La cantante Shara Pablos presenta su nuevo sencillo «Yo lo haré por ti» con una mezcla de sensibilidad, emoción y consuelo, describiéndola como un abrazo musical. La inspiración detrás de esta canción surge de la necesidad de expresar apoyo a quienes atraviesan momentos difíciles, comunicando un mensaje de cercanía y solidaridad a través de una producción más orgánica y cálida. Enfrentando desafíos en la producción debido a su métrica peculiar, Pablos destaca la importancia de mantener la autenticidad en su música. Con un profundo amor por su tierra, el videoclip filmado en Cáceres refleja la esencia de la canción, transmitiendo un mensaje de esperanza y conexión emocional. Con una filosofía de vida centrada en el presente, Pablos espera que su próximo disco, una colección de vivencias personales y universales, resuene con su audiencia como amuletos musicales.

 

¿Cómo definirías «Yo lo haré por ti», tu último sencillo, con tres adjetivos? 

Sensible, conmovedora y reconfortante. Mi canción es un abrazo. La percibo de esa manera.

¿Qué inspiró la creación de «Yo lo haré por ti», tanto en  la letra como en la música?

La canción, la llamo así, un abrazo, porque encapsula todo lo que a veces queremos expresar a alguien que atraviesa un momento difícil, pero nos encontramos sin las palabras adecuadas para decir «estoy aquí». Por eso, decidí componer esta canción, que concentra todo lo que desearía decirle a alguien cercano que está pasando por un mal momento y no sé cómo expresarlo verbalmente.

Es como si al escucharla, la persona sintiera que alguien está ahí con ella, extendiéndole la mano. Creo que esto lleva un poco la canción hacia un sonido más orgánico y cálido.

¿Qué desafíos enfrentaste al producir un sonido más orgánico para «Yo lo haré por ti» en comparación con tus trabajos anteriores?

Hemos decidido eliminar los elementos más urbanos que podrían haber estado presentes en otras producciones, con el fin de lograr un sonido más orgánico, más centrado en instrumentos reales y en música en vivo. Este es el enfoque que quiero seguir este año durante la gira.

Queríamos mantener la autenticidad de la canción, ya que es muy sincera y profunda. Por eso, evitamos los sonidos electrónicos que podrían haberla desvirtuado.

Es definitivamente diferente. Aunque se mantiene un poco de mi esencia y mi estilo de trabajo, creo que hemos explorado una dirección nueva. Además, la composición de esta canción es completamente diferente a las anteriores, surgió de forma espontánea, y tiene una métrica un tanto peculiar, lo cual a la hora de producirla, nos hemos esforzado mucho para encontrar la mejor manera de comunicar su mensaje.

¿Qué inspiraciones hay detrás de la letra?

Normalmente las canciones me vienen espontáneamente. Puedo estar en cualquier lugar y de repente surge una melodía. Entonces, cojo mi teléfono, grabo una maqueta y luego la llevo a casa para transcribirla en el piano, que es lo que he hecho. Y así, realmente me conozco a mí misma, escuchando mis canciones, pero a veces siento que no logro encontrar esa raíz propia en ellas.

Creo que tanto los mejores momentos como los peores momentos siempre da lugar a una buena canción.

¿Cómo te sentiste al grabar el videoclip en Cáceres, tu tierra, y qué sentido tiene con la narrativa de la canción?

Estuvimos en el Valle del Jerte, en El Torno, y se llama El Mirador de la Memoria. Es un lugar que, a pesar de ser de la zona, desconocía por completo. Además, ha sido el escenario principal de un cortometraje que ganó un premio Goya. Fue entonces cuando descubrí la ubicación y me di cuenta de que estaba justo al lado de mi casa. Decidí investigar más a fondo y cuando me adentré en ese impresionante valle del Jerte y vi esa localización, comprendí que era la imagen que quería transmitir con esta canción. Creo que al final logramos encapsular todo el tema y la proyección visual en el mensaje que deseaba transmitir.

Siempre he sentido un profundo amor por mi tierra, y es que tenemos rincones maravillosos. Poseemos un tesoro, unas zonas espectaculares que merecen ser destacadas en todo momento, sin duda alguna volvería a grabar por allí.

