Brindos, Lac & Château*****, una de las Maisons Millésime, abre en Anglet, en la costa vasca francesa, una región con carácter a pocos kilómetros del centro de Biarritz.
El objetivo de Millésime es sumergir a sus huéspedes en una experiencia única y auténtica en cada una de sus Maisons. Para ello, adquiere emplazamientos excepcionales y emblemáticos de cada región, que luego restaura respetando su carácter patrimonial gracias a la extraordinaria habilidad de artesanos locales.
Fieles a sus valores, Alexandra y Philippe Monnin, los fundadores de Millésime, han querido sacar a relucir la esencia de la región y su historia, así como la gastronomía y el estilo de vida vasco, poniendo en valor este lugar para asociarlo con un espíritu mágico y de celebración.
Y este es el propósito del recién inaugurado Brindos, Lac & Chateau con sus 29 acogedoras habitaciones, sus 10 lodges flotantes, sus tres espacios de restauración y su spa.

Brindos, Lac & Château… Entre la tradición y la modernidad
Brindos es una de las casas más antiguas de Labort (Lapurdi en vasco). Cuando Sir Reginald Wright, un apasionado del País Vasco, adquirió Brindos en los años 30 del siglo pasado, lo convirtió en una sede de celebraciones constantes: un lugar en el que bailar y donde la belleza se paseaba vestida de Chanel por las terrazas soleadas, mientras el lago era escenario de todo tipo de locuras. Los invitados navegaban a la caída la tarde por sus aguas, desde donde contemplaban el castillo.
Serge Blanco, propietario desde el año 2000, quería preservar la herencia histórica de este lugar mítico dotándolo al mismo tiempo de modernidad, elegancia y confort. Debemos a este jugador de rugby internacional del Olympique de Biarritz la renovación magistral del castillo.
Enmarcado en un escenario de verdor y rodeado por bosques, frente a un lago en el que perder la mirada y con su arquitectura de inspiración morisca, Brindos, Lac & Chateau es un remanso de descanso en un lugar auténtico, mítico y sencillo. 20 años después, Millésime quiere traerlo de nuevo a la vida.
Guiada por sus orígenes vascos y su amor incondicional a la región, Marie-Christine Mecoen, directora artística de Millésime, ha soñado, diseñado y creado ambientes magníficos que conservan el carácter original del edificio y aportan un brillo nuevo.
LA LEYENDA DEL LAGO DE BRINDOS
Había una vez, en el tiempo en el que aún hablaban los animales, una mendiga muy muy anciana que vivía en una cabaña de madera a la orilla del lago de Brindos. Nadie sabía quién era ni de dónde venía. Ella nunca salía durante el día ni en las noches sin luna. Pero en cuanto las nubes se rasgaban y permitían llegar a la superficie de las tranquilas aguas el más mínimo rayo plateado, la anciana se dejaba ver. La mujer caminaba con su largo bastón nudoso en la mano, el cabello gris caído sobre el rostro, más arrugado que una manzana seca, e iba a sentarse junto a los rosales. Y allí esperaba, murmurando extraños conjuros. A veces encendía con ramitas una hoguera cuyo humo subía en una columna recta, muy recta, incluso cuando hacía viento, cosa que inquietaba a los pescadores que vivían en las inmediaciones.
Uno de ellos, más curioso y resuelto que los demás, decidió una noche ir a vigilar de cerca a la anciana. Era una noche de luna llena, y el lago centelleaba bajo una luz fría. No se movía ni una hoja de los árboles. La anciana llegó cojeando al borde del agua y se sentó. Sonó la medianoche. La mujer se levantó y extendió los dedos descarnados en dirección a los nenúfares, pronunciando algunas frases en una lengua que el pescador no supo identificar.
En aquel momento, se realizó un prodigio: de cada nenúfar surgió una mujer, bella como el día, vestida con velos más finos y claros que las alas de una mariposa. Primero dos mujeres, luego tres, cuatro, veinte, cien. El lago se pobló de fantasmas deslumbrantes que se pusieron a bailar. Sobre el lago encantado y ante los ojos maravillados del pescador, escondido tras un árbol, comenzó una danza incomparable bajo la mirada atenta de la Luna. Se dice que, desde aquella noche, el prodigio se repite una vez al año, cada 14 de septiembre, a medianoche.
