A veces, parecería que África se relega al silencio en nuestros noticiarios, a menos que sus habitantes padezcan alguna catástrofe. No obstante, el continente negro también da buenas noticias, algunas de ellas sorprendentes. El pasado 2 de abril, prestó juramento el quinto Presidente de Senegal, Bassirou Diomay Faye, el más joven de África.

Apenas hace dos meses, Faye se encontraba encarcelado, como preso político. Los supuestos crímenes de corrupción amañados en su contra, provenían del Presidente, Macky Sail. Pese a que la constitución del país prohíbe presentarse a un tercer mandato, Sail había anunciado esa intención y había metido entre rejas a su principal rival, Faye.

“El pasado 2 de abril, prestó juramento el quinto Presidente de Senegal, Bassirou Diomay Faye”

La mediación y la presión de la Unión Africana, la Comunidad Económica de Estados del África Occidental y, en buena medida de la UE y los Estados miembros del Acuerdo de Samoa -acuerdo comercial de la UE con países africanos, del Caribe y Oceanía- ha convencido al aspirante a dictador a bajarse del burro. Sail anunció que finalmente no iría a una tercera reelección, Faye salió de la cárcel y ganó las elecciones. Además, el candidato rival, el entonces primer ministro de Sail, aceptó su derrota.

¿Qué promete Faye y qué podemos esperar de su presidencia? Musulmán moderado, practica la poligamia y es asiduo a la mezquita. Sin embargo, no despierta simpatías entre los islamistas radicales y ha sido señalado como enemigo por los grupos yihadistas del Sahel.

“Pese a que la constitución del país prohíbe presentarse a un tercer mandato, Sail había anunciado esa intención”

En parte esto se debe, desde luego a su tolerancia religiosa y defensa del laicismo de Estado. Aunque no nos engañemos, Faye quiere distanciar Senegal de su antigua metrópolis, Francia. En la práctica esto se espera que implique un acercamiento al Kremlin, tan enemigo de ISIS y Al Qaeda, como Occidente.

El Presidente Faye con sus dos primeras damas, Marie Khone and Absa.

No obstante, en política exterior, todo apunta a que sus movimientos distarán de ser tan radicales como los de la Junta Militar de Níger, Chad o Burkina Faso, que se han lanzado a los brazos de Rusia. De hecho, la mayoría de sus aspiraciones se centran en el frente doméstico.

“Sail anunció que finalmente no iría a una tercera reelección, Faye salió de la cárcel y ganó las elecciones”

Desea reformar la constitución para transferir poderes presidenciales al consejo de ministros y al parlamento. También desea recuperar la figura del vicepresidente.

Más importante si cabe es su propuesta de implantar un Tribunal Constitucional. Hasta ahora, Senegal, como Francia, dispone ahora de un Consejo Constitucional. Este organismo controla la constitucionalidad de las leyes y tratados, antes de su entrada en vigor. También puede revisar algunas sentencias –aunque con menos margen que un Tribunal Constitucional.

“Desea reformar la constitución para transferir poderes presidenciales al consejo de ministros y al parlamento”

En apariencia, no parece que los modelos sean muy diferentes. Pero el Consejo Constitucional es un organismo claramente político. En Francia, lo integran sobre todo los ex Presidentes de la República y otros nueve vocales, tres elegidos por el Presidente, tres por el Presidente de la Asamblea Nacional y tres por el Presidente del Senado. Sus razonamientos combinan argumentos políticos y jurídicos.

En Senegal, las deficiencias de este modelo de control constitucional se agravan. Los seis vocales del Consejo Constitucional son nombrados por el Presidente, dos de ellos de una lista de nombres que le presenta el parlamento. Faye quiere cambiar a un modelo más judicial, cuya composición quede principalmente en manos de los diputados.

“En Senegal, los seis vocales del Consejo Constitucional son nombrados por el Presidente”

Pero para este antiguo inspector de Hacienda, una prioridad es la reforma de las leyes para frenar la corrupción. En su programa, ocupa un lugar destacado la reorganización el sistema financiero de las fuerzas armadas, particularmente opaco y corrupto.

En paralelo desea crear un impuesto sobre los beneficios de la industria del gas, para redistribuirlos entre la población del país. Otro tanto quiere lograr renegociando las concesiones del sector público en minería y pesca.

“para este antiguo inspector de Hacienda, una prioridad es la reforma de las leyes para frenar la corrupción”

Como colofón, sus propuestas económicas implican abandonar definitivamente el Franco de la Comunidad Financiera Africana, una moneda mediante la que París sigue condicionando severamente la política monetaria de gran parte del África occidental y central. En opinión de Faye y su equipo, Senegal ya es lo bastante fuerte para acuñar su propia moneda.

Por supuesto, sólo el tiempo dirá si las esperanzas depositadas en Faye dan fruto o su presidencia se convierte en la enésima decepción política. Sin embargo, por el momento, su ascenso ha rebajado tensiones en un país que hace apenas un mes y medio parecía abocado al conflicto.

“abandonar definitivamente el Franco de la Comunidad Financiera Africana”

Como muchos europeos, comparto la preocupación en torno a los flujos migratorios. Por razones humanitarias y, sí, también económico-laborales, parece importante que analicemos el fenómeno con objetividad. Sin catastrofismo ni utopismo. En ese sentido, valdría la pena creer menos en supuestos “efectos llamada” y prestar más atención a los “efectos salida”. Hace apenas un mes, la gente empezaba a huir de Senegal, un país hasta entonces relativamente boyante y en proceso de crecimiento económico. Tras la victoria de Faye, esa tendencia se ha revertido.