¿Cómo esperabas que los oyentes conectaran con la canción y qué emociones querías transmitir a través de esta canción?

Confiaba en que la recibirían con cariño, porque al final creo que conozco a mi público. Hemos establecido una conexión muy especial; somos como una familia y nos entendemos perfectamente. Ellos ya saben qué esperar de mí y yo sé qué esperar de ellos. Así que al final, me aceptan con mucho entusiasmo todo lo que hago, simplemente porque soy yo y ya han conectado con mi estilo y lo que represento. Eso es lo que quieren y es cómo seguiremos trabajando juntos.

Trabajaste con Raúl Velasco y Pablo Domínguez pero, ¿encontrasteis algún desafío en la producción de «Yo lo haré por ti»?

Cuando les paso la canción, notaron que la métrica se desviaba de lo tradicional, lo cual nos llevó mucho tiempo para enviar la primera guía de voces. Si surge algún problema, me dicen: «Es que es diferente este tema, nos está costando un poco encajarlo porque se sale de lo usual». Y yo respondo: «Lo sé, pero así es como llegó y así es como tiene que sonar». Al final, creo que lograron encajarla bastante bien.

Para mí es fundamental contar con un equipo que me apoye y esté presente durante el proceso de composición. Aunque aquí me veas a mí, detrás de mí hay un equipo de personas que todos vamos en la misma dirección. Cuando todos reman hacia el mismo objetivo, es difícil que algo salga mal, porque al final, es un esfuerzo conjunto. Estoy rodeado de personas increíbles que aman esto tanto como yo, aunque yo sea la cara visible.

¿Cómo manejas la presión y las expectativas que rodean el lanzamiento de un nuevo single y disco, especialmente después del éxito de «Cicatrices»?

Anteriormente lancé un disco que fue muy bien recibido, pero vivo en el presente, no miro demasiado hacia el futuro porque tengo una filosofía de vida que se centra en estar aquí y ahora. Sigo avanzando, aunque siempre espero y sueño con que la gente continúe recibiendo mi música con el mismo cariño durante mucho tiempo más.

Lo más importante es que hago música por mí misma en primer lugar. Es mi forma de vida. Es como si tuviera que hacerla o morir en el intento; es algo que necesito hacer. Por supuesto, me encanta conectar con los demás y compartir, pero yo siempre soy mi primera prioridad. En cuanto a las expectativas, las mantengo pocas.

Este ha sido un adelanto de tu próximo disco que saldrá a finales de año, pero si tuvieras que vendérselo a alguien para que lo escuche, ¿cómo lo harías?

Este disco son fragmentos de vivencias que creo que todos hemos experimentado en algún momento de nuestras vidas. Son canciones que considero amuletos, que creo que todos deberían escuchar, porque aquellos que las escuchan se quedarán con alguna de ellas, estoy segura.

Las historias que cuento en mis canciones, algunas son mías y otras me las cuentan. Cuando hablo con alguien y esa persona me está contando algo, no me quedo solo con las palabras que me dice, sino que observo cómo me lo está transmitiendo con la mirada. Soy muy observadora y siempre extraigo historias de los ojos de la gente.

En tus inicios versionabas canciones de otros, Alejandro Sanz, Niña Pastori o Vanessa Martín. ¿Cómo de diferentes es ahora subirte a un escenario con tus creaciones propias?

Desde que era pequeña, siempre he estado escribiendo canciones, aunque en aquel entonces las llamaba poesías. Siempre me ha encantado la música y he sido una apasionada total. Solía cantar las canciones de mis artistas favoritos, pero también me encantaba expresar lo que sentía desde muy joven. A veces me regañaban en clase porque en lugar de prestar atención, me ponía a escribir.

Recuerdo una vez que me pillaron y me apuntaron en el parte, decían algo así como «Esta niña se dedica a escribir poesías en lugar de atender». Pero gracias a las redes sociales empecé a compartir mis creaciones y la gente las recibía con más entusiasmo que cuando cantaba versiones de otros artistas.

Cantar una canción de otro artista es un momento de disfrute, donde yo también disfruto como intérprete y como oyente. Pero cuando canto algo propio, me convierto en un mero mensajero. Paso completamente a un segundo plano. Lo que realmente importa es que esa otra persona reciba el mensaje.

