Hace un par de semanas Emiratos Árabes Unidos sorprendió al mundo anunciando que abandonaba la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). ¿Por qué lo ha hecho? ¿Qué consecuencias tiene esta maniobra? Aún es pronto para decirlo, pero no augura nada bueno para OPEP.
«Hace un par de semanas Emiratos Árabes Unidos sorprendió al mundo anunciando que abandonaba la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP)»
Fundada en 1960, esta organización pretendió establecer un contrapeso al oligopolio empresarial de las Siete Hermanas. Con este sobrenombre se conocía a la siguiente alianza de empresas angloestadounidenses:
- Anglo-Persian Oil Company o British Petroleum.
- Gulf Oil, hoy
- Royal Dutch Shell.
- Standard Oil of California, hoy también
- Standard Oil of New Jersey, después Exxon, hoy ExxonMobil.
- Standard Oil of New York, luego Mobil y, más tarde, ExxonMobil
- Texaco: hoy Chebron
Estas empresas controlaban entonces el flujo del petróleo en el mercado mundial, mediante prácticas de cártel, fuertemente amparadas por sus gobiernos. No hablamos de mero apoyo diplomático o jurídico-financiero. En 1953, Washington y Londres apoyaron el golpe de Estado contra el primer ministro iraní, Mohammad Mosaddegh, que había nacionalizado la producción petrolífera de Irán. Aunque el Sha Reza Palevi fue el gran beneficiado del golpe, reforzando su poder gubernamental, poca gracia le hizo ver la principal fuente de riqueza de su país hipotecada a intereses extranjeros.
«Fundada en 1960, esta organización pretendió establecer un contrapeso al oligopolio empresarial de las Siete Hermanas»
Poco extrañará que en 1960 se sumara a la propuesta de Arabia Saudita de constituir un cartel alternativo a Siete Hermanas. No se trataría de un oligopolio empresarial, sino de países. En muchos sentidos, se puede hablar de una alianza insólita, ya que los Estados fundadores mantenían grandes diferencias, importantes rivalidades y, en definitiva, poco en común, más allá del deseo de alcanzar influencia colectiva en el mercado mundial de petróleo. Pero la cosa salió bien y es que nada une tanto como intereses económicos comunes.
Entre el 10y el 14 de septiembre de 1960, se celebra la Conferencia de Bagdad. A su término, Irán, Arabia Saudita, Kuwait y Venezuela anunciaban al mundo el nacimiento de una nueva organización internacional, la OPEP. A propósito, dada la lejanía del país caribeño de oriente medio, su adhesión al grupo fundador puede parecer azarosa. Nada más lejos, si la OPEP tuviera una partida de nacimiento, como progenitor A, figuraría el enviado saudí Abdullah al Tariki y al político y, como progenitor B, el político y jurista venezolano, Juan Pablo Pérez Alfonzo.
«Entre el 10y el 14 de septiembre de 1960, se celebra la Conferencia de Bagdad»
¿Cómo funciona la OPEP? Grosso modo, su funcionamiento es muy simple, los países miembros acuerdan unas cuotas de producción de petróleo. Si alguien quiere producir más, debe pagar una multa o sanción a la organización. ¿El propósito es la escasez artificial de petróleo, entonces? En realidad, no. De hecho, más de una vez, la OPEP ha adoptado contundentes medidas para evitar la escasez de crudo, como en la Guerra de Irak (2003) –quizás uno de los mayores éxitos diplomáticos de Bush. Ahora bien, sí busca controlar el precio del oro negro, evitando su excesiva abundancia.
En resumen, los países de la OPEP se comportan como empresas. Forman un oligopolio cartelero para anular la libre competencia del mercado.