Elegantes e insólitas: nuestras acogedoras habitaciones
Brindos, Lac & Chateau, es hasta ahora la maison más grande del grupo Millésime. Marie-Christine Mecoen ha devuelto a la vida este emplazamiento mágico usando sus habilidades de decoradora. Cada uno de los materiales, las piezas de mobiliario y los accesorios han sido escogidos para contar una historia. Para conseguirlo, sus pensamientos se han inspirado en la inmensidad y la pureza del agua, así como en la carpintería del Renacimiento español y el mobiliario de antaño.

Las 29 habitaciones y sus baños se han renovado completamente de forma meticulosa, mezclando el ADN propio de Millésime con detalles del País Vasco. Al igual que en el resto del castillo, el mobiliario original (sillones, sofás, carpintería) se ha conservado, en muchas ocasiones incluso restaurado, añadiéndole contundentes elementos de modernidad. Marie-Christine se ha rodeado de diseñadores franceses, como por ejemplo Jean-Vier para la creación de telas, cortinas y vajillas, Santano para objetos de bambú dorado, Maison de Vacances para los sofás, cojines y ropa de cama, Spiridon para las lámparas en cascada o Mise en Demeure para las lámparas de pie en forma de ramo de rosas. Gran parte de las piezas se buscó por toda Francia, algunas incluso antes de que empezaran los trabajos de renovación.
El lago toma protagonismo gracias a la instalación de 10 lodges flotantes; habitaciones independientes sobre el agua y que solo son accesibles en pequeñas barcas eléctricas. Una experiencia incomparable en uno de los lagos privados más grandes de Francia, en espacios sostenibles dotados de autonomía energética y con todo el confort moderno. Los colores utilizados son un eco de la naturaleza que los rodean: verde, terracota, blanco…
Una propuesta culinaria acogedora y generosa
La chef Flora Mikula defiende una cocina comprometida con los productos y las tradiciones locales, que ella considera una riqueza que debe conservarse y perpetuarse. Este precepto se sigue en todos los espacios gastronómicos de Brindos, Lac & Chateau.
El restaurante panorámico, con su vista de 180° sobre el lago y su atmósfera acogedora, ofrece una inmersión culinaria en la más pura tradición vasca, salpimentada con aires de creatividad. Flora Mikula ha creado una carta, ejecutada por el chef Hugo De La Barrière y formada por platos imprescindibles y generosos: jamón ibérico de pata negra cortado a cuchillo, terrinas y pâtés en croûte… Una cocina fresca y de temporada para partir a un viaje culinario a través de mil sabores. Los productos son seleccionados cuidadosamente en Francia y España.
Mathieu Mandard, chef repostero y campeón de Francia en postres (2004), pone la nota dulce con un original menú (¡y carritos!) de postres formado por clásicos modernizados: pastel de chocolate y cítricos, distintos pasteles vascos, tarta de frutas de temporada, milhojas, pastel Paris-Bayonne… todos al corte y para compartir. El postre estrella es el borracho de ron, servido con el relleno y licor a elegir.

El resto del día, la gastronomía continua disponible en el pontón del lago, en el salón, el bar o la piscina: un lugar de obligada visita en el País Vasco, tanto para una fiesta como para un momento de intimidad.
Se puede descubrir la fina carta de vinos y licores del Grand Salon, cuidadosamente seleccionados por nuestro sumiller, mientras se aprovecha un momento de relajación junto al fuego y contemplando las vistas por la cristalera, o bien discretamente desde uno de los balcones dispuestos sobre el pasillo central: el arte de ver sin ser visto…
Le Salon propone también un bar de tapas con una cocina creativa, lúdica y exótica, inspirada por clásicos regionales renovados: surtido de dips para compartir con focaccia, hummus de maíz al curry amarillo, tablas de ibéricos y quesos vascos, chipirones y verduras en tempura, pulpo a la gallega, patatas bravas…
A continuación, se encuentra Le Bar: un verdadero bar escocés al gusto actual pero con todo su encanto de origen y un auténtico menú de cócteles en una atmósfera cálida.