¿Cómo usas las redes ahora?

Casi todo lo que comparto en las redes sociales es música, y es así porque la música es prácticamente toda mi vida. Muchas personas podrían pensar: «Esta chica solo publica contenido musical», pero es que eso es lo que soy. La música ocupa prácticamente todas mis horas del día. Incluso cuando estoy haciendo otra cosa, siempre tengo música en la cabeza. Por eso, me encantan las redes sociales. Soy una apasionada de ellas. Disfruto mucho compartiendo contenido y conectando con mi audiencia.

Disfruto cada faceta de la música: las grabaciones, la promoción, todo. Vivo y respiro música. Y las redes sociales son la plataforma perfecta para llegar a mi gente, porque sé que ellos están ahí, detrás de esas pantallas.

¿Qué te llevas de estos días de promo?

Tengo una frase que siempre repito: «Esto es lo que me voy a llevar en la vida». Todo lo que hago está basado en lo que creo que me llevaré conmigo. Quiero calidad en el tiempo que invierto. Para mí, más allá de ser trabajo o una forma de promocionarme, estas experiencias son valiosas. Vivirlas significa mucho para mí a nivel personal y estoy disfrutando mucho.

«Yo lo haré por ti» es una balada flamenco pop. ¿Seguirás en esa línea o es mejor no encasillarse en ningún género?

En el disco tocaré varios estilos diferentes. Quiero incluir más rumbas, temas más alegres, pero siempre manteniendo la esencia de contar una historia auténtica, algo con lo que todos podamos conectar. También me estoy aventurando a producciones un poco más elaboradas y a darles un giro.

Es importante hacer lo que sientas en el momento. Cuando comparto algo, la producción es una forma de acompañar esa historia y ayudar a transmitirla. La elección de la producción puede influir en cómo se reciben los mensajes. Por eso, quiero jugar mucho con esos contrastes, contar una cosa pero presentarla de otra manera para que llegue de una forma distinta.

¿De qué temas vas a hablar en el disco?

Voy a abordar una variedad de temas. En la integración social, en la lucha contra el maltrato animal, y también voy a explorar temas relacionados con la familia. Habrá una canción dedicada a mi hermana y otra a mi madre. Por supuesto, el amor y el desamor también estarán presentes, aunque el desamor será menos prominente. Creo que la vida ya tiene suficientes desafíos como para agregar más. Confío en que las ideas para esas canciones vendrán naturalmente cuando llegue el momento adecuado. Por ahora, me voy a centrar en explotar lo positivo-

En marzo comienzas la gira. ¿Qué expectativas y metas te gustaría lograr en tu viaje musical?

Tengo muchas ganas porque hemos montado un espectáculo en vivo muy emocionante. Tenemos una banda muy completa, formada por músicos muy profesionales que también son parte de mi equipo.

Estoy ansiosa por presentarnos el 16 de febrero en Barcelona. Además, el día anterior voy a ser la artista invitada de La Húngara en Madrid, lo cual es un sueño hecho realidad para mí, ya que he escuchado a La Húngara toda mi vida. Y mi madre también es súper fan.

Además, tenemos programado un concierto en Salamanca el 13 de julio, y estamos cerrando fechas en Badajoz. También tenemos planes en Galicia, me han comunicado que vamos a intentar tocar en todas partes. Principalmente porque la gente me lo pide mucho. Como me he dado a conocer a través de las redes sociales, mi público está distribuido por toda España, así que me piden que vaya a diferentes lugares y digo: «Voy a hacer todo lo posible, voy a darlo todo por llegar a todos esos lugares».

¿Qué le pides a este 2024 que solo acaba de comenzar?

Salud, que suena típico, pero es lo más importante. Y lo demás, seguir disfrutando el momento. Que venga lo que venga, seguir disfrutándolo como lo estoy haciendo. Es una locura pero es que lo disfruto, y hasta que no te acostumbras al ritmo, no lo asimilas. Espero no asimilarlo nunca porque significa normalizarlo y no disfrutarlo tanto. Me gusta vivir al límite y esto es para dejarnos la piel.