«su funcionamiento es muy simple, los países miembros acuerdan unas cuotas de producción de petróleo. Si alguien quiere producir más, debe pagar una multa»
Su historia, hasta la fecha es, una historia de éxito. Sus membresías han ido aumentando. Hoy tienen asiento en la OPEP: Irak, Irán, Kuwait, Arabia Saudita, Venezuela, Argelia, Nigeria, Libia, Gabón, Guinea Ecuatorial y el Congo. En conjunto, representan un 30% de la producción global de petróleo y casi un 80% de las reservas mundiales.
Además, se ha creado un grupo paralelo, la OPEP+, una prolongación de la organización, a la que se puede acceder con unos criterios de cuotas y precios, menos rígidos. Junto a los miembros de pleno derecho de la OPEP, integran la OPEP+: México, Brasil, Sudán, Sudán del Sur, Omán, Bahréin, Rusia, Kazajistán y Azerbaiyán. Entre unos y otros, dominan cerca de 50% de la producción mundial de petróleo.
«se ha creado un grupo paralelo, la OPEP+, una prolongación de la organización, a la que se puede acceder con unos criterios de cuotas y precios, menos rígidos»
Ahora bien, esta historia de éxito no ha estado exenta de baches. No todo el mundo ha estado cómodo con este sistema de cuotas. Unido 1973, Ecuador se convirtió en el primer país en dejar la OPEP en 1992, para no pagar la sanción por producir más petróleo del acordado. Aunque se reincorporó en 2007, volvió a abandonar la organización en 2020, por motivos similares.
El descontento con las cuotas también condujo a Gabón, unido en 1975, a abandonar la OPEP, en 1995. No obstante, regresó en 2016 y ahí sigue hasta la fecha.
En noviembre de 2023, Angola, socio desde 2007, y Nigeria, socio desde 1971, los dos mayores productores subsaharianos de petróleo, protestaron contra las cuotas. Consideraban que lastraban sus esfuerzos por mejorar su producción de crudo nacional, vital para estabilizar sus maltrechas economías. Aunque se llegó a un acuerdo con Nigeria, para mantenerla en el club, ese mismo diciembre, Angola tomaba la puerta de salida.
«esta historia de éxito no ha estado exenta de baches»
El caso de Indonesia (unida en 1967) es el inverso. En 2008 pide la suspensión temporal de la OPEP, no porque sintiera que la constreñían las cuotas, sino porque era incapaz de alcanzar ese nivel de producción. Aunque logró su reincorporación en enero de 2016, pocos meses más tarde, en noviembre, solicitó una nueva suspensión, en este caso por todo lo contrario: no quería recortar su producción un 5%.
La marcha de Qatar (adherido en 1961) en 2019 obedeció al interés de este país por centrarse en la explotación del gas natural y la producción de gas licuado, en detrimento de la petrolífera. En los últimos años, se ha consolidado como el sexto productor mundial de gas natural, regateándole a Canadá el quinto puesto.
«a nadie se le escapa que Emiratos es el país aliado de Estados Unidos que más represalias de Irán ha sufrido en su propio territorio»
Pero el caso de Emiratos Árabes Unidos (incorporado en 1967) es diferente a todos los anteriores. Sí, el comunicado oficial habla de desacuerdo, entre otras cosas, con las cuotas, pero a nadie se le escapa que Emiratos es el país aliado de Estados Unidos que más represalias de Irán ha sufrido en su propio territorio. Permanecer en una organización donde su hostil vecino es socio es algo difícil de justificar ante la opinión pública.
Su marcha es un duro golpe para la OPEP y OPEP+. En solitario, Emiratos aporta casi un 4’3% de la producción de crudo. Sin embargo, tampoco parece que pueda desestabilizar los precios mundiales del petróleo –esto ya lo está haciendo la guerra entre Washington y Teherán. También es prematuro pronosticar el fin de la OPEP como han hecho algunos en la prensa económica. ¿Quién sabe si Emiratos acabará por regresar si Irán le resarce de alguna manera o, si, simplemente, sus intereses económicos acaban primando sobre su coherencia política?