Para terminar, La Piscine, enfrente del lago, donde se encuentra la comida sana, así como platos veganos y sin gluten: ensaladas gourmet, tartar y ceviches, minipizzas de verduras, quesos locales, helados italianos, zumos frescos vitaminados…

La chocolatería: una colaboración exclusiva con Cazenave
Millésime presenta una colaboración excepcional con el emblemático maestro chocolatero de Bayona Cazenave. Esta unión tiene sus raíces en la historia de la región: el chocolate llegó a Francia, más concretamente a Bayona, desde España en el año 1615 por el matrimonio de Luis XIII y Ana de Austria. Por lo tanto, tomar chocolate durante una visita a Brindos es un must.
Aquí, el chocolate está presente en todas sus formas y se convierte en un verdadero espectáculo, ya que se prepara delante de los huéspedes.
En La chocolatería se puede desayunar o degustar un brunch sin horarios fijos, y sus puertas están abiertas tanto a los huéspedes de la maison como a visitantes durante todo el año. Su menú para paladares golosos incluye productos locales preparados artesanalmente: bollos, bizcochos, galletas bañadas en chocolate, pastas, cookies, embutidos, productos lácteos, pescados ahumados… A la hora del té o el café, no puede faltar el famoso chocolate caliente espumoso, producto emblemático de la casa Cazenave.
Áreas de bienestar para un paréntesis mágico
Un espacio de spa y bienestar, enmarcado en tonos verde agua y dorados, ha venido a instalarse donde estuvo en su momento la zona de seminarios, en el interior del castillo. Donde una vez hubo escritorios y sillas, ahora se cuentan 4 cabinas de tratamiento, dos de ellas dobles. También alberga 4 piscinas privadas y un haman, con su propia cabina doble privada. Pero lo más singular es que el spa se extiende hasta el lago, con dos cabinas flotantes en las que disfrutar de tratamientos exclusivos en la mayor intimidad rodeados de naturaleza y agua.
En Brindos, Lac & Chateau todo está pensado para una estancia individual, en pareja o en familia, con todo un abanico de variadas actividades que se pueden reservar: clases guiadas de meditación, clases de yoga para todos los gustos y niveles, paseos fitness alrededor del lago, cursos de baile o actividades para padres e hijos, entre otras. También se puede solicitar un entrenador personal en la habitación, en el estudio, en el exterior o sobre el lago.
Un serio compromiso
La apertura de Brindos, Lac & Chateau viene acompañada por fuertes compromisos desde el punto de vista medioambiental, para un futuro más sostenible. Para conseguirlo, Millésime ha implementado distintas acciones en su Maison más reciente: reducción de residuos, apoyo a la economía local, estaciones de recarga eléctrica, 100 % de bombillas LED de bajo consumo, instalación de equipamientos en las habitaciones para reducir el consumo de agua (cisternas de doble botón, aireadores en los grifos), separación de residuos y reciclaje por medio de empresas locales.
Información práctica:
- 1 Allée du Château, 65600 Anglet
- Reserve su estancia en www.brindos-cotebasque.com
- +33 (0)5 59 51 53 63
Sobre Millésime
Millésime nació en 2014 fruto de la pasión y el deseo de Alexandra y Philippe Monnin de crear unos espacios de acogida, unas Maisons, que hablaran de ellos, con una visión humanista de los valores de la hospitalidad, totalmente centrados en el huésped y que rompieran por completo con los códigos de la industria hotelera tradicional. Cada una de las Maisons es única por su historia, su decoración, sus valores y por la fuerte red de colaboración que teje en el territorio que ocupa para ofrecer una experiencia única desde el respeto y los valores del “art de vivre” francés.










