no nos ponemos de acuerdo en que rey fue el más breve, si Felipe el Hermoso, o Luis I. La respuesta cronológica sería Felipe, ya que Luis reinó cuatro meses más, o sea seis. No obstante, Luis fue rey por derecho propio, mientras que a Felipe las Cortes de Castilla le concedieron poderes regios como esposo de Juana la Loca.

Tampoco hay forma humana de saber quién fue nuestro Presidente del Gobierno más breve. Tanto el Duque de Rivas, como Serafín María Sotto, Fernando Fernández de Córdoba y Diego Martínez Barrio se disputan el dudoso honor de haber ocupado el cargo poco más de 24 horas. Algunos dirían que Francisco Laina merecería ese título, ya que apenas fue presidente veinte horas, durante la noche del 23 de febrero de 1981, hasta la tarde del día siguiente, cuando se liberó el Congreso. No obstante, Laina asumió las funciones de la presidencia, sin que nunca se le nombrara presidente formalmente.

“En España, no nos ponemos de acuerdo en que rey fue el más breve, si Felipe el Hermoso, o Luis I”

En Francia la polémica es la siguiente. El rey Juan I el Póstumo nació rey y vivió cinco días, siendo la única persona en ocupar ese trono toda su vida. ¿Quién le disputa el título de monarca galo más breve? Luis XIX, el hijo de Carlos X, que reinaría apenas 20 minutos, en el interludio entre la abdicación de su padre y su propia abdicación a favor de su sobrino Enrique, en 1830. No obstante, muchos entienden que Carlos X abdicó después de haberlo destronado la revolución de 1830, lo que convertiría a su hijo no un rey sino en un mero pretendiente al trono.

Más peculiar aún es la polémica histórica que ha arrastrado El Vaticano. En el año 752 fueron elegidos dos papas, el primero apenas vivió tres días y nunca fue coronado. El problema es que ambos eligieron llamarse Esteban. Durante mucho según el cronista ese año hubo un Esteban II y un Esteban III o, únicamente, un Esteban II. Claro, la confusión se transmitió inevitablemente a todos los pontífices que tomaron este nombre, de modo que hasta que la Iglesia católica no zanjó su polémica no estaba claro si el siguiente Esteban era el III o el IV y así sucesivamente. Hoy, la Iglesia católica no le reconoce como papa, lo que con 13 días de pontificado convierte a Urbano VII en el papa más breve de la historia.

“Luis XIX, el hijo de Carlos X, que reinaría apenas 20 minutos, en el interludio entre la abdicación de su padre y su propia abdicación”

Los mexicanos reconocen a Pedro Lascuráin, como su Presidente, a pesar de que su mandato se prolongó menos de 45 minutos. El convulso 19 de febrero de 1913, el general Victoriano Huerta dio un golpe de Estado contra el Presidente Madero, forzándolo a él y a su vicepresidente a renunciar. El siguiente en la línea de sucesión era Lascuráin, como responsable de las relaciones exteriores del Gobierno. Su mandato consistió en nombrar a punta de pistola a Huerta como miembro del gobierno para automáticamente dimitir traspasándole la presidencia.

Más claro lo tienen los estadounidenses, su Presidente más breve, William Henry Harrison, juró el cargo el 4 de marzo de 1841, sólo para morir exactamente un mes después, el 4 de abril. Al parecer, su negativa a ponerse un abrigo más tupido en su investidura le costó una neumonía mortal. Guardó cama todo su mandato.

“Los mexicanos reconocen a Pedro Lascuráin, como su Presidente, a pesar de que su mandato se prolongó menos de 45 minutos”

Los británicos podrán entrar en el mismo club de la claridad. Con apenas siete semanas en el cargo, será difícil desplazar a Liz Truss del puesto de la más breve de la historia. No obstante, la pregunta principal es qué simboliza esta brevedad. Por ahora esa pregunta queda abierta.

Históricamente, los mandatos breves se pueden clasificar en dos clases: aquellos acortados por cuestiones biológicas, como muerte o incapacidad, o bien producto de inestabilidad política. En el caso de Liz Truss, claramente, se trata de estos últimos. ¿Cómo de profunda es la crisis? Seguramente, la duración de los próximos mandatarios y las alteraciones constitucionales que experimente en los próximos años el sistema político británico nos den una idea de cuán profunda es la brecha en su sociedad y en su parlamentarismo centenario.